Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.
La portada de mañana
Acceder
Venezuela se vuelca en una búsqueda de desaparecidos a contrarreloj
Pedro Sánchez busca el cierre de filas del PSOE ante el nuevo ciclo electoral
Opinión - 'Traidores', por Rosa María Artal
REPORTAJE

Dentro del centro que decide cómo se combaten los incendios forestales en Castilla-La Mancha

Entre el 1 de enero y el 15 de junio se han producido 137 incendios forestales en Castilla-La Mancha

Javier Muñoz de la Torre Granados

0

En el Centro de Operaciones Regional (COR) del Plan Infocam se preparan para afrontar un día muy complicado.

Es lunes, y Castilla-La Mancha se encuentra metida de lleno en la primera ola de calor del verano. Las altas temperaturas se han dado la mano en esta jornada con la sequedad del suelo y la posibilidad de tormentas para dejar un escenario en el que prácticamente toda la región se encuentre este día en riesgo extremo por peligro de propagación de incendio forestal.

Por eso, en este centro operativo, el lugar desde donde se coordina todo el dispositivo de prevención y extinción de incendios forestales en Castilla-La Mancha, la concentración es máxima.

Se ubica a las afueras de Toledo, y está en permanente conexión con los otros cuatro centros operativos que el Infocam tiene en cada provincia castellanomanchega -el de Toledo se localiza dentro del propio COR-.

Al frente de él está Juan José Fernández, ingeniero de montes con más de 15 años de experiencia trabajando en la prevención y extinción de los incendios en Castilla-La Mancha.

“Este año, la campaña de extinción ha empezado muy pronto, por lo que la probabilidad de que ocurran incendios será mayor”, nos cuenta cuando le preguntamos por las declaraciones del presidente de Castilla-La Mancha en las que aseguraba que se han duplicado los conatos de incendios a estas alturas de temporada. “Cada año las campañas de extinción de incendios son más largas, empiezan antes y terminan después. Es una tendencia consolidada”.

Juan José Fernández, director operativo del COR

En 2026 convergen varios factores que aceleran la llegada del riesgo de incendios: hubo un número alto de precipitaciones durante el invierno y la primavera que permitieron un rápido y abundante crecimiento de pastos. Tras ese periodo de lluvias, llegó uno de elevadas temperaturas desde el mes de abril. Eso secó el pasto. Y una vez que el pasto pierde la humedad, se convierte en combustible.

Por estas circunstancias, desde el sindicato CSIF denuncian que encuentran “muy insuficientes” los 103 días que dura la actual campaña de extinción. Bajo su punto de vista, esta debería extenderse “al menos” seis meses: del 1 de mayo al 31 de octubre.

Fernández reconoce que los dispositivos de extinción de incendios se encuentran ante un “paradigma” en el que, mientras científicos y técnicos coinciden en la necesidad de “reforzar” las labores de prevención para reducir el riesgo, la realidad obliga a realizar unas campañas de extinción “cada vez más extensas e intensas”.

“Existen unos recursos y lo que tenemos que hacer, como personas responsables de gestionarlos, es optimizar su uso para que den el mejor resultado posible. Necesitamos tener un balance entre prevención y extinción”, concluye.

Analizando columnas de humo

Cuando una columna de humo aparece en el horizonte, el aviso llega a uno de estos centros provinciales. Puede ser un incendio o no. Eso lo determinan los técnicos que trabajan en cada una de estas instalaciones.

En la de Toledo, en este lunes de ola de calor, hay dos técnicos, ingenieros de montes o ingenieros forestales, que, en paralelo, reciben todos los avisos.

“Lo más habitual”, nos cuenta el director operativo del COR, “es que los avisos nos lleguen del 112 gracias a avisos de ciudadanos al servicio de emergencias”.

Cuando la alerta llega, en el centro operativo provincial analizan toda la información disponible para determinar si es un incendio forestal o no. Y, en caso de que lo sea, se movilizan los recursos necesarios para hacer un primer ataque a las llamas.

“Analizar la información que entra respecto a ese aviso es muy importante, porque la respuesta que se le da al incendio no siempre es la misma. Hay que ajustarla a la gravedad potencial que pueda tener”, explica Fernández.

La decisión cobra todavía más importancia en jornadas como la de la visita al centro operativo, con gran parte de la región bajo Índice de Propagación Potencial extremo. En estas condiciones, cualquier conato puede multiplicar rápidamente sus dimensiones.

“Desde primera hora de la mañana cualquier incendio puede adquirir unas dimensiones muy elevadas en muy poco tiempo”, advierte.

