Getaria se echa a la calle y conmemora con un desembarco el 500 aniversario de la muerte de Juan Sebastián Elcano
Cuatro años después de dar la vuelta al mundo, Juan Sebastián Elcano falleció en medio del mar junto a toda su tripulación. Justo hace ahora 500 años. Getaria, una vez más, ha preparado el acto conmemorativo de su gran figura histórica, con permiso de Cristóbal Balenciaga. Bajo el título '500 años se fueron… y volvieron' y con más de 150 ciudadanos voluntarios, han teatralizado todo un desembarco para recordar la figura del navegante.
Elcano es reconocido históricamente por haber liderado la primera circunnavegación de la tierra. Tras la muerte de Fernando de Magallanes en Filipinas durante la expedición, el mando fue asumido por el guipuzcoano, quien logró regresar al puerto de Sanlúcar de Barrameda en 1522 con solo 18 supervivientes y 3 indígenas, después de tres años, un mes y diez días. Este hizo ha sido descrito por los organizadores del acto como una “hazaña colectiva” que permitió demostrar, de forma práctica, la verdadera dimensión del planeta.
La tradición del desembarco en Getaria comenzó en 1922, cuando se organizó, inicialmente, para conmemorar el cuarto centenario de la expedición. Esta representación, ahora realizada cada cuatro años, ha evolucionado hasta convertirse en un evento icónico del pueblo. En su anterior convocatoria, la celebración coincidió con el 500 aniversario de la llegada de la vuelta al mundo.
Una novedad de esta edición ha sido la incorporación de Saioa Etxeberria, la primera mujer que ha formado parte de la tripulación de los 18 europeos que regresaron a puerto. Asimismo, el papel de Elcano —cuyo apellido a veces se euskalduniza como Elkano— ha sido interpretado por primera vez por el ciudadano Mikel Larrañaga. Esta apertura ha sido destacada por la organización: de ahora en adelante, cualquier vecino que haya participado previamente como tripulante podrá postularse para representar al capitán.
La recreación ha empezado antes de la hora estipulada: desde el puerto se apreciaba cómo la nao llegaba a su destino. Una vez la tripulación ha entrado en el puerto, comenzaron las 21 salvas. Los tripulantes tenían ropa rota y vieja, con pelo despeinado y barbas largas, mirando al suelo, con desánimo. Toda esta actuación y vestimenta mostraban la escasez de alimento y la dureza del mar durante esos tres años de los navegantes.
Tras poner pie en tierra, la tripulación se ha dirigido, junto a los políticos presentes en la conmemoración, a la iglesia, donde se han apreciado danzas vascas. Mientras, la ciudadanía ha visto pasar a los pequeños grupos de cada continente, cuyos vestuarios y maquillajes fueron basados en una investigación histórica y geográfica. Entre estos, se encontraban la representación de los tres “embajadores indígenas”, que han sido incluidos en el relato como novedad de la edición. La idea nace de querer reivindicar la diversidad del mundo y el carácter internacional de la expedición.
El encuentro entre Elcano y los representantes de las diversas culturas ha sido realizado frente al monumento de la villa. Cada continente ha sido encargado de colocar una pieza de una obra de arte que representa la Tierra, junto con una vela, para completar simbólicamente el planeta. Con esto, han representado que el mundo está compuesto por miles de culturas e identidades que forman una unidad basada en el respeto y la convivencia.
La jornada ha sido clausurada con una solemne ofrenda floral y el canto de ‘Gora Elcano’ ante el monumento. El homenaje ha servido para recordar que el marino falleció el 6 de agosto de 1526 en el Pacífico, habiendo dejado un testamento donde mencionaba las famosas parrillas de hierro, símbolo actual de Getaria. El acto ha sido finalizado con una invitación a “navegar hacia un futuro mejor” y reafirmando el vínculo entre Getaria y su “navegante universal”.
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