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María Teresa Pérez, número uno por Alicante de Compromís-Front Valencià: “Hay que prohibir la venta de vivienda a no residentes”

María Teresa Pérez, candidata de Compromís-Front Valencià en la Explanada de Alicante.

Sergi Pitarch / Jesús Císcar

Alicante —

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La número uno de Compromís-Front Valencià por Alicante, María Teresa Pérez (Petrer, 1993), aterriza en la campaña con un mensaje directo a la clase trabajadora de una provincia que considera “menospreciada injustamente”: la suya es “la única papeleta útil” frente a un PSOE que, a su juicio, “en campaña se pone la chaqueta del Che Guevara” y a la hora de la verdad “no aprueba medidas lo suficientemente transformadoras”. La candidata, actual secretaria general de Podemos en el País Valencià y que procede de las comarcas del calzado, quiere prohibir la compra de vivienda a no residentes y a los fondos buitre, porque “no podemos permitir que esto se convierta no solo en la playa de Madrid, sino en la playa de Europa”, y no ahorra críticas contra Carlos Mazón, al que define como “un impresentable, un caradura” sostenido por un PP que practica “una necropolítica que decide quién va a vivir o quién va a morir en función de intereses económicos”.

¿Cómo se plantea la campaña en Alicante? Es la joya de la corona, la provincia donde os jugáis de verdad las cartas, un territorio donde la izquierda sufre y que se ha derechizado en los últimos años. ¿Cómo la afronta?

Estoy muy orgullosa de que hayamos alcanzado un acuerdo de unidad entre los distintos partidos de izquierdas valencianos. Creo que no podíamos hacer otra cosa después de los años que llevamos sufriendo un gobierno autonómico de la derecha con la ultraderecha, que lleva 234 muertos a sus espaldas sin haber aprendido ninguna lección. Hemos escuchado el clamor social que había en la calle, hemos escuchado lo que quería la gente y hemos tenido responsabilidad. Vamos a hacer una campaña muy cercana, de pisar todos los pueblos y todas las comarcas alicantinas, porque también pensamos que esta es una provincia muy menospreciada, injustamente. Y, personalmente, he llegado a ese acuerdo por una cosa que es clave y prioritaria para mí: que esta es la única papeleta útil para la clase trabajadora alicantina.

Acabas de decir algo que te quería preguntar después: dices que es una provincia maltratada. ¿Maltratada por quién?

Pues tanto por el gobierno central como por el gobierno autonómico. Sufrimos una infrafinanciación histórica en la Comunitat Valenciana, pero particularmente la provincia de Alicante es la más penalizada: es la cuarta provincia más poblada del país y la que menos inversión recibe en los últimos 15 años, y tenemos una deuda por parte de ambas administraciones. Eso implica que no se puedan financiar correctamente los servicios públicos.

Para llegar, por ponerte un ejemplo, a la media nacional de enfermeros haría falta meter 2.000 enfermeros en los centros de salud y en los hospitales. Y como esa cuestión, muchas otras que no se pueden resolver si no se tiene la inversión adecuada. Por lo tanto, queremos que eso también sea el centro del debate: Alicante merece unas inversiones a la altura de su peso demográfico y político.

¿Cuál sería la primera iniciativa que te gustaría presentar por la provincia de Alicante?

Prohibir la compra de vivienda por parte de no residentes y prohibir que los fondos buitre se queden con pisos residenciales. El problema de la vivienda es generalizado en todo el país, pero en la provincia de Alicante es especialmente grave porque una de cada tres casas las están comprando extranjeros ricos, y eso está provocando subidas de precio inasumibles. Antes era un problema solo de la costa y ahora también lo es de los pueblos del interior, de las comarcas de donde yo vengo. Me parece inasumible que un alicantino no pueda permitirse un techo digno y decente cuando están viniendo británicos o alemanes a quedarse con nuestras casas.

María Teresa Pérez, durante la entrevista.

El interior de Alicante es muy obrero, con una industria muy potente, y la costa es más turística. ¿La vivienda y su precio también están impactando ahí?

Sí, está subiendo tanto en los núcleos urbanos como en los campos, en las fincas más rústicas. Porque hay jubilados extranjeros que vienen y, oye, genial: aquí damos la bienvenida a todo el mundo, pero con unas regulaciones que permitan que la vida de los alicantinos y alicantinas sea sostenible. También hay que ponerle coto a la especulación y a la turistificación. No podemos permitir que esto se convierta no solo en la playa de Madrid, sino en la playa de Europa.

La industria turística es potente en Alicante y consume muchos recursos. ¿Cómo vais a poder corregir eso?

