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Alerta roja al final del camino: Santiago arranca el año con la peor ocupación hotelera desde 2018

Turistas bajo la lluvia en Santiago de Compostela.

Luís Pardo

8 de marzo de 2026 22:36 h

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Hay que retrotraerse a 2018 —antes de la pandemia— para encontrar un enero con una ocupación hotelera del 30% en Santiago de Compostela, el “referente” de las políticas turísticas de la Xunta. La caída de 16.000 pernoctaciones y 23 puntos con respecto al arranque de 2025, ya flojo, ha encendido las alarmas en vísperas de un año Xacobeo, el 2027, un acontecimiento marcado en rojo en el calendario del gobierno gallego. Ejecutivo autonómico y ayuntamiento se culpan mutuamente de no actuar mientras el sector, que no espera una mejora significativa en todo el primer trimestre, pone el foco en el fracaso a la hora de desestacionalizar el flujo de visitantes: durante seis meses al año, el monocultivo del Camino no da frutos.

“No crecemos, decrecemos, y esa tendencia es la que preocupa”. El presidente de la Unión Hotelera de Compostela no pone paños calientes a las cifras. Hace ocho años, cuando Santiago se quedó en el 30% de ocupación, había 111 hoteles abiertos; en 2026, sólo 74 de los 160 con los que cuenta la ciudad. Entre una fecha y otra, los costes operativos subieron “una barbaridad”: 40% el personal, 50% los suministros... Las tarifas, por su parte, sólo se incrementaron de forma significativa en la temporada alta, entre mayo y octubre, por lo que mantener el negocio abierto todo el año es algo cada vez más difícil.

Iglesias defiende que la sensación de colapso de la que cada vez se quejan más los compostelanos —sobre todo en el Casco Histórico y las calles por las que entra el Camino Francés—, sólo se vive en verano y no se debe a quienes pernoctan en la ciudad, sino a los excursionistas que la visitan durante el día y “se marchan a las 8 de la tarde”. El número de plazas hoteleras de la capital gallega ronda las 8.000 y prácticamente no se ha movido en los últimos 15 años. “Con todos ellos no llenas un concierto en la Praza do Obradoiro”.

A la espera de que el INE haga oficiales los datos de febrero, la Unión Hotelera ya confirma que estarán “en la misma línea” que el mes anterior; por su parte, marzo tampoco ha empezado bien, y eso que se cerrará con la Semana Santa, pero “las reservas para esas fechas están muy paradas”.

Aunque sin haber tocado fondo de esta manera, el escenario general no es nuevo. Santiago cerró 2025 con una media de ocupación del 64%, que fue del 78% entre mayo y octubre y apenas del 50% el resto del año. “Tenemos un grave problema: seguimos sin conseguir desestacionalizar el turismo”. Iglesias insiste en la importancia de captar congresos y eventos de empresas: “Es un visitante que gasta, compra... no viene sólo con alojamiento y desayuno, y no fuimos atractivos para él”. También reclama acciones para atraer turismo familiar en fechas como las navideñas. Este diciembre, Compostela se quedó en el 38%. Sin necesidad de mira a Vigo, señala ejemplos como Allariz, en Ourense, o Perlim, en Aveiro, que han convertido las fiestas en temporada alta.

Ni el sector ni las administraciones culpan al mal tiempo de este invierno especialmente húmedo en Galicia. “En otros sitios también llueve”, recuerda el hotelero, mirando con cierta envidia a plazas como Gijón, Santander o A Coruña, que no sufren esas oscilaciones. En enero se dio la paradoja de que Santiago perdiese 16.000 pernoctaciones mientras la ciudad herculina ganaba 14.000. ¿Hubo trasvase? “A Coruña consiguió en enero un par de congresos muy potentes que, en esas épocas del año, son gloria bendita”.

Desde el ayuntamiento se pone el foco en el cierre, el pasado mes de octubre, de la base operativa de Ryanair en el aeropuerto Rosalía de Castro. En enero pasado, había siete vuelos nacionales que han desaparecido y, por eso, la portavoz del gobierno local, Miriam Louzao, está convencida de que la situación empezará a cambiar a partir de mayo, mes para el que se esperan “mejores conexiones”, algunas ya anunciadas y a las que “a lo mejor” se suma alguna más.

Para Iglesias, la marcha de Ryanair “no es la única causa, pero sí una de las causas”. Cree que el descenso empezó a notarse ese mes, que coincidió con la entrada en vigor de otro caballo de batalla del sector, la tasa turística. Las dos circunstancias confluyeron en el arranque de “los seis meses malos”.

La Xunta, sin embargo, va más atrás, y señala que la ciudad vive una bajada “sostenida” desde junio pasado, que provocó un cierre de 2025 con un descenso del 2,3% en el número de visitantes y del 3% en ocupación. “Estamos muy preocupados”, aseguraba el director de Turismo de Galicia, Xosé Manuel Merelles, en la emisora local de la Cope. Merelles contrapone lo sucedido en la ciudad con el conjunto de la comunidad. “En términos globales vemos que sí bajaron los visitantes [un 0,3 frente a la subida estatal del 3,4] pero crecieron las pernoctaciones, la estancia media y los ingresos hoteleros”, para él, la prueba de que la apuesta de la Xunta por el turismo de calidad “funciona”... excepto en Santiago. El “referente” de las políticas turísticas de Galicia fue, en enero, “la antítesis” de sus resultados. Y, para él, la culpa está en la “inacción” del gobierno local.

Ese gobierno local —formado por BNG y Compostela Aberta— no duda en acusar, a su vez, a la Xunta de “incomparecencia” no sólo en la gestión conjunta del tráfico aéreo en los tres aeropuertos gallegos, una cuestión que “trasciende el turismo y tiene que ver con la movilidad de los gallegos”. Su portavoz, Louzao, respondía directamente a Merelles: “Lo que no entendemos es que si realmente hay preocupación por parte del PP y la Xunta, sigan sin querer sentarse con nosotros a trabajar para poder mejorar esta situación”. “Es un poco incongruente”, concluyó.

Quienes sí se han puesto a trabajar han sido el resto de partes implicadas. Desde que arrancó el año, ayuntamiento y Unión Hotelera se reúnen una vez al mes con la vista puesta en buscar propuestas para evitar que esta situación pueda repetirse en el primer trimestre del Xacobeo. Unos encuentros en los que participan las agencias de viajes o el Convention Bureau de la ciudad, el departamento pensado para promover a Santiago como destino de congresos y convenciones, el llamado turismo MICE por sus siglas en inglés (Meetings, Incentives, Conferences, Exhibitions). Precisamente, “Compostela é moito MICE” fue el lema con el que se presentó la capital gallega en FITUR, jugando con la sonoridad de una frase que en gallego también significa Compostela es mucho más. “Esa buena sintonía es lo más positivo que ha dejado esta situación”, resume Iglesias.

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