El barco Open Arms pone rumbo al rescate de 1.000 personas pese al rechazo de Italia
El barco de la ONG Proactiva Open Arms ha puesto rumbo a la zona de aguas internacionales donde se encuentran 7 embarcaciones, con unas 1.000 personas a bordo, esperando ser rescatadas después de haber salido de la costa de Libia. El Gobierno de Italia ha rechazado explícitamente la ayuda del barco español y señala que debe ser Libia la que mande a sus guardacostas para devolver a los migrantes a ese país.
Después de que el centro de coordinación de salvamento de Roma avisase de siete barcas en peligro con cerca de 1000 personas a bordo, Italia ha rechazado que el Open Arms vaya a su rescate. “No necesitamos vuestra ayuda”, es el mensaje que han recibido en el puente de mando desde Roma. El centro de coordinación de salvamento de Roma ha comunicado oficialmente que cede a Libia este rescate, a pesar de que Libia es precisamente el lugar de salida de los migrantes.
El Open Arms está a 65 millas, pero Roma está cediendo los rescates a los guardacostas libios, a pesar de las vulneraciones de derechos humanos que implica su regreso a Libia.
Si ese sábado Malta impidió acceder a puerto al Open Arms, negándole la posibilidad de repostar y cargar los suministros necesarios para partir en búsqueda de vidas en peligro, este domingo, la avioneta Colibrí, de una ONG francesa, no ha podido sobrevolar la zona porque Lampedusa ha negado recargar combustible, según las comunicaciones mantenidas con la tripulación del buque catalán. “No quieren testigos”, denuncia Óscar Cams, presidente de Proactiva Open Arms.