Castilla y León reduce los rastreos a los dos días antes de dar positivo

Los rastreadores se encuentran en la base Conde de Gazola del V Batallón de la Unidad Militar de Emergencias (UME) en León.

La consejera de Sanidad de Castilla y León, Verónica Casado, ha anunciado este jueves que la comunidad ha renunciado a hacer el retrorrastreo de contactos de pacientes con COVID-19, para centrarse únicamente en el rastreo. Es decir, a partir de ahora, a los pacientes que den positivo por coronavirus, sólo se les pedirá que informen de los contactos que tuvieron en las 48 horas previas, en lugar de los diez días que se estaban teniendo ahora en cuenta.

"Vamos a seguir con el rastreo, pero se suspende el retrorrastreo porque es imposible asumir ese volumen de trabajo por la proliferación de contactos", ha señalado. La decisión se toma en medio de un aumento de los contagios, sobre todo entre los jóvenes, ante la incapacidad que tienen los equipos de rastreo de llegar a todos los contactos, que se complica por la alta movilidad de los jóvenes y por el alto número de encuentros que tienen.

Según la responsable de Sanidad autonómica, aunque el rastreo "es muy importante", entre los jóvenes se hace muy complicado, porque al darse durante el ocio nocturno "hay muchos contactos", algunos de ellos "no saben ni como se llaman, ni tienen su teléfono". En otros casos, según la consejera estos jóvenes tienen una actitud de "rara solidaridad" y prefieren no decir que han tenido contacto con sus amigos. Casado opta por ampliar el número de cribados masivos, como el que tuvo lugar este fin de semana en León, gracias al que pudo detectarse que el 10% de los jóvenes que habían participado eran positivos.

Se mantiene la vacunación por grupos de edad

Aunque cada vez hay más contagios entre personas jóvenes en concreto en el grupo de edad de menos de 29 años, Sanidad mantendrá la vacunación por grupos de edad. El hecho de que se haya producido una disminución de la edad de ingresados en UCI, llegando a haber una paciente de 24 años en Valladolid, no es suficiente para la Consejería, ya que la media de edad del paciente de COVID-19 en la UCI en la comunidad es de 60 años.

Por esta razón, Casado no se plantea, "de momento", cambiar de estrategia y continuará vacunando por grupos de edad. "No nos vamos a saltar etapas etarias, porque a más edad más probabilidad de desarrollar la enfermedad más grave, así que las vamos a seguir, de momento", ha aseverado la responsable de Sanidad. "No hemos vencido al coronavirus, esta ola, aunque sea diferente puede conllevar sufrimiento, pérdida de vidas y pérdidas económicas", ha subrayado la responsable de Sanidad. Como ya anunció la semana pasada, el objetivo de la Junta es implementar la autocita en agosto.  

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6 de julio de 2021 - 16:09 h

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