El juicio de Thermomix contra Monsieur Cuisine de Lidl arranca con un duelo de peritos

Imagen del juicio celebrado en la Ciudad de la Justicia de Barcelona

El juicio de la Thermomix ha arrancado este martes con una sesión plagada de conceptos técnicos. Ha sido un duelo entre los peritos de las dos partes en liza: primero ha comparecido el propuesto por Lidl, que ha defendido que el robot de cocina Monsieur Cuisine que comercializan los supermercados no vulnera la patente de la Thermomix que ostenta el grupo Vorwerk. Este conglomerado industrial alemán opina lo contrario y por esto ha llevado a Lidl a los juzgados.

Vorwek considera que Lidl plagió la Thermomix con su robot de cocina Monsieur Cuisine, de la marca Silvercrest. Por su parte, Lidl alega que su robot de cocina no infringe los derechos de Thermomix, y de hecho ha formulado una contrademanda para que el juez anule o anular la patente de Vorwek porque considera que hay "falta de novedad" respecto a máquinas similares comercializadas antes que esta. El robot de cocina de Lidl tiene funciones similares a la Thermomix, y la mayor diferencia está en el precio: cuesta hasta casi tres veces menos.

Estrictamente no se ha hablado de cocina en la primera sesión del juicio, aunque los peritos sí han desarrollado sus argumentos sobre las dos características de los robots de cocina que centran el pleito que dirimirá el titular del juzgado de lo Mercantil 5 de Barcelona: la función para pesar los alimentos mientras la propia máquina los cocina y la opción de bloquear las cuchillas de la máquina cuando se desbloquea la tapa de la máquina por donde se introducen los productos.

El perito favorable a Thermomix ha defendido que la novedad de su patente y de su robot de cocina se basa en tener diferenciadas las funciones de pesaje y de agitación. "La patente de Vorwerk protege una máquina que puede funcionar y pesar al mismo tiempo o por separado", ha argumentado, informa Europa Press. Además, ha sostenido que esta función supone una novedad suficiente en la invención para mantener los derechos de patente: "Algo tan sencillo ahora como que se pueda pesar mientras se está cocinando, antes parecía imposible, tan imposible que no se deseaba".

Por contra, el perito de Lild ha puesto en duda que los robots puedan pesar alimentos mientras los cocinan. "No tiene sentido", ha agregado. El informe pericial de Lidl sostiene que la tecnología que separa estas las funciones de pesar y mezclar (lo que Thermomix alega como novedad en su patente) "no es compleja desde un punto de vista técnico", por lo que no debe estar sujeta a la protección de la patente.

La discrepancia entre peritos afecta a la cuestión de peso clave en el pleito: Thermomix reclama al supermercado una indemnización equivalente al 10% de las ventas de Monsieur Cuisine, una cantidad total que no está calculada y que solo se establecerá, en caso de condena a Lidl, una vez la sentencia sea firme. El juicio terminará este miércoles con los informes finales de las partes.

No es la primera vez que la patente de la Thermomix acaba en un litigio en los juzgados mercantiles. En 2013 el Tribunal Supremo concluyó que el robot de cocina de la española Taurus no infringía los derechos de la patente de la Thermomix de Vorwerk.

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