Creo que también tenemos que tener un proyecto valenciano muy claro en cuanto a la reindustrialización. Yo vengo de las comarcas del calzado alicantino y ha habido un proceso de deslocalización muy fuerte de esa industria, que se ha cargado muchos puestos de trabajo y, sobre todo, ha precarizado los que quedaban —cuando ya han sido precarios, al menos para las mujeres, desde siempre, para las aparadoras particularmente—. Hay que diversificar la economía para tener sectores de alto valor añadido que permitan un trabajo de calidad, porque además está ocurriendo que está subiendo el precio de todo, pero no suben los salarios: sube la luz, la gasolina, el alquiler, las hipotecas, la compra de alimentos. Y es todo para que la clase trabajadora haga más ricos a los que ya tienen mucho.

Es decir, la clase trabajadora le está pagando la vidorra a los ricos, y yo creo que eso tiene que cambiar. El dinero tiene que ir de arriba abajo, tenemos que llevar al Congreso políticas de redistribución de la riqueza y de defensa de los intereses de los de abajo.

Un gobierno del Estado también tendría que implicarse, por ejemplo, en la aplicación de una tasa turística, que ahora solo aplican dos autonomías, Balears y Catalunya. En el País Valencià se intentó y ha quedado guardada en un cajón. ¿Debería el Gobierno tomar cartas en el asunto?

Por supuesto. Deberíamos poder aplicar una tasa turística como se aplica en muchos países de Europa: funciona, y es una recaudación que permite tener un turismo de calidad y sostenible, y también mejores inversiones para los servicios públicos que pueden disfrutar tanto los alicantinos como los visitantes. Evidentemente, deberíamos aprobarla, y también otro tipo de medidas que no solo el Estado sino las autonomías deberían estar aplicando y no lo hacen, como la ley de vivienda, para poder regular los precios declarando qué zonas son de alta presión. Todo eso se debería hacer y por ahora no se ha querido hacer, tanto por un gobierno de la derecha como por un gobierno del Partido Socialista, que ha sido demasiado tibio y no ha representado los intereses de la clase trabajadora.

Por eso te digo que la papeleta del Front Valencià es la única papeleta útil para la clase trabajadora. Hemos visto al Partido Socialista votar en contra de prohibir la compra por los fondos buitre, votar en contra de que la gente con más de 40 años cotizados se pueda jubilar sin penalización. Eso es defender a los de arriba: cuando las cosas se ponen difíciles y tienes presión, representas a los que más tienen y no al 99%, no a la mayoría social.

María Teresa Pérez, en la playa de El Postiguet de Alicante.

¿Entonces no confías mucho en los decretos de vivienda que se van a aprobar ahora rápidamente en el Congreso? ¿Te parece un maquillaje lo que se ha hecho a última hora, después de ocho años de legislatura?

Me parece que el Partido Socialista en campaña se pone la chaqueta del Che Guevara y hace siempre campañas muy izquierdistas, pero que a la hora de la verdad no aprueba medidas lo suficientemente transformadoras. Los decretos se deberían aprobar, pero creo que son insuficientes. Nosotros llevamos otras propuestas mucho más útiles para resolver el problema de la vivienda, que tiene muchas aristas: propuestas más ambiciosas y que van a resultar mucho más útiles para lo que tenemos encima de la mesa.

Hablabas del déficit de servicios públicos en la provincia. ¿Cómo vais a revertirlo en el caso de que lleguéis al Gobierno o seáis influyentes en el Congreso?

La candidatura del Front Valencià es útil por tres cosas: para frenar a la extrema derecha y a la derecha, tanto en el Estado como en el País Valencià, porque estas elecciones tienen una segunda vuelta importantísima que son las autonómicas; para empujar políticas más transformadoras que el PSOE por sí solo no quiere hacer; y para defender los intereses, pura y exclusivamente, de los valencianos y de los alicantinos. Para mejorar la sanidad pública se pueden hacer muchas cosas que son competencia autonómica y también estatal, como revertir la gestión privada de los hospitales.

Aquí en Elche todavía queda Ribera Salud gestionando el hospital de Vinalopó, y creo que dimos un ejemplo con la reversión del hospital de Alzira que tiene que llegar más lejos: tenemos que conseguir una gestión directa pública de los hospitales de toda la Comunitat Valenciana.

El Gobierno de España ha anunciado la ampliación del aeropuerto de Alicante y también va a llegar el tren. ¿Cuál es vuestra propuesta sobre los grandes proyectos de comunicación de la provincia? ¿Está bien comunicada, hay que invertir más? ¿Hay que parar la ampliación de un aeropuerto que está entre los cinco con más tráfico de España?

