La forja rebelde de Arturo Barea retumba en su Badajoz natal

Arturo Barea, con su segunda esposa y traductora de sus libros al inglés, Ilse Kulcsar

Fue uno de los autores del exilio republicano más universal. La figura de Arturo Barea es poco reconocida en su tierra, Badajoz, aunque la trilogía ‘La Forja de un rebelde’ ha sido el libro de cabecera de varias generaciones de españoles. Se vieron reflejados en unas historias autobiográficas que narran con mucha 'sinceridad y honestidad' el primer tercio del siglo XX.

Las ventas de Barea entre 1948 y 1952 lo convirtieron en el quinto autor español más traducido del mundo, después de Cervantes, Ortega y Gasset, Lorca y Blasco Ibáñez, según la Unesco.

Sus escritos han sido fuente de inspiración para grandes autores. Hay que mirar las confesiones del hispanista Ian Gibson. Si no hubiera leído una obra de Barea sobre García Lorca en los años 60, nunca se habría sumergido en la investigación sobre del poeta de Granada.

Así lo explica William Chislett, experto en la vida y obra de Barea y comisario de la exposición "Arturo Barea. La ventana inglesa". La muestra se compone de multitud de textos en inglés y español, su máquina de escribir y algunas traducciones. La primera exposición bibliográfica y panorámica sobre su vida y obra se puede visitar hasta el 8 de junio en la Biblioteca de Extremadura.

Organizada por la Consejería de Cultura, hace su primera parada tras su estancia en el Instituto Cervantes en Madrid. También cuenta con la colaboración de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica en Extremadura ARMHEX.

"El mejor relato de la España del siglo XX"

El comisario de la exposición explica que ‘La forja de un rebelde’ resulta ser el relato “más esclarecedor y más sincero” sobre la realidad de la España que le tocó vivir a mucha gente. El mejor libro para entender los acontecimientos sin tener que acudir a un tomo de historia.

Narra la infancia y la juventud de alguien nacido en una familia pobre. Con tan solo dos semanas abandona Badajoz del brazo de su madre y sus tres hermanos, cuando muere su padre, para instalarse en Madrid. Cuenta también su propia experiencia en la brutal guerra de Marruecos, junto con los acontecimientos de la Guerra Civil española.

La llegada de la retrospectiva a Badajoz adquiere un significado especial. Arturo Barea, uno de los más leídos escritores del exilio español, ha sido mucho más recordado y reconocido en su país de exilio, Reino Unido.

Allí pasó sus últimos 18 años hasta su muerte en 1957, cuando tenía 60 años. Vinculado al Partido Laboralista en sus años en Inglaterra, en España estuvo afiliado a la UGT y estuvo al frente de varias misiones culturales y propagandísticas para la República durante la Guerra Civil.

No será hasta los años 90 cuando comience a ser conocido en España con el estreno en TVE de la serie de televisión ‘La forja del rebelde’, dirigida por Mario Camus. A partir de entonces comienzan a leerle muchos españoles, aunque la edición inglesa había sido publicada en los años 40. También fue traducido al español para Argentina, en el 51.

A España no llegará hasta el 77, dos años más tarde la muerte de Franco, para convertirse en uno de los títulos censurados por la dictadura. El libro se moverá por los circuitos clandestinos vinculados a la universidad y el movimiento contrario al régimen, al igual que otros títulos como ‘El laberinto español’ de Geral Brenan.

Destaca William Chislett que una vez publicado en España nunca fue descatalogado. Ahora se prepara una nueva versión en inglés que saldrá este mismo año.

Los ilustres extremeños del exilio

El reconocimiento de Barea y de otros muchos extremeños muertos en el exilio sigue siendo una asignatura pendiente a juicio de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica ARMHEX.

El presidente de la asociación, José Manuel Cobarcho, destaca que el exilio republicano se llevó fuera de las fronteras a lo mejor de la intelectualidad de la época. Junto a Barea, una lista importante que destacaron en todas las ramas del saber.

Profesores universitarios, maestros, juristas, ingenieros, astrónomos... son parte de los extremeños abocados al exilio por sus ideales republicanos con la llegada de la sublevación militar que acabó con la II República y dio paso a una dictadura que duró cuatro décadas en España.

Destaca Rubén Landa Vaz, amigo personal de Francisco Giner de los Ríos e impulsor de la Institución Libre de Enseñanza. También Agustín Mateos Muñoz, que tuvo una fecunda labor profesional ligada a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), o el físico y astrónomo Pedro Carrasco Garrorena.

En la larga lista se suman políticos de referencia, como Fernando Valera Aparicio, que formó parte de la candidatura del Frente Popular por Badajoz en 1936 y que fue el último presidente del Consejo de la República en el exilio (1971-1977).

Arturo Barea en Reino Unido

Como periodista y comunicador, Arturo Barea dio hasta 856 charlas literarias entre 1940 y 1957 en la BBC para la sección de América Latina de la emisora bajo el seudónimo de Juan de Castilla.

Cuenta el investigador de su obra que en su vida en Inglaterra estaba alejado del mundo de los exiliados. De hecho se instala en el campo. Nunca vivió en Londres, donde sí que acudía de manera semanal para impartir sus charlas para la BBC.

No obstante se conservan dos panfletos de corte político, uno de ellos ‘La lucha por el alma española’ y ‘España en la posguerra’, en los que habla de la España de Franco. En ellos muestra su sorpresa y se pregunta cómo los aliados no han quitado a Franco y han restablecido la República.

La exposición

Al cumplirse los 120 años de su nacimiento y los 60 de su muerte, la exposición dedicada al escritor reúne prácticamente todas las ediciones que se han hecho de sus obras. Además de su propio archivo, recoge cartas originales y una entrevista en Radio Córdoba (Argentina), junto con revistas, artículos, cartas y otros objetos.

Como novedad en esta exposición hay algunas de las ediciones originales más valiosas de las obras de Arturo Barea que forman parte de los fondos de los que dispone la Biblioteca de Extremadura. Pertenecieron a su colaboradora Olive Renier, amiga de los Barea en la BBC a partir de 1940, con quien el matrimonio guardó siempre una íntima y perdurable amistad.

Precisamente a Olive Renier van dedicados de forma manuscrita por Arturo Barea y su mujer Ilse Kulcsar cuatro de los ejemplares de las primeras ediciones en lengua inglesa de los libros que componen la trilogía "La forja de un rebelde. Se conservan en la Biblioteca y por vez primera se exponen públicamente.

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Extremadura (ARMHEX) ha solicitado por escrito al Ayuntamiento de Badajoz una placa conmemorativa en la casa natal donde nació el escritor Arturo Barea, en la calle Vicente Barrantes. Aboga por poner en valor la figura de este escritor nacido en Badajoz, culminando así el homenaje que se le tributó dedicándole una calle en el año 1988.

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11 de mayo de 2018 - 23:00 h

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