La Presidencia vasca pierde a Izaskun Agirrezabala, la única mujer que ha colaborado con todos los lehendakaris
Aunque desconocida para el gran público, la Presidencia vasca va a perder en los próximos días una pieza fundamental de su engranaje. Se jubila Izaskun Agirrezabala, única colaboradora de todos y cada uno de los lehendakaris desde la aprobación del Estatuto en 1979 y memoria viva de la historia vasca contemporánea. Hasta tres lehendakaris, el actual inquilino de Ajuria Enea, Imanol Pradales, y sus predecesores Patxi López e Iñigo Urkullu, han querido compartir palabras de despedida para ella por su lealtad. “Se lo merece”, aseguran también quienes han ido y venido de Lehendakaritza en estas trece legislaturas, casi medio siglo.
Siempre detrás de los focos, también ahora, cuando se niega a dar entrevistas, Agirrezabala era la genuina gobernanta de Ajuria Enea cuando se celebraba una recepción o incluso la visita de un jefe de Estado. Nada escapaba de su control. Pegada siempre a un papel con el protocolo, controlaba que las banderas estuviesen bien colocadas, que los invitados siempre dispusiesen de agua para mojar la garganta antes de responder a preguntas comprometidas o incluso que el gato que juguetea en los jardines del palacio de los lehendakaris no arruinase una rueda de prensa. Hasta la Casa Real, cuando organiza actos en Vitoria, acata sus dictados por el respeto acumulado en lustros.
Llegó con Carlos Garaikoetxea a la Presidencia vasca, vio levantarse el edificio autonómico y, con el paso de los años, ha acompañado al Dalai Lama abrazándose a un árbol en los jardines de Ajuria Enea y ha llorado con los fallecimientos de dos de sus jefes, José Antonio Ardanza en 2024 y el propio Garaikoetxea ahora, en 2026. En mayo, en la capilla ardiente por el fallecido primer inquilino de Ajuria Enea, los lehendakaris Urkullu, López y también Juan José Ibarretxe tuvieron largas charlas con ella. Antes, el propio Garaikoetxea tuvo ese mismo encuentro con ella en 2025, cuando fue homenajeado el Gobierno de la primera legislatura.
“El día del homenaje al lehendakari Garaikoetxea en Ajuria Enea [en 2025] volví a corroborar algo que ya había vivido en otras ocasiones: la complicidad y el afecto personal del lehendakari, su familia y sus equipos de trabajo con Izaskun. Ha sido una constante en los actos públicos en los que he participado. Todos los lehendakaris, consejeras o consejeros de los diferentes Gobiernos o miembros de sus equipos, encontraban siempre un momento para acercarse a saludar a Izaskun. El patrón no variaba: una mirada traviesa, unas palabras cómplices y una sonrisa prolongada”, señala Pradales, su último jefe.
Y sigue: “Lo que aquel día de homenaje a Garaikoetxea descubrí fue que el vínculo de Izaskun con los lehendakaris era, incluso, anterior a Ajuria Enea. Aquel día supe que una tarde de 1979, trabajando en el edificio Granada en Bilbao, Izaskun acudió a abrir la puerta de acceso y se encontró ante ella con una persona elegantemente vestida, con su sombrero y la gabardina en las manos. Era el lehendakari Leizaola. Imagino la emoción del momento y la escena posterior: la mirada traviesa, las palabras cómplices y la sonrisa que perdura hasta hoy”.
Pradales bromea que “Izaskun decía que le llamaron de Ajuria Enea para echar una mano” y que ha terminado trabajando casi 50 años. “Me consta que, desde el primero hasta el último, todos los días de su vida, hemos tenido siempre y en todo momento sus dos manos a nuestra disposición. Echaremos de menos a una persona única que es historia viva de Lehendakaritza”, señala el lehendakari.
“Es una persona encantadora. Además de ser una gran profesional y muy resolutiva, me quedo sobre todo con su cercanía, su amabilidad, su eterna sonrisa y su saber estar siempre. Su empatía consigue que todo sea fácil, tanto los momentos complicados como los más emotivos y delicados. Ha trabajado con todos los lehendakaris, y estoy seguro de que su trabajo nos quedará en la retina, de que todos lo recordaremos y, sobre todo, de que sabremos valorar la oportunidad de haberla conocido”, agrega López, en el cargo entre 2009 y 2012.
El mensaje de Urkullu, traducido del euskera vizcaíno, apunta a que no solamente ha estado “al servicio de los lehendakaris de esta época política”, incluido él durante doce años, sino “algo más importante, trabajando siempre a favor de Euskadi desde Lehendakaritza”. “Siempre sonriente [...] y siempre dispuesta a ayudar a todo el mundo”. “Tengo la seguridad de que tendrás el reconocimiento de todos los compañeros y altos cargos”, agrega Urkullu, lehendakari desde 2012 a 2024 y que envía el agradecimiento en su nombre y en el de su familia.
Entre las muchas personas que han ido pasando por los distintos equipos de los lehendakaris está Silvia Colmenero, ahora en el equipo del consejero Javier Hurtado pero en Presidencia con López. 2009 fue un momento singular en la política vasca. El único en que el PNV perdió Ajuria Enea a pesar de ganar las elecciones. El PSE-EE se apoyó en el PP para lograr el poder. “Cuando entré en Lehendakaritza por primera vez la sensación fue bastante abrumadora, por la gran responsabilidad que conllevaba formar parte del Gobierno socialista del lehendakari Patxi López. Debo decir que quienes trabajaban allí nos acogieron con recelo. A Izaskun ese recelo le duró muy poco, porque siempre ha sido una gran profesional. Y una persona leal”, explica Colmenero.
Y añade: “Me acogió y fue mi guía durante esos años. Ella me enseñó, me aconsejó, como una hermana mayor y una auténtica compañera. Su despacho al lado del mío, siempre juntas, siempre presente para lo que hiciera falta. Sin ella estoy segura de que todo habría sido más difícil y, desde luego, mucho más aburrido porque su humor, un poco ácido a veces, siempre conseguía alegrarme el día”. Ya nadie regañará a los periodistas por no acordarse en sus crónicas de que algún lehendakari en alguna legislatura se reunió con algún papa en el Vaticano... y toda esa historia se diluirá.
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