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El populismo de García Lobato, alcalde de Almendralejo

Javier Romo @javy_romo

Como si se tratara de una gran producción. Como si de una especie de mesías o una estrella del pop se tratara. Como si fuera a anunciar el final de la pobreza, del paro o de las desigualdades en Almendralejo. En un gran salón de actos, abarrotado tras convocar a decenas de familiares de ciudadanos dependientes y a todos los medios. Acompañado además de directivos, amigos y de varios concejales y concejalas de su equipo de gobierno. Un gran baño de masas. Interrumpido alguna vez entre aplausos. Así es como se presentó en escena el alcalde de Almendralejo, García Lobato, este lunes pasado cuando anunció que cedía el uso del albergue municipal de Almendralejo a Aprosuba II, para que lo utilice a partir de ahora como residencia para usuarios dependientes.

Aprovechándose de la necesidad de un colectivo que hace una gran labor y que tiene una gran imagen en Almendralejo, con una trayectoria de 40 años al servicio de las personas dependientes, en lugar de ceder el protagonismo a la asociación que por fin había conseguido una de sus reivindicaciones de los últimos años, el poder disponer de un centro habilitado para las personas dependientes que necesitan vivir allí, García Lobato quería ser el protagonista y lo consiguió. Y es que su política al frente del ayuntamiento de Almendralejo se basa en eso. No desaprovecha una para su política del marketing político y del espectáculo ¿Era necesario presentarse en la rueda de prensa rodeado de varios de sus concejales con la de trabajo que tendrían que realizar esa mañana al frente de la corporación municipal?

Y eso que sólo una semana antes anunciaba en los medios de comunicación que todavía no sabía el uso que iba a tener ese edificio y que estaban estudiando distintas posibilidades dependiendo de las distintas demandas. Además anunció que estaba “estudiando opciones y la manera de gestionarlo, tanto si se hace a través de un proceso de concurso público o una gestión municipal directa”. Lo que esto significa, es que García Lobato lo que ha querido es dar una primicia, un golpe de efecto, haciendo creer que resuelve los problemas en tan sólo una semana y convirtiendo esta adjudicación en un espectáculo. Es extraño que comparezca una semana para decir que no se tiene nada decidido sobre este espacio, que costó 396.000 euros de dinero público y que lo ha mantenido cerrado durante estos años, y que tan sólo una semana después, convocara una rueda de prensa para anunciar la cesión del espacio. Así, de espaldas a la ciudadanía ha tomado de nuevo otra decisión.

Pero a García Lobato parece que le ha dado igual la forma en que ha llevado a cabo esta medida. Al fin y al cabo ¿Quién se va a atrever a discutirle esta medida? Por un lado se quita del medio la preocupación de gestionar este espacio y por otro se lo cede a un colectivo muy sensible, que lleva años pidiendo un espacio así, con lo cual nadie le va a discutir esta medida, porque sería tachado de antipopular, todo lo contrario a lo que es este alcalde, que desprende populismo y marketing político.

¿Os imagináis que por el contrario hubiera decidido hacer una rueda de prensa para anunciar las privatizaciones de todas las empresas del ayuntamiento que ha llevado a cabo, con los propios afectados presentes, los trabajadores? Pues no, porque García Lobato sólo sale en los medios para sonreír, no para dar la cara ante adversidades y malas e impopulares noticias.

Esta noticia contrasta totalmente con otra que se daba en el mismo día en Almendralejo. Y es que la Plataforma de Afectados por las Hipotecas (PAH), a través de su “Obra Social de la PAH”, intervino directamente en el conflicto que existe entre los vecinos de la Corrala Solidaridad y el alcalde, que se niega a atenderlos y escucharlos como colectivo. Así, a través de las redes sociales, la Obra Social de la PAH, a nivel nacional, inició una campaña con el hashtag #LaCorralaEsNuestra, en la cual pedían a García Lobato que “presionara a la SAREB” para conseguir “la cesión al parque de vivienda social de los bloques de la SAREB”, ya que allí viven 25 personas y “sólo una familia del bloque tiene algún ingreso, el resto no tiene trabajo y algunos ya no cobran ayuda alguna”, como anunciaron en un comunicado que la PAH sacó a la luz el mismo día en su blog.

El colectivo de la Corrala ha sido denunciado por la Sareb por ocupar esos pisos que estaban vacíos por familias que no tenían vivienda. El 17 de febrero están citados en los juzgados.

Por un lado, según afirman desde la Corrala Solidaridad, desde que se ordenó la orden de desalojo de la misma, el alcalde se niega a atenderles y escuchar sus problemas y reivindicaciones, esquivando su problema y exigiendo como condición que sólo atendería a las familias individualmente, en un problema como el de la vivienda que es colectivo, ya que lo sufren millones de personas en este país. Mientras que por otro lado, esto contradice totalmente con su actuación con Aprosuba ¿Os imagináis que se hubiera negado a reunirse con el colectivo de Aprosuba y les hubiera emplazado a reunirse individualmente con él ante sus reivindicaciones de un espacio para las personas dependientes, tal y como está actuando con el colectivo de la corrala? Además, como cuentan los vecinos de la Corrala, lleva sin querer saber nada de ellos desde su creación hace más de dos años, cuando ha demostrado que en una semana y con voluntad política ha resuelto el problema del albergue juvenil y de la reivindicación de Aprosuba.

Aquí radica el populismo del alcalde de Almendralejo, ya que cede el albergue a este colectivo, que hay que dejar claro que lo necesitaba, en una medida que le genera popularidad, aprovechándose de la necesidad de un colectivo para forjarse una gran imagen, de ahí que su anuncio en los medios haya sido un baño de multitudes.

Es lo que tiene García Lobato, que su política está muy condicionada continuamente a lo electoral, a lo que le asegura ganar votos y popularidad, no necesariamente a las necesidades de los ciudadanos, ya que para él y para su partido ayudar a las familias de la Corrala Solidaridad sería una medida impopular, debido a que sería decidir entre estar de la parte de la Sareb, o por el contrario, de la parte de los que están luchando por el alquiler social de las viviendas, para que esas viviendas no sigan vacías. Pero no ayuda a los vecinos de la Corrala ya que eso no le ayuda a la hora de ganar votos. No es una medida populista, ya que supone darle la razón a la PAH y sería señalar directamente un problema que su partido, el Partido Popular tampoco ha pretendido solucionar a nivel nacional con el gobierno de Mariano Rajoy, el problema de la vivienda, que ha dejado más de 600.000 desahucios desde que empezó la crisis, mientras que alrededor del 30% de las viviendas vacías de Europa se encuentran en nuestro país y con el porcentaje de viviendas sociales más bajo de Europa, situado en torno al 1% del total. Sería también, darle la razón a otros alcaldes de distinto signo político, como es el caso por ejemplo de la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, que sí ha decidido tomar cartas en el asunto y ha empezado a multar a bancos que mantengan sus viviendas vacías y se nieguen a cederlas para alquileres sociales.

A sí que, nos encontramos aquí con dos claros ejemplos opuestos, que resumen a la perfección la gestión de este alcalde durante los cuatro años que lleva al frente del ayuntamiento de Almendralejo. Las dos caras de García Lobato.

Y es que el populismo es lo que tiene, estar todas las semanas mostrándote en los medios, estar más preocupado de los votos para las siguientes elecciones, de llevar a cabo medidas que impliquen un alto grado de popularidad, como es el caso de aprovecharse de la reivindicación de Aprosuba, en lugar de tocar una estructura de poder como es el caso de la Sareb, de ponerse del lado de las demandas de los ciudadanos que peor lo pasan.

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