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Competencia insta a poner en marcha un PTS de infraestructuras de residuos urbanos para ubicar nuevos vertederos

Obras el vertedero de Artxanda en una imagen de 2023.

Belén Ferreras

Bilbao —

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La Autoridad Vasca de la Competencia insta a la Administración a poner en marcha un Plan Territorial Sectorial (PTS) de Infraestructuras de gestión de residuos urbanos que permitan publicitar los emplazamientos disponibles previstos por las autoridades competentes para la instalación de vertederos y sirva de instrumentos de planificación urbanística. Sería un PTS para cuya elaboración se “recabe la más amplia participación de los actores concernidos”, señala. Es una de las recomendaciones que realiza el órgano regulador en un estudio sobre la situación de los vertederos de residuos no peligrosos en Euskadi y su relación con la competencia, en el que se constata que Euskadi tiene en estos momentos un número muy limitado, sólo seis, sobre todo a raíz del colapso y derrumbe del vertedero de Zaldibar, en 2020, y el cierre de los vertederos de Mutiloa y Larrabetezu, lo que está provocando que haya operadores que funcionan ya en una situación de “monopolio o cuasi monopolio”. Por ello, pide impulsar actuaciones que introduzcan y apoyen una mayor competencia, garantizándola, apoyando la entrada de nuevos operadores y, con ello, disminuyendo la concentración empresarial“.

Entre estas actuaciones, recomienda que las concesiones gestión de vertederos públicos se realicen “mediante procedimientos abiertos, transparentes y competitivos” y recomienda a las administraciones que “eviten prórrogas o adjudicaciones directas prolongadas”. Además, anima a que se fomente la entrada de nuevos operadores impulsando fórmulas “a través de subcontratación o cesión de espacios en vertederos existentes, reduciendo la dependencia de grandes grupos”, y que se fomenten los proyectos de colaboración público-privada en este sector.

Señala Competencia que la situación de los vertederos es descendente por la reducción de residuos y el aumento de la revalorización. Entre 2018 y 2023 se han reducido un 54% los residuos que finalizan en vertedero y el objetivo para 2030 es que esos residuos se sitúen en menos del 15%, alrededor de 200.000 toneladas. Pese a ello, recuerda que “a pesar de la disminución de los residuos no peligrosos que finalizan en vertedero, siempre persistirá un residuo que deba ser eliminado”. En consecuencia, advierte de que estas instalaciones -situadas al final de la cadena de valor- “son, al efecto de permitir el cumplimiento de los principios de autosuficiencia y proximidad, estratégicas en la gestión de residuos”, por lo que considera necesario que las empresas puedan acceder al mercado y ejercer su actividad “sin enfrentarse a restricciones innecesarias, desproporcionadas o discriminatorias. Es más, si se mantiene el ritmo de eliminación, se albergan dudas de la suficiencia de la capacidad de tratamiento existente en la comunidad autónoma vasca”, dice. Por ello, considera “imprescindible asegurar las posibilidades de acceso al mercado. Además, deberá permitirse que las condiciones de dicho mercado propicien una tensión competitiva que genere las mejores opciones en términos de precio, cantidad, servicio, capacidad de elección e innovación”, señala el estudio.

Frente a esta necesidad, Competencia constata que el marco regulatorio, los elevados costes de inversión y clausura de los vertederos, la planificación territorial restrictiva y la oposición social a los mismos “constituyen barreras significativas para la entrada de nuevos operadores y la expansión de la capacidad existente”, lo que aumenta la dependencia de pocos gestores. De hecho, estos momentos, hay operativos seis vertederos de residuos no peligrosos en Euskadi, -cinco de ellos concentrados en Bizkaia-, de los que solo dos son de titularidad publica: Gardalegi en Vitoria, cuyo propietario es el Ayuntamiento de Vitoria y que gestiona la empresa FCC Medio Ambiente SA, y Artigas, cuyo titular es la Diputación Foral de Bizkaia a través de la sociedad Garniker, que participa en la UTE que lo gestiona con socios privados, entre ellos, FCC Medio Ambiente. El resto de los vertederos operativos son privados: Bistibieta en Lemoa, propiedad de FCC Ámbito SA, Betearte, en Mallabia, de la empresa Betearte SA, Igorre, en la localidad del mismo nombre de la empresa Deydesa 2000, SL y Las Lagunas, en Zalla, cuyo titular es la empresa Prezero Gestión de Residuos SA. A estos se añade la autorización para abrir un nuevo vertedero en Artxanda (Bilbao) para la actividad de centro de gestión, tratamiento y almacenamiento de residuos no peligrosos gestionado por Berriz Recycling Company SL, que cuenta con participación pública, aunque la autorización queda intrínsecamente ligada a la remediación del antiguo vertedero que existió en la misma ubicación.

