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El albacea del gran mecenas catalán niega a la jueza que dejara de repartir la herencia escondida en Panamá

El abogado y albacea, entrando en el juzgado

Oriol Solé Altimira

Barcelona —

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El abogado Jorge S., albacea del gran mecenas catalán Pere Mir, ha negado ante la magistrada que frenara el reparto y quisiera apropiarse de su herencia, y ha añadido que devolverá los préstamos que se autoconcedió con fondos de las fundaciones panameñas que tenía que liquidar y en las que el empresario había ocultado en vida su fortuna.

Los albaceas de Mir, los abogados Jorge S. y Juan Francisco C. y el oncólogo Josep Tabernero, están investigados por su supuesta apropiación del legado del empresario químico. El letrado Jorge S., hombre de confianza en los últimos años de vida de Mir, ha prestado declaración como imputado este miércoles durante casi dos horas. Los otros dos albaceas comparecerán este jueves.

Según han informado fuentes jurídicas, Jorge S. ha respondido solo a preguntas de su defensa y ha dado explicaciones sobre cada una de las operaciones con las que le incriminan los investigadores.

Los Mossos d’Esquadra han indagado en las actividades económicas del letrado en los últimos ocho años y han descubierto que mantuvo (e incluso llegó a incrementar) las remuneraciones que percibía como gestor de distintas sociedades de Mir hasta cinco años después su muerte, y que fue condenado por fraude fiscal por su condición de gestor de una de estas empresas.

En vez de cumplir su labor como albacea y liquidar el patrimonio de las sociedades y entregar el dinero a la investigación científica, los Mossos indican que Jorge S. “siguió cobrando importantes nóminas” de las sociedades de Mir que administraba. El letrado ha replicado que no cobró como albacea y que las remuneraciones eran las que le correspondían como gestor de las empresas.

Sobre los préstamos, autoconcedidos en 2020, 2023 y 2024 y que suman más de 2 millones de euros, el letrado ha manifestado, según las mismas fuentes, que ya ha empezado a devolverlos y que se realizaron por “necesidades económicas” y para cumplir con las últimas voluntades de Mir de ayudar a personas que lo habían ayudado en vida.

En la cuestión de fondo que marcará el devenir del caso, Jorge S. ha seguido manteniendo ante la jueza que no todo el patrimonio de Mir debía ir a sus fundaciones catalanas dedicadas a la investigación científica. Se trata de la tesis de la defensa de que había un “patrimonio separado”.

La magistrada desechó con rotundidad la tesis defensiva en la resolución por la que volvió a apartar a Jorge S. y a los otros dos albaceas de la gestión de las fundaciones de Mir. El alegato del “patrimonio separado”, rebatió la magistrada, no se contempla en el testamento de Mir. Las últimas voluntades del mecenas indicaron que las fundaciones españolas eran las “destinatarias finales” de los fondos de las fundaciones panameñas donde Mir tenía su patrimonio. 

Es más, la jueza recordó que incluso el informe pericial aportado por la defensa mantenía que todo el patrimonio gestionado desde Panamá se debía transferir a las fundaciones catalanas Cellex y Mir-Puig, por lo que los indicios contra Jorge S. y el resto de albaceas no solo se mantenían, sino que estaban “reforzados” con el avance de la investigación. La defensa, además de un informe sobre la trazabilidad de los fondos, ha aportado otro dictamen sobre derecho panameño.

Con la declaración de Jorge S., el caso la fase de instrucción del caso encara su recta final: este jueves declararán los otros dos albaceas investigados, mientras que la semana que viene será el turno de las sobrinas de Mir, que ejercen la acusación particular contra Tabernero y los dos abogados.

Para asombro de algunas partes, además, han comparecido en el procedimiento como actores civiles las fundaciones panameñas, que, según fuentes jurídicas, se han alineado con la defensa de los albaceas. Una nueva sorpresa proveniente de Panamá en el caso de la herencia de Mir.

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