Castilla y León abre el interior de la hostelería en Valladolid, Ponferrada y Salamanca y lo cierra en León

Un grupo de mujeres toma un café en una terraza en Valladoloid.

La consejera de Sanidad de Castilla y León, Verónica Casado, ha anunciado este lunes la reapertura, a partir de mañana, del interior de la hostelería en Valladolid, Ponferrada y Salamanca, a la vez que se decreta el cierre en León.

En la capital vallisoletana el interior de bares y restaurantes está en vigor desde el pasado 6 de abril, después de que se superasen los 150 puntos de incidencia acumulada en 14 días. Este indicador, que se ha sobrepasado en León por primera vez desde que Sanidad comenzase a utilizar este criterio para aprobar los cierres, obliga a cerrar el interior de los locales hosteleros en la capital leonesa, también a partir de mañana martes.

Al cierre de León se suma Valverde de la Virgen en la misma provincia, Villamayor (Salamanca), e Íscar, La Cistérniga y Medina del Campo en Valladolid. El cierre, por el contrario, se levanta en Arévalo (Ávila), Briviesca (Burgos), Ponferrada (León), Cervera de Pisuerga (Palencia), Salamanca y Béjar (Salamanca), y Olmedo en Valladolid, además de la capital. "No debemos bajar la guardia. Tenemos que seguir con la misma tónica: vacunando y continuado con las medidas restrictivas", ha indicado.

El cierre se mantiene, además, en las capitales de provincia de Soria, Segovia y en Burgos, estos dos municipios, según la consejera, donde la situación sigue siendo muy preocupante. Es por ello por lo que Casado ha pedido a los ciudadanos, tanto de las localidades que salen de las restricciones como de las 31 en las que todavía se mantienen, sigan extremando la prudencia para evitar los posibles contagios.

Según Casado, la incidencia sigue estancada o subiendo en algunas zonas a pesar del avance en la vacunación, porque sigue habiendo contacto social. Este "cruce" de factores, sumado a la cercanía con Madrid, País Vasco o Navarra, que tienen una incidencia mayor que la media de Castilla y León, también está teniendo un efecto sobre los datos. "Por mucho que esté perimetrada sigue habiendo desplazamientos, por trabajo, etc. Controlarlo del todo es complicado", ha asegurado.

Casado ha reiterado por enésima vez la necesidad de que el ejecutivo central apruebe una ley de pandemias para que, cuando decaiga el estado de alarma el próximo 9 de mayo, las comunidades autónomas sigan teniendo respaldo jurídico para aprobar medidas restrictivas como el toque de queda o el cierre de la hostelería. El próximo jueves, en el Consejo de Gobierno, está previsto, según Casado que se anuncien posibles restricciones a partir de entonces. "Nos preocupa mucho qué puede pasar", ha señalado.

La responsable de Sanidad ha apuntado a lo sucedido en el País Vasco, donde el Tribunal Superior de Justicia eliminó las restricciones en el interior de la hostelería. "Es evidente lo que ha pasado en el País Vasco. Se habían puesto medidas de restricción en la restauración, se desestimaron y ahora tienen una IA de más de 500", ha apuntado.

Según Casado, una vez termine el estado de alarma, "todo tendrá que pasar por los tribunales". Por ello ha lamentado que se judicialice un tema que debería depender de los poderes legislativos y el ejecutivo. Los servicios jurídicos están trabajando ya para estipular qué medidas deberán ser refrendadas por los jueces, aunque Casado adelanta que cree que "todas las que afecten a los derechos fundamentales", como movilidad nocturna, reuniones o aforos en domicilios particulares.

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