El presidente de la Xunta se muestra “preocupado” por la presencia de “presuntas falsedades” en cuadros de Seoane y Maruja Mallo

El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo durante la rueda de prensa que ofreció tras la reunión del consello, este jueves en Santiago de Compostela. EFE/Lavandeira jr

A Alberto Núñez Feijóo sí le preocupa la posibilidad de que obras de Maruja Mallo y Luís Seoane “presuntamente falsas” circulen por Galicia. Al menos así lo manifestó este jueves al término de la reunión semanal de su gobierno. “Seguimos con mucho interés, especialmente en la Consellería de Cultura, informaciones en relación con presuntas falsedades, con presuntos fraudes”, aseguró. Se refería a la polémica exposición Creacións Máxicas de medidas exactas, organizada por el Concello de Lalín y que, hace un año, reunió en la localidad piezas de los dos artistas exiliados bajo el comisariado de Antón Castro. Especialistas en ambos pintores cuestionan la autenticidad de la mayorá de las mismas.

Un informe de expertos asegura que todas las obras de Maruja Mallo incluidas en una exposición avalada por la Xunta son falsas

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Es el caso del galerista Guillermo de Osma, uno de los autores del Catálogo Razonado de Óleos de Maruja Mallo y firmante de la carta remitida a la Real Academia Galega de Belas Artes que negaba la autoría de los 17 cuadros de Mallo expuestos en Lalín. El mismo día en que el presidente de la Xunta de Galicia se pronunció sobre el caso, De Osma remitía un comunicado en el que acusa a Antón Castro de “lanzar infundios” contra su persona. El comisario de la muestra afirmó, en declaraciones a elDiario.es, que el galerista “monopoliza” la pintura de Mallo.

Feijóo no entró en el detalle de un caso que ha levantado una enorme polvareda en el mundo del arte. Y no solo: el BNG ha registrado varias preguntas parlamentarias dirigidas al Ejecutivo gallego. Pero el presidente sí contradijo la posición que ayer, miércoles, mantuvo el director general de Políticas Culturais del departamento de Cultura del Gobierno gallego, Anxo Lorenzo, en la reunión del patronato de la Fundación Seoane en A Coruña. Esta fue convocada de urgencia tras la publicación en este periódico de un informe realizado por especialistas de la institución que cuestiona la atribución de 18 de los 26 óleos, guaches y acuarelas colgados en Lalín. Lorenzo, a decir de varios asistentes, se puso de perfil. Insistió en que la exposición ya había pasado y se negó a retirar provisionalmente de las librerías el catálogo, sufragado por la Xunta, que era una de las propuestas de la Marea Atlántica.

El alto cargo incluso desligó a la Consellería de Cultura de uno de los acuerdos adoptados por el patronato, la búsqueda de asesoría jurídica experta para enfrentarse a las sospechas sobre la autoría de los cuadros. El gabinete jurídico de Cultura, vino a exponer, no formará parte de la iniciativa. La opinión de Feijóo, sin embargo, fue diferente. “Por supuesto que nos preocupa”, adujo, “entiendo que esto tiene que seguir los trámites judiciales correspondientes y cuando se nos pida, si es que todavía no se nos ha pedido, información, opinión o perito, estamos a disposición de las entidades que nos lo soliciten”. La postura del Gobierno gallego parece haber cambiado: la semana pasada, consultada por elDiario.es, la Consellería de Cultura indicaba que su colaboración con la exposición Creacións Máxicas... “se limita al apoyo económico en la edición de su catálogo. Otras cuestiones exceden el ámbito de este departamento”.

De Osma: “No tiene sentido para una galería tener el monopolio de un artista”

Sobre algunas de esas cuestiones sí se extiende el galerista Guillermo de Osma en las dos páginas de comunicado remitido también este miércoles. Redactado con el objeto de responder a “los infundios lanzados por el señor Antón Castro contra la galería que dirijo y contra mí” a raíz de las informaciones sobre la muestra de Mallo y Seoane, el texto recuerda que el establecimiento ha organizado más de 100 exposiciones a lo largo de 30 años de existencia “fruto de un trabajo de investigación científica en los que a menudo se ha aportado documentación inédita”.

De Osma también contesta a una de las acusaciones más gruesas vertidas por Castro, la del supuesto monopolio que él ejercería sobre Maruja Mallo. El comisario contradice los trabajos del catálogo razonado -que se publicará, previsiblemente, antes del verano- y habla de la existencia de más de 300 óleos de Mallo que el volumen quiere mantener sin acreditar debido a los "intereses" de De Osma. Los expertos comisionados por la familia para ordenar el legado de la pintora han documentado algo menos de 150. Según Castro, con el objetivo de “monopolizar” el mercado.

“Para crear el mercado de un artista es necesario que haya una elevada cantidad de obras del mismo y que esas obras se puedan mostrar en el mayor número de galerías e instituciones posibles”, señala De Osma, “y que puedan salir en el mayor número de subastas nacionales e internacionales con precios de salida lo más elevados posibles”. A su juicio, “no tiene ningún sentido para una galería tener el monopolio de un artista. Ojalá hubiera muchas más obras documentadas de Maruja Mallo”. Su galería, añade, tiene escasa obra de Mallo, “desgraciadamente”. El especialista recuerda que las dos últimas piezas de la artista salidas a subasta pública no encontraron inicialmente comprador. Fueron Mensaje del Mar, “una de las obras más importantes, con un precio inicial de 200.000 euros, y Arquitectura Vegetal, a 12.000. La primera quedó desierta y después la adquirió De Osma. Por la segunda solo pujó él.

Tampoco la tesis defendida por Antón Castro de los hipotéticos cientos de óleos elaborados por Mallo durante los años del exilio argentino convence a De Osma. “No tiene fundamento y carece de cualquier evidencia o base documental. En vida de la artista, ninguna de estas supuestas obras aparece en las monografías, libros y cientos de artículos que se publicaron sobre su trabajo, ni formaron parte en ninguna de sus exposiciones. Tampoco están referenciadas o fotografiadas en su Archivo ni en el archivo familiar”, concluye. Sobre estos pilares se sostenía la misiva remitida por el comité del catálogo razonado a la Academia Galega de Belas Artes.

Guillermo de Osma defiende, finalmente, el trabajo de cotalogación que dirige junto a Juan Pérez de Ayala y Antonio Gómez Conde, “fruto de un trabajo en equipo que se ha realizado con el máximo rigor durante muchos años y con mucho esfuerzo [...] para recopilar la obra documentada de la artista”. Que, en su opinión, se encuentra a la altura de las de figuras de la envergadura de Frida Kahlo, Georgia O'Keeffe o Remedios Varo.

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