Jornada de 30 horas y apostar por la alimentación: el plan de Ecologistas en Acción para evitar la destrucción de empleo por la transición ecológica

Vista de instalaciones de la papelera que ENCE tiene en Navia.

La transición ecológica va a suponer la destrucción de puestos de trabajo. Esta es la principal conclusión del encuentro de Ecologistas en Acción con los medios de comunicación para debatir con los autores  del informe Escenarios en la transición ecosocial 2020 -2030, elaborado en colaboración con la Fundación Biodiversidad y el Ministerio para la Transicción Ecológica. "No hay trabajo en un planeta devastado. Hemos llegado tarde y ahora no vamos a poder elegir entre lo bueno y lo mejor", explica Luis González, doctor en Ciencias Químicas y portavoz de Ecologistas en Acción. 

Para Ecologistas en Acción la emergencia climática declarada por el Gobierno evidencia que se nos está agotando el tiempo para reducir las emisiones y con el informe buscan explorar el vínculo entre el trabajo y la reducción de emisiones de gases efecto invernadero (GEI). Para combatir está crisis "ecosocial"  reclaman un cambio en el modelo productivo del país y las formas de consumo. "Tiene que haber una redistribución de las horas trabajadas y de la riqueza, una mayor democratización de nuestras vidas, apostar por el sector primario y la relocalización de la ciudadanía", comenta González. 

Para la organización ecologista, el mercado de trabajo debe acometer transformaciones que acompañen la urgente reducción de emisiones para evitar la masiva pérdida de empleo fruto de la descarbonziación de la economía. Un ejemplo es el caso de la planta de celulosa de Ence en Pontevedra. "La crisis ecosocial es más que el cambio climático, centrarse solo en eso puede ser un error", asegura Walter Actis, sociólogo y miembro de Ecologistas en Acción, para quién abordar seriamente el problema significa replantearse el capitalismo. 

Tres posibles escenarios 

Desde Ecologistas en Acción han planteado tres escenarios de cara a 2030. En el Bussines as Usual (BAU) todo sigue la coyuntura actual de las "suaves dinámicas ya en marcha". En el Green New Deal se llevaría a cabo una estrategia nacional basada en una apuesta por la descarbonización de la economía basada en las energías renovables, las tecnologías de la información y comunicación y la eficiencia energética. El último y más radical sería un escenario de decrecimiento con una "reducción robusta del consumo de energía y materiales en las sociedades contemporáneas", acompañada de una desalarización y una mayor autonomía local. 

En el escenario BAU sería el único donde se incrementarían las emisiones de GEI (21%) y el empleo crecería (13%). Se generarían 2,4 millones de empleos, el 69% de ellos en construcción, comercio y turismo. También sería el único donde el trabajo de cuidados, tanto remunerado como no remunerado, no estaría reconocido. 

En el escenario Green New Deal las emisiones de GEI descenderían un 55% respecto a 2019. Una reducción que estaría cinco puntos porcentuales por encima de las estimaciones reflejadas en el Plan Nacional de Energía y Clima (PNEIC). El sector del transporte, la energía y el trabajo de cuidados no remunerado representarían el 57% del total de las reducciones gracias a una reducción del vehículo privado, la aviación para trayectos nacionales y mayor peso de las renovables. El empleo crecería un 2,4% pero habría tres sectores que vivirían un autentico drama: Construcción (-47%), Transporte (-32.3%) e Industria (-2,9%). 

En el escenario de decrecimiento, el planteamiento de Ecologistas en Acción pasa por apostar por el sector agrícola en detrimento de la industria. "Dejaríamos atrás el peso protagonista del turismo, el transporte y la administración pública para poner la alimentación en primer lugar", comenta González. Las emisiones de GEI se reducirían en un 80% pero se destruirían unos 2 millones de empleos. Construcción, transporte, turismo y finanzas serían los más afectados. 

Jornada de 30 horas para evitar el desempleo

En los escenarios posibilistas donde se plantea la reducción de GEI (Green New Deal y Decrecimiento), la destrucción de empleo en los sectores afectados por la transición ecológica del modelo económico sería muy catastrofista para familias y regiones que dependen de estos sectores. Con la idea de paliar este problema y obtener más tiempo para los cuidados, desde Ecologistas en Acción plantean implantar una jornada laboral de 30 horas semanales. 

En el Green New Deal, contando con la destrucción de empleo fruto de la reconversión industrial, la creación neta de trabajos sería de 1.042.000 empleos con el actual modelo de trabajo. Con la jornada de 30 horas el incremento podría ser de 4.883.000 empleos, según los cálculos de Ecologistas en acción. En el escenario de mayor reducciones de emisiones (Decrecimiento), la destrucción neta de empleo superaría los 2 millones. Si se aplicase la jornada de 30 horas, se pasaría de una destrucción a una creación de 1,3 empleos. 

De cara al futuro que puede vivir España, González opina que ninguno de los tres planteamientos se llevará a cabo. "Será un híbrido de los tres", vaticina. "Todo dependerá de la fuerza de los movimientos sociales. Lo que esta claro es que los cambios progresivos no nos llevan a ningún lado", opina. Desde la organización ecologista reclaman al Gobierno una mayor reducción de GHI. En el último borrador del PNEIC se estima una reducción del 23% para 2030 y según Ecologistas en Acción debería ser el doble en base a las estimaciones realizadas por la ONU. 

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Publicado el
29 de enero de 2020 - 14:33 h

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