El cambio del viento y la lluvia facilitan dejar controlado el gran incendio de Gipuzkoa, Navarra y Francia tras 2.000 hectáreas arrasadas

Imagen de un momento del operativo de la extinción del incendio en la noche del sábado al domingo

A las 18.00 horas, el viento ha cambiado 180 grados y las temperaturas ya son más habituales para esta época del año. Además, con la caída de la noche han llegado unas primeras precipitaciones. Con estas condiciones, las autoridades han dado por desactivada la alarma por incendios forestales en la zona fronteriza en Gipuzkoa, Navarra y los territorios vascos de Francia. El gran incendio de este fin de semana, con numerosos focos simultáneos y rachas de hasta 124 kilómetros por hora, se da por estabilizado y controlado, aunque todavía se sigue trabajando en la zona para extinguirlo en su totalidad. "Se mantienen puntos calientes a partir de los que podría reavivarse, sobre todo en el límite entre Navarra y Gipuzkoa en Lesaka", advierten desde la Administración navarra, el territorio más afectado en cuanto a terreno quemado.

Las llamas devoran 1.600 hectáreas entre Gipuzkoa y Navarra

Las llamas devoran 1.600 hectáreas entre Gipuzkoa y Navarra

Se estiman en alrededor de 2.000 las hectáreas afectadas en toda la comarca y, sobre el arbolado, "la velocidad a la que avanzaban las llamas hace suponer que podrían haber quemado únicamente la capa externa de buena parte de los troncos, por haber estado expuestos durante un tiempo relativamente breve al calor intenso", indican técnicos forestales navarros. La calidad del aire también ha sido muy mala en las últimas jornadas y vecinos han referido mareos, dolor de cabeza y vómitos. La mascarilla contra la COVID-19 ha sido un buen aliado. "Ha sido mucho peor que lo de Zaldibar", explica una fuente de la Administración vasca.

Respecto al origen del incendio, se da por supuesto que se inició en la zona de Bera y que luego el viento lo ha ido extendiendo hacia Iparralde (tres focos en territorio francés) y Gipuzkoa. En realidad, durante todo el fin de semana ha habido incendios forestales en toda la cornisa cantábrica. El alcalde de Bera, Aitor Elexpuru, ha declarado en Euskadi Irratia que cree que el suceso ha sido intencionado. Otras fuentes ven prematuro extraer conclusiones y puntualizan que aunque sea de autoría humana hay que concretar si ha sido una negligencia o con intencionalidad de causar daño. La Fiscalía de Baiona también ha iniciado una investigación.

Los fuegos han movilizado un volumen muy importante de recursos de todos los territorios afectados. A las 22.00 horas de este domingo se ha dado por concluido el despliegue de la Unidad Militar de Emergencias (UME), convocada por el Gobierno navarro de la socialista María Chivite y que ha centrado su trabajo en la zona del Baztan aunque también ha realizado alguna incursión en Gipuzkoa. Finalmente, han sido 95 los militares movilizados, además de seis autobombas. Uno de los vehículos de la UME ha sufrido un aparatoso accidente y ha quedado volcado, aunque el propio Ejército ha informado de que no se han producido daños personales. Eso sí, las condiciones meteorológicas han impedido que los aviones de la base de Torrejón de Ardoz hayan podido intervenir a pesar de que llegaron a aproximarse a 13 kilómetros. Las turbulencias hacían ingobernables los aparatos.

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