Las 'armas' del Infocam

El dispositivo que Infocam ha preparado para este año cuenta con más de 2.700 profesionales y un total de 248 medios operativos. Entre ellos están helicópteros, aviones anfibios y 220 medios terrestres. A estos medios hay que sumar también 114 puntos de vigilancia fija distribuidos por toda la región que sirven para la detección temprana y una respuesta rápida ante cualquier conato o incendio forestal. La inversión por parte del Gobierno de Castilla-La Mancha para poner en marcha este dispositivo se cifra en 126 millones de euros.

Este año la campaña tiene el lema de la prevención salva, con el foco puesto en la prevención y en la responsabilidad individual. “Esa prevención es muy importante”, cuenta Juan José Fernández, “y es una prevención que se realiza en muchos niveles”.

Helicóptero del Plan Infocam

Cuenta que la ciudadanía, especialmente aquellas personas que viven o utilizan el medio natural, tienen que ser conscientes de que están somentidos a la amenaza de los incendios forestales.

“Entonces hay que adoptar medidas, comportamientos, que reduzcan esa amenaza. Si vivo en el medio natural, tengo que estar informado cada día del riesgo al que estoy sometido, de nuestro índice de propagación potencial, adecuar las actividades que yo planifico para ese día a ese nivel de riesgo, adecuar mi casa y el entorno de mi casa para que, ante la posible llegada de un incendio forestal, mi casa, mi urbanización, mi vehículo, mi negocio, sufran el menor daño posible”.

El director operativo del COR incide tanto en la importancia de la prevención porque, señala, en Castilla-La Mancha, la mayoría de los incendios forestales, cerca del 90%, están porvocados por el hombre.

“La mayoría son negligencias y causas accidentales que se producen, sobre todo, en actividades agropecuarias, aunque depende mucho de las áreas geográficas, porque Castilla-La Mancha no es uniforme y homogénea”.

Cuando un incendio crece

La mayoría de los incendios pueden ser gestionados inicialmente desde los centros operativos provinciales. Sin embargo, cuando el fuego aumenta de tamaño, la situación se vuelve más compleja.

Los centros provinciales movilizan los recursos que tienen asignados, pero pueden llegar a necesitar más medios de otras provincias o incluso recursos estatales. Es entonces cuando interviene el Centro Operativo Regional.

Su función es coordinar los cinco centros operativos provinciales, gestionar los recursos de ámbito autonómico y mantener la relación con organismos como el 112, Guardia Civil, policías, el Ministerio para la Transición Ecológica o la Unidad Militar de Emergencias.

Unidad móvil de comunicaciones

La estructura descentralizada responde a una necesidad cada vez más importante: la simultaneidad de incendios. Es decir, cuando hay activos varios fuegos de importancia al mismo tiempo. Algo que generó la “emergencia” de incendios forestales en agosto de 2025 y que compromete la respuesta del sistema de emergencias, que no pueden abarcarlo todo.

Fernández lo compara con lo que sucedió en el sistema sanitario durante la pandemia de 2020. “El problema está en el número de personas que requieren atención médica al mismo tiempo. Eso puede colapsar cualquier sistema sanitario. Con los incendios forestales ocurre algo parecido”.

Y concluye que las situaciones de simultaneidad son ya una realidad.

Bulos sobre los incendios forestales

Tras más de quince años trabajando en incendios forestales, Fernández observa una transformación acelerada del fenómeno. “Los incendios están cambiando, pero la tendencia es que cada vez cambian con más rapidez”.

Hay zonas que históricamente no generaban grandes incendios y que ahora sí pueden hacerlo. Al mismo tiempo, el crecimiento de población en áreas próximas a Madrid, especialmente en Toledo y Guadalajara, incrementa la exposición al riesgo.

“La presencia de personas en el territorio hace aumentar la vulnerabilidad”, señala.

Para finalizar, Fernández señala dos grandes bulos relacionados con los incendios forestales que complican su trabajo a la hora de extinguirlos y prevenirlos: la negación del cambio climático y que las talas de árboles se perciban como algo negativo para el monte y no como una herramienta clave de prevención.

“No podemos disociar los incendios del cambio climático”, afirma tajante sobre el primero, mientras que del segundo explica que la gestión forestal pasa por realizar talas de árboles “no para eliminar el bosque”, sino para “aumentar el vigor de la masa forestal y mejorar su estado para ser más resiliente frente a las amenazas como sequías, altas temperaturas, vendavales e incendios forestales”, concluye.

La jornada termina en el Centro Operativo Regional del Infocam sin que se haya producido ninguna alerta de relevancia. A pesar del riesgo extremo de propagación de incendios forestales en casi toda Castilla-La Mancha, no ha habido ninguna situación excepcional. Pese a ello, todavía queda un verano muy largo por delante en el que, seguramente, habrá muchas columnas de humo que interpretar.

Etiquetas
stats