La política gallega, a golpe de podcast: cuando los que hacen las preguntas son Alfonso Rueda o Ana Pontón
En Galicia ya no se puede decir que los políticos no escuchan. Al menos, dos de ellos: el presidente de la Xunta, el popular Alfonso Rueda, y la líder de la oposición y del BNG, Ana Pontón. Ambos se sientan una vez al mes frente a un invitado al que entrevistan para sus videopocast. El de Rueda se llama Galicia Calidade, como aquella campaña de la Xunta de principios de los 90 del siglo pasado que logró implantarse en el subconsciente colectivo. De ahí surgió una marca, un sello de calidad y un mantra bajo el que englobar toda la acción de gobierno del sucesor de Feijóo. Que su podcast institucional –grabado en la sede de la Xunta, aunque sea en la cafetería– mantenga ese naming era algo esperable en un político que no se caracteriza por arriesgar. Código Ana, el pionero en Galicia, destaca desde el título la presencia de su conductora, convertida desde hace años en el principal activo de su formación. De momento, en las redes –al contrario que en las urnas–, Pontón gana en audiencia por goleada.
Seguramente, el primer político en activo que se sentó al otro lado de la mesa para presentar un programa de entrevistas fuese Pablo Iglesias con su Fort Apache, heredero desde 2013 –un año antes de que Podemos debutase en unas elecciones, las Europeas– de aquellos espacios de La Tuerka que dirigía cuando sólo era un profesor de la Complutense. Un lustro después, desde Catalunya, Gabriel Rufián puso en marcha un podcast radiofónico que, en sólo unos meses, también saltaba a YouTube: La Fábrica.
Pontón fue la precursora en importar el género a la política gallega. Código Ana debutó en la precampaña de los últimos comicios autonómicos, en septiembre de 2023, tres meses antes de que Rueda anunciase el adelanto electoral. Lo hizo sentándose con Pili Pampín, “la diva de las verbenas”, cantante y presentadora archiconocida en Galicia y que, en el imaginario colectivo, se movía en la órbita del PP. Tras ese arranque, y hasta que los comicios lo paralizaron, se emitieron otros tres programas, todos con interlocutoras femeninas: la divulgadora científica Tamara Pazos; la mariscadora y creadora de contenido Merce Silva, conocida como Totakeki, y la cineasta Jaione Camborda, Concha de Oro en San Sebastián con O corno.
Tras el parón, Código Ana retornó en junio de este año y lo hizo con su primer invitado masculino. El actor Luis Zahera abrió una temporada que el jueves ofrecerá su quinto capítulo, con la escritora e investigadora Brigitte Vasallo. Por el medio pasaron la arquitecta y creadora de contenido Laura Pato, Le Petit Patito; María Candamo, impulsora de la marca de joyas Lixo Atelier y el chef Javier Olleros.
Del hotel a la cafetería
Incluso dentro de la austeridad y las limitaciones que caracteriza a este formato, las apuestas visuales no pueden ser más diferentes. Pontón, que ha sintetizado la barroca cabecera de la primera temporada, elige un amplio salón con suelo de madera al que entra la luz exterior a través de unas ventanas con cortinas. Ya no están en A Casa do Taberneiro –centro sociocultural privado donde se grabaron los primeros capítulos– sino en el hotel AC Palacio del Carmen. El ambiente es cálido pero los interlocutores guardan la distancia, cada uno en un sillón y –esta temporada– separados por una mesa baja.
Rueda utiliza la sede de la Xunta, en San Caetano. Vemos cómo recibe a sus invitados en el exterior del edificio y cómo luego conversan acodados a la barra de la cafetería, la misma por la que cada día pasan cientos de funcionarios y visitantes, y que se ve extrañamente desierta. Aunque el entorno de la charla es más frío, el presidente gallego busca el contacto físico con sus invitados, a los que saluda con un abrazo, cuando la confianza lo permite, o les regala productos con el logo de Galicia Calidade.
De momento, el popular ya ha dejado clara su preferencia por los interlocutores relacionados con la sanidad. Tras inaugurar el podcast con el pediatra Federico Martinón –cuñado de la todavía conselleira de Política Social y flamante número 2 del PP al Congreso por A Coruña–, la última entrega hasta el momento, la cuarta, ha estado protagonizada por el mediático Diego García Rivas, casi tan habitual en La Revuelta como en la TVG, creador de la técnica con la que se operó al Papa León XIV y reconocido votante de Feijóo. Por el medio, se pasaron por la cafetería de la Xunta la campeona paralímpica Susana Rodríguez Gacio –también doctora– y el podcaster Álex Fidalgo, uno de los referentes del género conversacional en español.
En cuanto al número de visitas, sin que ninguno se haya convertido en un fenómeno viral –las penalizaciones del algoritmo de YouTube al gallego no ayudan–, Pontón arrasa. Su capítulo más visto hasta el momento es el que compartió con Le Petit Patito, la arquitecta que destroza en Instagram las ofertas inmobiliarias más infames que encuentra en las redes: registra 53.000 visitas. Le siguen el de Olleros, doble Estrella Michelín (31.000 visitas) y el de Zahera (28.000). Rueda está todavía a una gran distancia: su mejor resultado es el que ofrece Rivas, con apenas 2.500 reproducciones en Youtube, seguidos por los 1.900 de Fidalgo. Martinón (855) y Rodríguez Gacio (417) ni siquiera alcanzan las cuatro cifras, pese a que el podcast cuenta con 7.000 suscriptores. Como consuelo, Galicia Calidade puede buscar comparación con la primera temporada de Código Ana. Entonces, el techo lo pusieron las 4.500 reproducciones de Pampín y el suelo las 531 que aún hoy suma Camborda.
Olleros, de 31.000 a 36 reproducciones
El tercero en discordia en el Parlamento gallego, el socialista Gómez Besteiro, no se ha lanzado al podcast. Tampoco la cuarta fuerza de la cámara, Democracia Ourensana –un único diputado–, pero es casi quien menos lo necesita. La formación, liderada por el polémico Gonzalo Pérez Jácome, alcalde de Ourense a cambio de su apoyo al PP en la Deputación, nació en torno a un emisora de televisión local, Auria TV, en su origen, muy crítico con la dinastía Baltar y que el regidor utiliza hoy como canal institucional.
Entre los últimos en incorporarse al formato conversacional aparece otro destacado cargo del PP: Luis López, Lugués, inesperado presidente de la Deputación de Pontevedra tras hacer dimitir a 16 integrantes de la lista electoral que él cerraba como último suplente –la de Rodeiro, municipio que gobernó hasta que fue nombrado delegado provincial de la Xunta– cuando, sorpresivamente, los populares obtuvieron la mayoría en el ente al finalizar el recuento de votos. López llama a su podcast Minutos extra, como si fuese un homenaje a su acceso al cargo. Hasta el momento, sólo lleva dos entregas: en la más reciente, su invitada fue la escritora Ledicia Costas. El espacio se abrió con Javier Olleros, casi cinco meses antes de que pasase por Código Ana. A pesar de pegar primero, hoy registra casi mil veces menos visualizaciones en YouTube: frente a las 31.000 de la charla del chef con Pontón, la del presidente de la Deputación se quedaba –a media tarde del viernes– en sólo 36.
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