Mapa de la alta velocidad en el mundo: España, el segundo país con más kilómetros y el séptimo con más viajeros
La alta velocidad ferroviaria se ha considerado durante años la joya de la corona del sistema de transporte español. Una red muy por delante en extensión de la de otros países europeos y uno de los motores del crecimiento turístico y de la vertebración territorial. Sin embargo, los trágicos accidentes de este año en Adamuz (Córdoba) y Urda (Toledo) han puesto de relieve la necesidad de una inversión constante y creciente en las infraestructuras y en las plantillas, sobre todo con el incremento de viajes que ha supuesto la liberalización, con la entrada en operación de compañías como Ouigo e Iryo.
España suma casi 4.000 kilómetros de líneas de alta velocidad en servicio, solo hay un país que nos supera: China, que tiene más de 47.800 kilómetros, según los datos que publica la Unión Internacional de Ferrocarriles (UIC).
¿Cómo estamos respecto a otros países? ¿Viajan muchos más pasajeros en la alta velocidad española que en las redes ferroviarias de otros estados europeos? Analizamos los últimos datos publicados por esta organización, que representa al sector ferroviario global.
Como contexto general, en el siguiente mapa se pueden observar y comparar todas las líneas de alta velocidad que están en servicio y en construcción en el mundo –con datos a cierre de 2024– y se constata, por ejemplo, que se concentran especialmente en Europa, China, Corea del Sur y Japón. Hay que tener en cuenta que se considera alta velocidad cuando se superan los 200 kilómetros por hora en infraestructuras ya existentes o los 250 km/hora en líneas de nueva construcción.
El análisis de la UIC señala que cada día circulan en el mundo más de 5.000 trenes de alta velocidad y casi 3.000 millones de viajeros la utilizan cada año. En conjunto, la red global está cerca de rozar los 70.000 kilómetros.
Si se analiza por continentes, esa mencionada concentración queda patente. Al otro lado del Atlántico, se focaliza en Estados Unidos. Este país, al cierre del informe anual de la UIC, solo contaba con un corredor, el que une las ciudades de Boston, Nueva York, Filadelfia, Baltimore y Washington, con trenes que alcanzan velocidades pico de 240 km por hora.
En África, la alta velocidad se concentra en Marruecos, con la línea Al-Boraq que, cuando esté concluida, unirá Tánger con Marrakech, como se ve a continuación.
Por kilómetros de red ferroviaria de alta velocidad, China, España y Japón son los países con más infraestructura construida. Les siguen dos estados europeos, Francia y Alemania.
En cuanto a Estados Unidos, con la citada línea de la Costa Este, queda por delante de Arabia Saudí en cuanto a extensión de la red. Este último país, cuenta con el trazado que une La Meca y Medina, que opera Renfe. Hay que recordar que se trata de la obra emblemática de la Marca España, que acabó llevando al rey emérito ante la Fiscalía del Supremo.
España es el segundo país por kilómetros construidos, pero el número de pasajeros está muy por debajo. En concreto, la alta velocidad española es la séptima del mundo por número de viajeros, según la citada publicación.
Antes de los trágicos accidentes, España superó los 15 millones de viajeros anuales, por detrás de otros países europeos –como Italia, Alemania o Francia–, muy lejos de los más de 96 millones que se alcanzan en Japón y a años luz de los más de 920 millones que viajan en la alta velocidad china.
De hecho, antes del siniestro de Urda, el exministro de Transportes, Óscar Puente, aseguró en un desayuno informativo que la red estatal está muy lejos de llegar a un punto de saturación. “España no tiene una intensidad de circulaciones superior a la de nuestro entorno, tiene una infraestructura preparada. Decir que la liberalización sobrepasa las capacidades de la red es mentira. Tiene capacidad para estos tráficos y más”, argumentó.
En el siguiente gráfico se ve esa concentración de viajeros por km de alta velocidad ferroviaria.
Esa densidad también puede medirse por los km² de cada país, lo que coloca a Corea del Sur como país con más infraestructura ferroviaria y a España, como el tercero, por detrás de Japón. Otra opción es medirlo por kilómetro por cada millón de habitantes, lo que nos sitúa por detrás de dos países nórdicos, Finlandia y Suecia, como se ve a continuación.
Tampoco hay que olvidar que España sigue en fase de crecimiento de este sistema ferroviario. “La alta velocidad, si seguimos con el desarrollo que está previsto, todavía se va a comer un volumen de recursos muy importante”, asumió Óscar Puente durante la comparecencia en el Congreso de los Diputados en la que dimitió.
“La Y vasca hay que terminarla; la conexión con Cantabria hay que terminarla; la conexión con Extremadura hay que terminarla; el AVE a Almería, que estamos ya muy próximos a acabar, hay que terminarlo. Estamos con el proyecto de los cinco tramos a Huelva; estamos, con el proyecto de unión de Pamplona con La Rioja”, enumeró. “Nadie quiere renunciar, todo el mundo quiere alta velocidad, todo el mundo cree que las infraestructuras son la clave del desarrollo”, resumió el extitular de Transportes y Movilidad Sostenible.