Un Guggenheim que se puede tocar para acercar el arte a personas ciegas

Mari Carmen García acariciando a 'Puppy' tras perder la vista

Para cuando la obra 'Tulips' ('Tulipanes') de Jeff Koons fue instalada junto al estanque del Museo Guggenheim Bilbao en 2007, Mari Carmen García ya había perdido completamente la vista. De los años en los que aún veía, recuerda que cada vez que visitaba el museo se paraba frente a 'Mamá', la araña gigante obra de Louise Bourgeois situada a la entrada, y tomaba una foto. Por primera vez desde que dejó de ver, ha podido percibir una de sus obras de arte favoritas y conocer las demás que han ido llegando al museo bilbaíno en los últimos años, gracias al tacto.

Así era el Guggenheim cuando se inauguró, hace casi un cuarto de siglo

Así era el Guggenheim cuando se inauguró, hace casi un cuarto de siglo

“Soy una entusiasta del arte y pinto bastante. Me ha emocionado poder tocar la obra de la araña porque la recuerdo perfectamente, tengo fotografías de ella de cuando veía. Para nosotros, las manos son los ojos. Poder tocar las obras nos permite conocer el arte de forma diferente, nos permite acercarnos a las obras y percibirlas desde otros sitios, es algo muy sensorial”, cuenta tras la experiencia de tocar las obras con sus propias manos.

García es una de las personas que han podido percibir gracias al tacto las obras de arte del Museo Guggenheim de Bilbao. Hasta el momento, el museo contaba con maquetas de tres de sus esculturas más conocidas y otra del edificio. Este miércoles se ha presentado una quinta, la maqueta de 'Tulipanes' de Jeff Koons. “Para mí supone un regalo poder conocer la obra. Es distinto porque yo jamás la he visto y por el tacto me cuesta un poco reconocer de qué se trata. Veo un ramo que está muy bien distribuido, pero si soy sincera, percibiendo el tacto hubiera dicho que son pimientos”, bromea García sin esconder el entusiasmo que siente.

Me ha emocionado poder tocar la obra de la araña porque la recuerdo perfectamente, tengo fotografías de ella de cuando veía

Mari Carmen García

Las cinco maquetas están situadas en el espacio educativo del museo y van acompañadas de carteles y textos en braille con descripciones de las obras. Se trata de una colaboración entre el Museo Guggenheim de Bilbao y ONCE. Además de las maquetas, gracias a la colaboración de ambas instituciones, se han creado materiales en braille sobre la colección de obras que alberga el museo y se realizan visitas guiadas adaptadas para personas con discapacidad.

Junto a Mari Carmen también han podido percibir las maquetas el presidente del Consejo Territorial de ONCE, Rafael Ledesma y el delegado territorial de ONCE, Juan Carlos Andueza, ambos con discapacidad visual. “Elaborar estas maquetas es algo impresionante que requiere mucho tiempo y trabajo. Me sorprende gratamente lo bien que están hechas y los cambios de textura de cada obra. Podemos tocar el titanio del museo, el cristal o las flores de 'Puppy'. Cuando ves el museo te imaginas cómo puede ser tocarlo, pero aquí lo podemos comprobar. Es una experiencia que debería disfrutar cualquier persona, independientemente de si puede ver o no”, explica Ledesma señalando los antifaces que cualquier visitante puede utilizar en el caso de querer vivir la experiencia de ser una persona ciega en un museo.

Me sorprende gratamente lo bien que están hechas las maquetas y los cambios de textura de cada obra. Podemos tocar el titanio del museo, el cristal o las flores de 'Puppy

Rafael Ledesma Presidente del Consejo Territorial de ONCE

Según ha detallado Ledesma, “el sentido del tacto es el que comunica al cerebro y el cerebro hace la imagen”. Por ello, han tratado de crear las maquetas con el mismo material que escogieron los propios artistas a la hora de elaborarlas. En el caso de 'Tulipanes', se ha optado por el acero inoxidable pulido. Para que tuviera la misma forma, en primer lugar se elaboró una primera maqueta digital mediante escáner 3D y después la impresora pasó a reproducirla directamente en acero inoxidable utilizando como materia prima polvo metálico. El último paso consistió en pulir y colorar las distintas partes de la obra y en su montaje a pequeña escala.

“Las maquetas a nosotros nos permiten tener más contacto con las obras. A raíz de la pandemia hemos tenido un problema con el tema de las maquetas y el braille en espacios públicos porque el coronavirus nos quitó la posibilidad de poder tocar cosas. Tanto las instituciones como nosotros hemos aprendido con lo sucedido, y con medidas y gel hidroalcohólico vemos que es posible volver a tocar, ya que es nuestra forma de ver el mundo”, señala el delegado territorial de ONCE, Juan Carlos Andueza.

Las primeras obras del museo de las que se realizaron maquetas para que las personas invidentes pudieran apreciarlas fueron 'Puppy' y 'Mamá'. Posteriormente, se elaboró la maqueta del edificio, diseñado por el arquitecto Frank O. Gehry. Le siguió en 2019 la maqueta de la obra 'El árbol y el ojo' de Anish Kapoor y, según han asegurado desde el museo, “no se descarta añadir alguna maqueta más en los próximos años”, pero no han especificado de qué obra ni cuándo.

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