La portada de mañana
Acceder
El incremento de la transmisión asoma a España a una segunda ola
Las 'amistades peligrosas' de Juan Carlos I
Análisis - ¿Un buque de carga abandonado en Beirut? Más frecuente de lo que parece

Teletrabajar con internet 'a pedales' en la Serranía de Cuenca: "Me ha generado mucho estrés durante el confinamiento"

Poyatos, en Cuenca, tiene 56 habitantes

Sin conexión a internet y a veces sin teléfono. Es una situación recurrente en Poyatos, un pequeño municipio en plena Serranía de Cuenca.

Isabel Hernández es profesora interina de Formación Profesional que ha ejercido durante el pasado curso escolar en Azuqueca de Henares (Guadalajara). “En Navidades estuve 15 días en el pueblo sin internet. Fui a cuidar a mi madre que es dependiente. Mi padre había fallecido en noviembre y me tocaba cuidarla. No me importó porque estaba de duelo”, nos comenta, pero el problema llegó con la pandemia. “Me volví a Poyatos, soy la teniente de alcalde y tenía que estar allí, antes de que decretaran el estado de alarma e internet volvió a irse”.

Pasó una semana entera sin poder conectarse desde el pueblo a finales de marzo. “Durante el confinamiento me ha generado mucho estrés. Soy tutora de módulos y proyectos, más las reuniones de departamento, del claustro… Tenía que conectarme con un montón de alumnos y temía que volviera a pasar lo mismo: otros 15 días sin internet”.

Después ha vuelto a ocurrir a finales de junio. “Tuve que irme a un pueblo de al lado, a la Frontera, porque tenía Junta de Evaluación”.

Esta misma situación la ha vivido Marcos Valero, un madrileño con raíces en Poyatos donde sus padres pasan más de ocho meses al año. “Mucha gente ha empezado a teletrabajar durante la pandemia, yo ya lo hacía. Ahora en verano he venido al pueblo y quiero teletrabajar, pero hay cortes continuos”.

El problema no se queda solo en el acceso a internet sino en que, en ocasiones, el teléfono tampoco funciona. “Somos 56 vecinos y la mayoría mayores. Si se ponen enfermos, ¿qué hacemos? El otro día tuve que usar un teléfono de Telecom que tienen dos vecinos del pueblo”, explica Isabel Hernández.

“Esto viene de lejos, con cortes continuos no solo en la red. El año pasado, en verano, estuvieron un mes sin teléfono fijo”, añade Marcos Valero, quien apunta que “si de por sí estos pueblos tienen poca vida y si les ponemos estas limitaciones…”. En su opinión, “la gente es mayor, no quieren problemas y es un abuso. ¿Qué se tiran un mes sin teléfono? No pasa nada”.

Antonio Hernández es el alcalde de Poyatos y explica que los problemas de comunicaciones en el municipio se solventaron instalando el 4G por parte de Telefónica y resta importancia a los cortes. “No tenía conexión ni la empresa Solán de Cabras. Eso ha sido algo puntual. ¿Qué este verano sigamos con otros años? Pues habrá que verlo y si hay que quejarse, lo haremos”.

El alcalde afea la postura de quienes se quejan. “Reclaman sin empadronarse.  Queremos que nos lo den todo hecho”. Recuerda que debido al confinamiento también se ha quedado a medias el proyecto de la Diputación de Cuenca para facilitar conexión para teletrabajar a través de ordenadores instalados en el Centro Social. “A ver si en julio lo solucionan, los ordenadores están montados”.

La Junta alude al mal funcionamiento en el nodo de Beteta como origen del problema

La compañía Telefónica no ha dado explicaciones sobre lo que ocurre en la localidad conquense, a preguntas de eldiarioclm.es. Quien sí lo ha hecho es Alipio García, director General de Telecomunicaciones y Nuevas Tecnologías de Castilla-La Mancha.

En el caso de Poyatos, García recuerda que el Ejecutivo castellanomanchego propició, a través de Telefónica, la instalación de una antena 4G que costó 100.000 euros. “Según las últimas estadísticas la velocidad fluctúa entre los 30 y los 60 megas de pico. Es una conexión digna”.

Sobre los problemas de cortes alude a las explicaciones que ha dado Telefónica a su departamento: “El nodo de Beteta que da cobertura a cinco pueblos más, entre ellos Poyatos, ha estado funcionando mal, pero se van a sustituir los elementos que estaban produciendo problemas eléctricos”.

En esta zona, en la Serranía Alta conquense, avanza, está previsto iniciar este año el despliegue de fibra óptica en seis de los 19 municipios. “No es el caso de Poyatos, pero si un operador lo solicita se puede desplegar de cara al próximo año”. En toda la provincia ya se ha iniciado el despliegue en 160 localidades.

El despliegue de las telecomunicaciones “no va todo lo rápido que nos gustaría”

La solución para pequeños municipios como Poyatos, dice el director general, “progresa adecuadamente” aunque reconoce que “no va todo lo rápido que nos gustaría”. Entre las razones que ofrece diferencia entre la red fija y la móvil.

“Para la red fija hablamos de cambiar un cableado de cobre que tiene más de cien años y que hay que sustituir por fibra óptica que será la solución para otros cien o más años en cualquier zona que está sufriendo despoblamiento” y eso, sostiene, “es algo muy laborioso y lento”.

En cuanto a la telefonía móvil, en cambio, el problema no está tanto en los tiempos de ejecución sino en la burocracia que suponen los permisos de los propietarios de los terrenos por los que discurre todo el sistema de conexión.

“Se creó una unidad de apoyo a los ayuntamientos para agilizar los permisos de obras”, explica, porque “casi la mitad del despliegue de 4G o de fibra óptica se lo llevan los permisos”. La burocracia, dice, está lastrando el avance, aunque “asegura que se ha conseguido agilizar proyectos a base de estar encima”.

Dice que la Junta ha invertido 24 millones en toda la región. “En esta zona de Cuenca, todas las localidades tienen 3G o 4G. Eso garantiza la línea fija con posibilidad de tener internet con velocidad de 30 megas al ser localidades con poca población”.

Por otro lado, señala, “estamos fomentando las subvenciones con fondos europeos para que los operadores desplieguen al máximo en la región. Somos, por tercer año consecutivo, la región que más ha crecido en cuanto a cobertura 4G y de fibra óptica”.

“Para finales del año que viene estaremos por encima de la media en fibra óptica”, asegura el director general que reconoce que “jugamos con intereses privados de grandes corporaciones y la mejor forma de hacerlo es con incentivos porque como comunidad autónoma no tenemos competencias”.

“Las telecomunicaciones serán prioritarias en los Presupuestos 2021”

El director general recuerda, además, que como medida post COVID se ha incluido a las telecomunicaciones dentro de la Ley de Medidas Urgentes para la Declaración de Proyectos Prioritarios en Castilla-La Mancha que el pasado 25 de junio daba su primer paso en el Parlamento regional tras recibir la unanimidad de PSOE, PP y Ciudadanos.

En este sentido, avanza también contactos con la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones “para agilizar al máximo la convocatoria de subvenciones de fondos FEDER para reflejar todas las localidades que necesitan fibra óptica y que todavía no están comprometidas con ningún operador para que se solucione este año”.

Las telecomunicaciones, asegura, “serán prioritarias” en los Presupuestos para Castilla-La Mancha el próximo año. “Esta será una legislatura clave”, concluye. 

Etiquetas
Publicado el
8 de julio de 2020 - 19:14 h

Descubre nuestras apps

stats