Los robots gestionarán tus inversiones

Imagen de unos robots desarrollados por una empresa japonesa.

En pleno proceso de digitalización de los servicios bancarios, una de las últimas tendencias está siendo la automatización de las inversiones a través de los denominados roboadvisor. Un paraguas bajo el que se agrupan una serie de procesos que utilizan algoritmos para decidir las inversiones de los clientes. Esa tecnología comenzó a ser utilizada por las fintech (pequeñas empresas tecnológicas de servicios financieros) y están empezando a ser adoptada por los bancos.

La digitalización de la banca mató al banco online

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La operativa para estos sistemas se basa en un cuestionario que se realiza a los usuarios y a partir del cual se genera un perfil de inversor que tiene en cuenta tanto la edad como la cantidad de dinero que quiere invertir o el riesgo que quiere asumir. En función del perfil que se obtenga tras el cuestionario, se asigna al cliente una cartera y la automatización hace que esta se mantenga en el tiempo. Hay que tener en cuenta que estos roboadvisors invierten en productos cotizados, lo que quiere decir que existe riesgo y se puede perder la inversión.

Un informe de Deutsche Bank calcula que contando solo aquellas herramientas independientes –las que no pertenecen a ningún banco– se gestionaron 20.000 millones de dólares en el primer trimestre de este año en Estados Unidos con estos robot. La cifra se ha multiplicado por ocho respecto a las cifras de 2013.

Aunque las cantidades en Europa todavía son sustancialmente menores –el mismo informe las cuantificaba entre un 5% y un 6% de lo que se mueve en Estados Unidos–, la tendencia muestra que van en aumento. La Asociación Española de Fintech en su último anuario señalan que "constituyen modelos de negocio muy escalables al ser productos de distribución masiva".

Además para tener en cuenta el volumen que pueden llegar a gestionar a estos datos, habría que sumar los importes que se mueven a través de los roboadvisors de los bancos. En el mismo anuario de la asociación española, señalan que a nivel global los roboadvisors estarían gestionando a nivel global 600.000 millones de dólares.

En España, en los últimos meses se han lanzado varias de estas empresas como Indexa (nacida a finales de 2015) o Finizens (que comenzó a operar en enero de este año). A lo que se suman los servicios de algunos bancos como Andbank o Bankinter, que han lanzado o han anunciado el lanzamiento de sus propios roboadvisors. A la par que se desarrollan alianzas entre las startups y los bancos, como en el caso de Finizens con Evo Banco.

Automatización de las gestiones

"Somos una plataforma digital de gestión automatizada de ahorros", apunta Giorgio Semenzato, consejero delegado de Finizens, que explica por teléfono que la ventaja de la gestión a través de estos sistemas es que permite ahorrar costes. Tanto Finizens como Indexa están dadas de alta como agencias de valores en la CNMV y trabajan con entidades bancarias para tener en ellas las cuentas de los clientes. En el caso de Finizens lo hace con Cecabank, mientras que Indexa trabaja con Inversis.

François Derbaix, consejero delegado de Indexa, explica a eldiario.es que su plataforma "automatiza las operaciones". Las carteras que se crean para los diferentes tipos de perfiles las desarrolla un equipo humano pero es un algoritmo el que sitúa al inversor en una u otra. Posteriormente, explica Derbaix, si un cliente cambia las características de su perfil como por ejemplo la edad, automáticamente se cambiaría la inversión para tratar de adaptarse al perfil del cliente.

Ambos directivos coinciden en que para este tipo de inversiones es preferible manejar el largo plazo. "Cuánto más años, mejor", apunta Derbaix, que explica que su plataforma estima como mínimo un plazo de un año. "Desaconsejamos para plazos menores de cinco años", apunta Semenzato.

¿En qué invierten estas plataformas? El informe sobre el sector elaborado por Deutsche apunta que se dedican en general a los ETF (fondos de inversión cotizados) aunque en España estas herramientas invierten también en otro tipo de fondos. Así que hay que tener en cuenta que no invierten en general directamente en acciones o bonos, sino en productos más complejos. Por lo que aunque sea sencillo operar, no es tan sencillo conocer el producto en el que se está invirtiendo.

El negocio de estas plataformas está en el cobro de las comisiones por la gestión de las inversiones. En el caso de Indexa, por ejemplo, cobran una comisión de mantenimiento que varía entre el 0% y el 0,45%, una de custodia del 0,18% y una comisión de los propios fondos en los que invierten, que de media está en el 0,21%. Por su parte, Finizens calcula que las comisiones de uno de sus planes de inversión puede estar alrededor del 0,85%. Las comisiones de otros gestores con cara y ojos, suelen estar entre el 1% y 2%.

Andbank, un banco de inversión privada, lanzó a finales de septiembre una de estas herramientas especializada en cinco perfiles de inversión. Por otro lado, Bankinter ha anunciado el lanzamiento de una plataforma con el nombre de PopCoin que tendrá inversiones mínimas de cien euros. La automatización de los procesos también hace que la inversión mínima exigida en estos productos sea más bajas que en otros casos.

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Publicado el
13 de octubre de 2017 - 20:50 h

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