Castilla-La Mancha dice adiós por segunda vez en 16 años a modernizar su estatuto de autonomía
La actual legislatura autonómica concluirá sin un nuevo estatuto para Castilla-La Mancha. El pleno de las Cortes regionales ha aprobado este martes retirar la propuesta de reforma del texto normativo más importante de la comunidad autónoma, con los derechos y deberes para el territorio, y que se encontraba en tramitación en el Congreso de los Diputados. Se ha retirado a petición del Grupo Socialista y ha encontrado el apoyo de Vox, que rechaza cualquier avance en el Estado de las Autonomías, y el voto en contra del PP que, paradójicamente, bloqueó cualquier avance hace ya unos meses.
Se hace así definitivo el hundimiento de una reforma que fue consensuada en origen entre PSOE y PP y que, a pesar de gozar del beneplácito de empresarios, sindicatos y agentes sociales de toda la comunidad autónoma, sufrió un golpe mortal cuando los 'populares' plantearon en el Congreso de los Diputados una enmienda que proponía, por sorpresa, dejar intacto el número de escaños en el Parlamento castellanomanchego.
La propuesta acordada inicialmente entre PP y PSOE establecía que la horquilla de diputados posibles en el Parlamento autonómico no sería menor de 25 ni tampoco mayor de 55, y que esta no se aplicaría en las elecciones autonómicas de 2027.
Este aspecto fue uno de los puntos que más ruido generaron durante las negociaciones para sacar adelante una propuesta consensuada de reforma del Estatuto de Autonomía. El objetivo era revertir el cambio que había aprobado de manera unilateral en 2014 la entonces presidenta de Castilla-La Mancha, María Dolores de Cospedal, para pasar de los 55 diputados regionales que había entonces a los 33 actuales. Una maniobra que fue tachada de “pucherazo electoral” y que dejó al de esta región como el Parlamento más pequeño de España, junto con el de La Rioja, y muy lejos de lo que hay en otros territorios como Euskadi que, con una población similar a la de Castilla-La Mancha, tiene 75 diputados.
No obstante, el número de diputados y diputadas de la cámara autonómica era solo uno de los aspectos que tocaba una reforma que pretendía avanzar en derechos y en la autonomía de la región, y en la que también se hablaba de incorporar “el uso preferente de los recursos hídricos del territorio”, el blindaje de servicios públicos asociados a la Sanidad, la Educación o los Servicios Sociales, la creación de una Agencia Tributaria autonómica y hasta legislar vía decreto para casos de urgencia (se citó excepciones como la pandemia de COVID-19), entre otras cuestiones.
Este nuevo intento frustrado para actualizar el Estatuto de Autonomía castellanomanchego se suma al que ocurrió en el año 2010, y que llevó al entonces presidente regional José María Barreda a retirar el texto propuesto.
Ese año, el Congreso de los Diputados, o más en concreto el PP, tumbó la posibilidad de que el Estatuto castellanomanchego pudiera cambiarse a fondo y actualizarse. El intento de incluir en el texto legislativo la derogación del trasvase Tajo-Segura de forma expresa bloqueó una reforma que, esa vez también, iba mucho más allá.
A Núñez “no le dejan escenificar acuerdo alguno con el PSOE”
Durante el debate previo a la votación en la que se ha aprobado la retirada del texto, la portavoz del Grupo Socialista, Ana Isabel Abengózar, ha justificado esta solicitud por la preocupación que les genera que PP y Vox “sumen en Madrid y quieran cambiar el texto acordado con la ciudadanía de Castilla-La Mancha”, y ha criticado que los 'populares' quieran ahora responsabilizarles de haber incumplido lo que ellos firmaron.
