El nuevo proyecto para Aldakonea de Donostia supondrá el realojo de 57 familias y el derribo de un colegio
La fundación Kutxa ha presentado este lunes una propuesta de regeneración urbana para el ámbito de Aldakonea, en Donostia, que será elevada al pleno municipal de este jueves para su aprobación inicial. El proyecto contempla la construcción de unas 285 viviendas en la ladera, de las cuales el 58% tendrían algún tipo de protección pública, una proporción que se sitúa justo por debajo del mínimo legal del 60% de la nueva ley de vivienda aprobada en 2025. En concreto, la promoción incluiría 45 viviendas de protección social, 52 viviendas tasadas y 30 alojamientos dotacionales.
Durante la presentación, el alcalde de Donostia, Jon Insausti, ha destacado el valor de la colaboración público-privada, al considerar que “las alianzas” permiten “afrontar este desafío con más fuerza y eficacia” en materia de vivienda. Por su parte, el director de Kutxa Fundazioa, Ander Aizpurua, ha calificado el proyecto como una iniciativa “ilusionante” que refleja el “compromiso” de la entidad con la generación de oportunidades y la construcción de una ciudad más cohesionada, con las personas en el centro.
La actuación se desarrollaría sobre los terrenos del antiguo Onkologikoa, cuyo edificio fue demolido en 2015, así como sobre varias viviendas antiguas que serían derribadas. En las viviendas afectadas por el proyecto residen actualmente 57 familias. La propuesta contempla un plan de realojo que les permitiría acceder a las nuevas viviendas en condiciones de protección pública tasada.
La obra también afectaría al actual colegio Presentación de María, cuya edificación sería derribada. Los responsables del proyecto han asegurado que el centro educativo dispondrá de una nueva ubicación, aunque todavía no se ha concretado ni el emplazamiento ni las características del futuro edificio. Aunque buena parte de las edificaciones existentes serían demolidas, el plan prevé conservar inmuebles como Nazareth, la residencia Aldakonea y Villa San Antonio, por su valor histórico y simbólico para el barrio.
El plan prevé 7.198 metros cuadrados para zonas verdes, parques infantiles y espacios de estancia, donde se prevé la plantación de 361 nuevos árboles. Además, incorpora cerca de 8.000 metros cuadrados destinados a usos terciarios, con el objetivo de favorecer la implantación de servicios y comercio. Para mejorar la movilidad y la conexión del ámbito con el resto de la ciudad, se plantea la instalación de al menos dos ascensores que salvarán el desnivel de la ladera, así como la creación de 440 plazas para bicicletas y 900 para coches.
En cuanto a la participación ciudadana, el proceso participativo y el periodo de alegaciones se desarrollarán de forma paralela a la tramitación urbanística. Los promotores han asegurado que mantendrán conversaciones con los vecinos y agentes afectados para abordar sus proyectos de vida “con respeto”, aunque han reconocido que todavía no se han tratado con ellos los detalles concretos de la propuesta. Según el cronograma presentado, la modificación del plan general y la aprobación del plan especial podrían completarse en 2027, mientras que el inicio de las obras de urbanización se prevé para 2028.
Esta apuesta por el “impacto social” y la mejora de la calidad de vida en Gipuzkoa que promueve Kutxa Fundazioa contrasta con las denuncias de la plataforma Stop Desahucios sobre la política de Kutxabank, el banco del que es accionista junto con BBK y Vital. Mientras Aizpurua define el acceso a la vivienda como uno de los principales retos de la sociedad actual, la entidad bancaria ha solicitado reanudar procesos de desahucio contra familias vulnerables tras el fin del “escudo social” el pasado mes de abril.
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