Los cuatro operadores privados -o las empresas con las que se integran verticalmente- también operan en las fases previas de la cadena de gestión del residuo, señala el estudio, y además, realizan actividades en otras áreas, como la gestión del agua, el saneamiento público o la jardinería urbana. FCC Medio Ambiente se corresponde con el área global del Grupo FCC, dedicado a servicios medioambientales (municipales y gestión de residuos en general), mientras que FCC Ámbito es la filial especializada en residuos industriales, subproductos y suelos contaminados dentro de esa misma área y que dispone de 15 centros de operaciones principales distribuidos en la geografía española donde realiza sus actividades principales: gestión de residuos, descontaminación de suelos y gestión de materiales de recuperación (principalmente vidrio, papel y cartón). Betearte tiene como objeto social la realización de estudios medioambientales y la gestión, tratamiento, aprovechamiento, reciclaje y/o eliminación y depósito de residuos urbanos, asimilados a urbanos e industriales y está participada por FCC Ámbito en un 33%. Por su parte, Deydesa 2000 forma parte del Grupo Otua, grupo industrial formado por ocho empresas dedicadas al reciclaje, distribución e investigación. El vertedero almacena materiales no peligrosos de origen industrial, generados en su mayor parte por propia labor de reciclaje del Grupo. Por último Prezero adquirió en 2021 la Compañía Española de Servicios Públicos Auxiliares, S.A.U. (Cespa España), bajo el control de Ferrovial International, SE. Forma parte del Grupo Prezero, que presta servicios de eliminación y reciclado de residuos en los mercados de recogida, clasificación, tratamiento, reciclado y eliminación de residuos domésticos y comerciales. Es la división medioambiental del Grupo Schwarz, que también incluye a las empresas comerciales Lidl y Kaufland, así como Schwarz Produktion y Schwarz Digits. En España cuenta con cinco delegaciones en Bilbao, Madrid, Barcelona, Valencia y Sevilla.

Contiene el estudio que, analizando la cuota de mercado acumulada una empresa, Prezero, concentra más de la mitad del volumen recibido y dos vertederos, el de Prezero y Betearte, en Zalla y Mallabia, respectivamente, acaparan el 75 % del mercado. En un análisis por territorios, el 96% de los residuos se dirige a los cinco vertederos ubicados en Bizkaia, mientras que el restante 4% se concentra en el vertedero de Gardelegi, en Álava. Por otra parte, hay cuatro vertederos situados fuera de la comunidad, en Cantabria, Castilla y León, Navarra y La Rioja, que acogen residuos generados en Euskadi, unos 120 millones de toneladas de residuos no peligrosos, que se corresponde con aproximadamente un 23% de lo eliminado. Competencia aboga por establecer convenios con comunidades limítrofes (Navarra, Cantabria, La Rioja y Castilla y León) para “gestionar de forma coordinada situaciones de emergencia o sobrecapacidad”. Además, considera necesario llevar a cabo una planificación “flexible de capacidad”, revisando periódicamente las necesidades de depósito en vertedero en función de la evolución real de la valorización y el reciclaje, para evitar déficits imprevistos que refuercen posiciones de dominio“. Asimismo, debe incorporar una perspectiva que introduzca medidas procompetitivas, señala el estudio.

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