Cómo preparar el pulpo a la murciana, un plato tradicional de tapeo pero fácil de hacer en casa
La marinera, el mojete murciano, el arroz caldero o el zarangollo son algunas de las tapas más populares de la Región de Murcia. Pero al hacer el listado de sus platos más tradicionales, no podemos olvidarnos de una de sus recetas más inolvidables, el pulpo a la murciana. Conocido también como pulpo al horno, no debe confundirse con el pulpo a la gallega. Entre ambos platos hay grandes diferencias: mientras que el pulpo a la gallega se prepara cociendo el pulpo en el agua y se sirve con patatas y pimentón, el pulpo a la murciana se prepara horneándose con vino blanco, cerveza, aceite y verduras, dejando un sabor en el paladar meloso, con una textura cremosa y suave.
La receta del pulpo murciano puede variar dependiendo de dónde lo comas. En algunas recetas se prepara el caldo nada más que con cerveza, otros lo mezclan con vino blanco y los más atrevidos incluso le añaden coñac. En cuanto al acompañamiento, hay dos opciones: dejarlo en su propio jugo o acompañarlo con patatas para que estas absorban la salsa. Es cuestión de preferencias. Pero lo que nunca puede faltar es una cerveza que acompañe esta explosión de sabores y un gran chorro de limón, imprescindible para cualquier murciano. Para comenzar a hacer esta tapa típica murciana, necesitaremos estos ingredientes:
- Un pulpo de un kilo
- Seis dientes de ajo
- 500 ml de cerveza
- 50 ml de vino blanco
- Una cebolla
- Tres gramos de pimienta negra en grano
- Tres hojas de laurel
- Aceite de oliva virgen extra
- Limón y sal
Receta de pulpo a la murciana
Esta receta es fácil de seguir y rápida. En su elaboración no tardaremos más de unos escasos 10 minutos. Sin embargo, para lograr su textura ligera y cremosa necesitaremos un par de horas de cocción. Sin ningún lugar a dudas, merece la pena la espera; todo el que lo prueba vuelve a repetir esta sencilla y deliciosa receta.
Además de los ingredientes que hemos anotado, necesitaremos algunos utensilios como papel de aluminio, tijeras de cocina y, por último, una fuente o bandeja de horno alta, ya que tiene que ser capaz de mantener los jugos que vamos a echar: cerveza, vino y aceite. Además, no podemos olvidarnos de que el pulpo irá soltando su propio jugo.
Previamente, la noche anterior, congelaremos el pulpo para ablandar la carne, así que ahora nos toca descongelarlo y limpiarlo. En algunas recetas se cuece previamente porque así se queda con una textura aún más tierna. Para ello, se sumerge en agua introduciendo primero la cabeza y luego las patas, metiendo el pulpo tres veces para después cocerlo 10 minutos. Tendrás que prever que al cocerlo, el pulpo pierde tamaño. En cualquier caso, si seguimos al pie de la letra la receta original murciana, este paso nos lo saltaremos siguiendo la tradición antigua de la Región, que es una cocción lenta al horno.
Ahora sí, nos ponemos manos a la obra, empezando por precalentar el horno a unos 200 °C. Mientras, vamos preparando la bandeja del horno, colocamos el pulpo de manera que quede uniforme y que no se queden amontonados los tentáculos para asegurar que se cueza bien por todas partes. Seguidamente, especiamos el pulpo con la cebolla, las hojas de laurel, los dientes de ajo, un chorro de aceite, la cerveza y el vino, teniendo en cuenta que estos dos últimos ingredientes no deben de cubrirlo todo. Tapamos la fuente con papel de aluminio y ya estaría listo para meterlo al horno entre una o dos horas, dependiendo del tamaño del pulpo.
Bajamos la potencia a 150 °C para que tenga una cocción lenta. Es recomendable ir vigilándolo para comprobar que se quede en su punto. Para ello, ve pinchándolo con el tenedor. Si observamos que el pulpo se está quedando seco, podemos añadir otro chorro de cerveza o vino a gusto del consumidor. Cuando ya esté listo lo destapamos quitándole el papel aluminio y lo metemos un poco más en el horno para que se dore. En ese momento, lo sacaremos del horno y con cuidado iremos cortando los tentáculos y lo serviremos en un plato o fuente.
Para que el resultado sea de diez, es fundamental que el pulpo sea de buena calidad, dedicarle un tiempo a la receta con paciencia y seguir todas las instrucciones al pie de la letra. Si ves que el caldo se consume demasiado rápido, no dudes en echar un poco más de cerveza o vino, porque en ese líquido final es donde está el sabor de esta receta. Además, aunque el pulpo es el protagonista, acompañarlo con un buen pan y limón es casi obligatorio en cualquier mesa murciana. Con estos pasos ya estás listo para servirlo en la mesa y disfrutar de un sabor que te transporta directamente a un domingo cualquiera de sol o a un día del Bando de la Huerta.
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