Creo que la provincia de Alicante tiene unas necesidades de vertebración territorial tremendas, porque no hay cohesión: dependemos del coche para absolutamente todo, cuando encima la gasolina está cada vez más cara. No puedes llegar de la Vega Baja a otra zona de Alicante o del País Valencià prácticamente sin pasar por Madrid, y eso no tiene sentido. Claro que hace falta mejorar nuestro sistema ferroviario de cercanías y el transporte público en general, y para eso, como te decía al principio, necesitamos inversión, recaudación, una financiación justa. Tenemos una deuda de dos mil y pico millones de euros solo de la provincia de Alicante. Recibimos por año en los Presupuestos Generales del Estado entre 30 y 80 euros por persona según el año, cuando Madrid recibe 400 euros por persona. Hay que poner el foco en que el dinero tiene que ir para las personas, para que puedan hacer una vida más cómoda y más segura, y si tienen que ir a trabajar a otro punto de la provincia cuenten con transporte público, porque para eso pagamos impuestos todos.

María Teresa Pérez, número 1 de Compromís Front-Valencià por Alicante.

La alimentaria es otra industria potente en Alicante, sobre todo la agricultura del sur. Los agricultores no son especialmente votantes de izquierdas, pero tienen sus demandas, por ejemplo en materia de agua y de trasvases. ¿Cuál es vuestra propuesta para conseguir alimentos más baratos para la ciudadanía?

Creo que al campo no se le ha cuidado como se debería, y sobre todo no se le ha cuidado por parte de la derecha y la extrema derecha, que sistemáticamente han votado en contra de sus intereses aquí y en Europa. Se le cuida, por ejemplo, no construyendo sin regulación en toda la huerta. Hemos sufrido una dana con las consecuencias que sabemos, 234 muertes, y a pesar de eso no hemos aprendido la lección: el Govern valencià lo que hace es aprobar una reforma de la Ley de l'Horta y una ley del suelo para volver a urbanizarlo todo, especular y volver a construir en zonas inundables. Hay 3.800 hectáreas que se han desregulado y reconvertido a suelo urbanizable. Eso debería ser zona para que los agricultores puedan hacer su trabajo, que es tener una huerta como tiene que estar: es una barrera natural que nos protege a todos. Y también se les debería proteger en el sentido de que cobren lo que se merecen.

Hay una ley de cadena alimentaria que dice que los agricultores tienen que recibir al menos lo que les cuesta producir esos cultivos, y eso no se está cumpliendo. Hoy tenemos encima de la mesa la noticia de que el Gobierno va a retirar de los supermercados un montón de litros de aceite de oliva precisamente porque había sobreabundancia y, por lo tanto, iban a bajar los precios. Para evitar que bajen, el Gobierno del Partido Socialista prefiere retirar del mercado el aceite sobrante, cuando además al agricultor no se le está pagando lo justo. Los perjuicios son para el agricultor y para los consumidores, pero nunca para los intermediarios, que se llevan todo el dinero.

Sobre el déficit hídrico que se reivindica desde los regantes y desde buena parte de las élites empresariales: ¿cómo se puede garantizar el agua? ¿Qué modelo tenéis?

Creo que hay muchas alternativas sostenibles que se pueden explorar: las desalinizadoras, proteger los campos, no malgastar agua en campos de golf o en ampliaciones de puertos innecesarias, como vimos en el puerto de Valencia —donde, por cierto, PSOE y PP, el bipartidismo, brindaron con cava juntos—. Y necesitamos ser conscientes de las consecuencias del cambio climático y no aprobar políticas negacionistas, porque ya está aquí, no es un problema del futuro. Por lo tanto, hay que abordarlo en el presente y con medidas ambiciosas que estén a la altura para proteger el planeta y la vida de quienes lo habitamos.

Estamos a los pies de la oficina del expresidente Carlos Mazón. ¿Qué le parece su figura y que siga teniendo una oficina y siga siendo diputado en les Corts después de su dimisión como president de la Generalitat?

Me parece que Carlos Mazón es un impresentable, un caradura. Pero sobre todo me preocupa que el problema no era solo su figura, sino todo un Partido Popular que no ha aprendido la lección de la dana y que sigue protegiéndole: poniéndole un piso gratis que pagamos todos y todas, con vistas a la playa; poniéndole un chófer; poniéndole asesor; y teniéndole de diputado aforado en les Corts Valencianes para eludir la justicia. Además, sin ir a trabajar, porque en horario laboral se va a la playa. Sigue siendo un insulto constante a las víctimas de la dana, pero también a toda la sociedad valenciana, que el PP proteja a Mazón. Creo que la gente tiene que ser consciente de que el problema es de una necropolítica que practica la derecha, que decide quién va a vivir o quién va a morir en función de intereses económicos.

