eldiario.es

Menú

Sergio Morate pidió a su prima que le cancelara sus redes sociales después de los asesinatos

Asegura que tiene “miedo” de su primo porque no era “violento”, pero “si había sido capaz de hacer eso…”

Un vecino del acusado sitúa a Laura y Marina, las dos mujeres asesinadas, cerca de la casa de Morate la tarde del crimen

- PUBLICIDAD -

A.M., una prima de Sergio Morate, ha declarado este martes que dos o tres días después del 6 de agosto de 2015, en el que, supuestamente, cometió el  doble asesinato de su exnovia Marina Okarinska y la amiga de esta, Laura del Hoyo, el acusado se puso en contacto con ella vía WhatsApp con un número que no tenía registrado y solicitándole que eliminase sus cuentas en redes sociales como Facebook o Badoo, aunque ella nunca lo llegó a hacer, ha dicho llorando. En dicha conversación, Morate le preguntó que cómo estaba la familia y ella le preguntó “que qué había hecho, que en la casa había cámaras y policías y él nunca me llegó a responder”.

“Me pidió que no comentara a nadie que había hablado con él excepto a su madre y que contactara con su abogado”.” Más de una vez le pregunté dónde estaba y no me contestó”, ha espetado.

Después de ese intercambio de mensajes, A.M. guardó el nuevo número, contó a sus tíos que había hablado con él y acudió a la Comisaría de la Policía Nacional para comunicar que su primo había contactado con ella y facilitar ese número así como pantallazos de la conversación.

“Tengo miedo de mi primo”

Visiblemente afectada, ha admitido que tiene “miedo” de su primo, porque no era “violento”, aunque, si “había sido capaz de hacer eso, todo apuntaba a que había sido él…”. “Me estaba imaginando que las había secuestrado o algo”, ha dicho, aunque nunca supo que su primo había estado en prisión por haber retenido a una expareja y ha explicado que antes de los hechos la relación con su primo era buena.

Juicio a Sergio Morate por el doble crimen de Cuenca / Saúl García

Juicio a Sergio Morate por el doble crimen de Cuenca Saúl García

Morate y su prima vivían en casas próximas en Palomera y el día de los hechos lo vio a las doce de la noche en la puerta de su casa, “solo, sin perros”. “Le pregunté si iba a salir y me dijo que no”, ha dicho, para a continuación aclarar que no recuerda si le dio algún tipo de explicación y tampoco si estaba nervioso. Después de ese episodio, no lo volvió a ver hasta “que salió en la tele y ya sabía que habían aparecido los cadáveres”.

Ha admitido que después de los hechos borró la conversación “porque tenía un montón de miedo”. “Si había sido capaz de hacer lo que se decía que había hecho yo también tenía miedo de que me pasara”.

Laura y Marina, cerca de la casa de Morate

Otro de los testigos de la segunda sesión del juicio ha sido un vecino de la urbanización Ars Natura, en la que residía Sergio Morate y que responde a las iniciales E.S. Ha situado a las dos mujeres asesinadas cerca del garaje de dicha urbanización, en la calle de la Ciencia, sobre las cinco y media del día 6 de agosto.

Tras precisar que él había quedado sobre esa hora con un amigo para arreglar un coche, ha agregado que Marina “estaba sentada con otra chica, que estaba conduciendo un coche pequeño y gris”, ha dicho, aclarando que la exnovia de Morate estaba “hablando por teléfono, en voz alta, básicamente, estaba discutiendo, pero no sé de qué hablaba”. “Entré por el garaje y ellas se quedaron en el coche”, ha precisado, aclarando que no vio “que entraran, ni bajaran del coche o entraran a la casa de Morate” y que tampoco “escuchó voces”.

Imagen de la puerta del garaje de la urbanización donde residía Morate / Saúl García

Imagen de la puerta del garaje de la urbanización donde residía Morate Saúl García

“Marina estuvo todo el rato dentro del vehículo y hablando por teléfono”, circunstancia que comunicó de forma voluntaria el 8 de agosto en Comisaría después de que dos policías fuesen a su casa a solicitar su comparecencia “porque sabían que tenía esa información”.

Por su parte, G.S. ha declarado que el 4 de agosto, dos días antes de los asesinatos, el acusado acudió a su tienda para comprar fertilizante “para que creciese la hierba”. “Quería el más potente que tuviera”, ha añadido, subrayando que lo notó “más nervioso de lo habitual para lo que era él, se movía más, iba de un lado a otro, no era como él era antes”. Asimismo, ha manifestado que Morate le comunicó que en su finca había “un rincón pequeño donde no crecía la hierba y quería alguna tierra o compost para que saliera la hierba rápidamente”.

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha