Usuarios de Cercanías y Media Distancia denuncian la falta de medidas de prevención frente a la COVID-19 en el transporte ferroviario

Miembros de la Unidad Militar de Emergencias (UME) llevan a cabo tareas de desinfección en la estación del Norte de València.

La plataforma ciudadana Indignats amb Renfe, que reúne a usuarios de los servicios de Media Distancia valencianos, ha denunciado públicamente las consecuencias que la pandemia de la COVID-19 está teniendo en el servicio ferroviario. Según apuntan, la falta de medidas de prevención para que sea un medio de transporte seguro en el contexto de la crisis sanitaria, "tanto para los usuarios como para los trabajadores".

Se refieren en concreto a la delimitación de las distancias de seguridad tanto en los trenes como en las estaciones, la instalación de mamparas de seguridad o a la apertura de los tornos en todas las estaciones "para evitar masificaciones y poder mantener las distancias de seguridad".

Critican igualmente la reducción de servicios, "especialmente en las líneas de media distancia". Muchas de ellas, como son los casos de las líneas de Alcoi, Cuenca o Teruel, que ya tienen un servicio "bajo mínimos", con la "nueva normalidad" todavía se van a ver más reducidas, "en un 50%, dejando prácticamente incomunicadas y sin servicio a las comarcas y poblaciones por las que atraviesan, poniendo en peligro el futuro de estas conexiones".

Otro de los puntos sobre los que llaman la atención es la "nula promoción" del transporte público, y en este caso del ferrocarril, como un medio seguro ante la situación de pandemia. Además, Indignats amb Renfe muestra su preocupación porque la desescalada "avanza y los cercanías y la media distancia no son considerados, programados y adecuados a las necesidades que iremos teniendo según avancemos hacia la 'nueva normalidad' los usuarios, los trabajadores de la empresa, la vertebración del territorio y el medio ambiente".

Medidas marcadas por el Ministerio de Sanidad

Desde Renfe no tienen constancia de que exista ningún problema en estos servicios y, en cuanto a las medidas de seguridad que se han aplicado, son las que marca el Ministerio de Sanidad: el uso obligatorio de mascarilla, la limitación de asientos en los vagones, la señalización de las estaciones, la desinfección regular de los convoyes...

Respecto al tráfico de viajeros, que llegó a caer a los 1.800 pasajeros diarios al comienzo de la declaración del estado de alarma, el pasado mes de marzo, se ha situado en la actualidad en algo más de los 9.000 al día, lo que supone una caída próxima al 85% con respecto a los 55.000 viajeros que tenía el servicio valenciano de Cercanías antes de la crisis sanitaria.

Por lo que respecta a las frecuencias, se recuperó la normalidad previa a la COVID-19 hace unas dos semanas, con 359 circulaciones diarias. "Contabilizamos los aforos en tiempo real", explican desde Renfe, y la ocupación media está en torno a los 40 viajeros, con unos 130 en aquellos servicios que tienen una mayor afluencia, "una ocupación muy inferior a la máxima permitida, que es de 260 personas".

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18 de mayo de 2020 - 22:00 h

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