Si venía un puente y no querían avisar a tiempo para que los empresarios no perdieran dinero, se tienen que morir 234 personas. Creo que hay que echarlos; ya lo conseguimos una vez y estoy segura de que lo vamos a volver a conseguir.

Poniendo en valor esa unidad que se ha conseguido en la izquierda del País Valencià: ¿crees que puede perjudicar que no se haya trasladado al resto del Estado?

Yo creo que aquí hemos hecho lo que teníamos que hacer, que era ser responsables, precisamente por lo que llevamos sufriendo estos años en la Comunitat Valenciana. Hemos tenido episodios trágicos que nos han unido y que nos obligaban a entendernos, a escuchar a la gente y a llevar esa unidad más allá. No es solo una unidad electoral: es una unidad de defensa de los intereses de la clase trabajadora, de defensa de una agenda valenciana y alicantina. Y creo que va a ser una unidad que llegue hasta el último domingo de mayo. La clave es poder echar al gobierno autonómico del Partido Popular, dependiente de Vox ahora, porque la mayoría de las competencias que pueden permitir que todos los valencianos tengamos una vida mejor son competencias autonómicas.

La candidata por Alicante de Compromís-Front Valencià, durante la entrevista.

¿Eso significa que habrá un grupo valenciano en el Congreso?

Si se cumplen los requisitos que pone el Congreso de los Diputados, nosotros queremos que haya la mayor representación posible de diputados valencianos de izquierdas, y que podamos trabajar conjuntamente todos los temas alicantinos, valencianos y castellonenses.

¿Y si no se llega a ese mínimo? ¿Esa unidad se resquebrajará y todos iréis al grupo mixto, cada uno por su lado?

Eso es un problema del día después de las elecciones. Ahora lo importante es explicar bien nuestro proyecto, hacer una buena campaña cercana, pisar todas las comarcas de nuestro territorio y explicar que la única papeleta que es un voto útil para la clase trabajadora es la del Front Valencià.

El Front Valencià lleva el nombre de Valencià, pero vais a contar con estrellas de las formaciones que lo integran y con líderes estatales: Gabriel Rufián, Irene Montero, Yolanda Díaz... ¿Contaréis con ellos en la campaña?

Todo el que quiera venir a aportar, a poner en valor el acuerdo valenciano que se ha alcanzado aquí y a explicarle a la ciudadanía alicantina y valenciana en su conjunto el proyecto del Front Valencià, puede ser bienvenido, evidentemente.

Hay un tema que habitualmente nos preguntan mucho y del que no solemos hablar: la cultura. Vox, aunque solo gobernó un año, se quedó con la Conselleria de Cultura. En el caso de un hipotético gobierno PP-Vox, seguramente reivindicaría esa cartera. ¿Qué tenéis que ofrecer a la cultura en contraposición a la idea de Vox?

Una cultura que represente la realidad, que es la diversidad y la pluralidad, y sobre todo la defensa de la lengua valenciana, que nos identifica como valencianos. Creo que el PP y Vox han practicado una persecución infame a la lengua valenciana y también han limitado la cultura, única y exclusivamente, a su visión ideológica. Nosotros pensamos que la cultura va mucho más allá de las ideologías y que tiene que representar la pluralidad que existe en España: un país plurinacional, con una historia muy particular, con una dictadura y una transición democrática que no fue completa, y con movimientos ahora mismo como el feminismo o el ecologismo, que también forman parte de ese constructo cultural que tiene que estar reflejado en cualquier producto.

El PSOE celebra hoy (por el viernes, que es cuando se realizó la entrevista) un acto en Valencia con el lema “la primera trinchera”. ¿Vuestro lema de campaña también vendrá a apuntar a la derecha, o iréis por otros derroteros?

Como te decía, nosotros somos útiles para tres cosas. La primera es frenar a la derecha y a la extrema derecha, porque entiendo el miedo que tiene la gente, y es un miedo lógico: estamos viendo cómo van con el calzón quitado y plantean cosas como recortar el derecho al aborto, eliminar el Ministerio de Igualdad, eliminar pensiones, recortar todavía más aunque lo llamen sacrificios. Ese miedo es legítimo, pero creo que nuestra propuesta política tiene que ir más allá y plantear políticas ambiciosas y transformadoras que el PSOE no quiere hacer. Por lo tanto, es una izquierda útil para los intereses de la clase trabajadora.

Lo has dejado entrever antes: ¿este acuerdo en el País Valencià es el principio de una gran amistad?

Esperemos que sí. Nosotros, mientras se compartan los objetivos políticos, nos vamos a entender con quien quiera recorrer ese camino.

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