Ha recordado que PSOE y PP llegaron a un acuerdo sobre este texto, que al presidente regional del PP, Paco Núñez, “le gustaba, lo firmaba, lo defendía, lo votaba”, pero su partido, ha dicho, no le permitía “escenificar acuerdo alguno con el PSOE”. “No podía ser que en Madrid estuvieran hasta insultando al presidente, y en Castilla-La Mancha, PP y PSOE, acordando cosas bonitas para la gente”, ha ironizado, asegurando que el lídero del PP castellanomanchego lo aceptó porque “quiere seguir siendo el candidato” en las próximas elecciones regionales.
“Firmó cada una de las páginas, estuvo de acuerdo con cada uno de los títulos que forman parte del Estatuto, con cada uno de los artículos y cuando Génova le dijo 'no', el señor Núñez dijo que no” y por eso ha sugerido que “traiciona la palabra dada y traiciona, por tanto, a Castilla-La Mancha”.
A su juicio, esta retirada “tiene un coste” porque “aplaza una reforma que consideramos necesaria” y porque lo que van a “trabajar para que pueda volver a tramitarse con garantías de respeto a lo acordado”, admitiendo que al PSOE le hubiera gustado terminarla. De hecho, ha confirmado, siguen “creyendo en el acuerdo”, y quieren “protegerlo”.
“Queremos que el diálogo siga siendo posible, pero un diálogo serio necesita interlocutores capaces de sostener su palabra y ni [Carolina] Agudo ni [Paco] Núñez han sido capaces de ello”, ha concluido.
El PP asegura que el nuevo Estatuto llegará con ellos en el Gobierno
El PP ha votado en contra de retirar la propuesta para el nuevo Estatuto de Autonomía, una postura que ha sido defendido por su diputada, que es además secretaria general del PP en la región, Carolina Agudo, quien durante su intervención evadió cualquier autocrítica y puso todo el peso de la fallida reforma en los socialistas.
“Page va a pasar a la historia, no como aquel que quiso ser el presidente que reformó el Estatuto de Autonomía de Castilla-La Mancha”, sino como “el presidente que se ha cargado el Estatuto”, abundando en que la retirada del texto “es el fracaso de la legislatura” del responsable del Ejecutivo. “Lo que no se puede hacer es enterrar una reforma entera porque a su presidente no le salen las cuentas para poder seguir gobernando en Castilla-La Mancha”, ha asegurado la diputada.
Agudo ha opinado que los derechos de los castellanomanchegos “valen muchísimo más que 20 diputados más sentados en este salón de plenos”, y ha aseverado que el PP de Paco Núñez no retira su compromiso con los castellanomanchegos y “el blindaje de los derechos de quienes confiaron en esta reforma, que son los mismos” de los que hoy “se burla” el PSOE.
La diputada del PP ha adelantado que el PP va a seguir trabajando para que Castilla-La Mancha tenga “un nuevo Estatuto para un nuevo tiempo” y lo hará “mediante una reforma estatutaria” y “con el Partido Popular en el Gobierno de Castilla-La Mancha”.
Vox aplaude la retirada
Al voto a favor de los socialistas para retirar el nuevo texto se ha sumado Vox, un partido que desde el inicio de la tramitación de la reforma la rechazó. De hecho, en el argumentario político del partido ultra no tiene sitio el Estado de las Autonomías, ya que apuestan por un Gobierno centralizado, sin competencias para los territorios.
Sin embargo, hoy sus argumentos han sido otros. El portavoz del Grupo Parlamentario Vox, David Moreno, lo ha calificado de “buena noticia”, ya que ha asegurado que el “único objetivo” del cambio estatutario “era aumentar el número de diputados”, en unas declaraciones que obviaban que la reforma iba más allá del tamaño del Parlamento y que en esta habían participado representantes de toda la sociedad castellanomanchega.
“Hoy es un día de alegría para Castilla-La Mancha porque, al revés de todo lo que pretendía esta reforma del Estatuto”, las necesidades de los castellanomanchegos “son otras”, que ha resumido en tres: prioridad nacional, desregulación y rebajas fiscales.
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