Los papeles de Gaudí salen a la luz: las cartas, facturas y técnicas del 'arquitecto de Dios' en Mallorca
“No vale la pena hacer nada que no sea eterno”. Tan rotunda y tan romántica, la frase históricamente atribuida al arquitecto Antoni Gaudí (1852-1926) cobra nueva vida en el centenario de su muerte. El motivo es la apertura al público de más de 900 documentos —muchos de ellos hasta ahora inaccesibles para la ciudadanía y para buena parte de la comunidad investigadora— que permiten reconstruir, más de un siglo después, una de las transformaciones arquitectónicas más profundas que ha vivido la Catedral de Mallorca, conocida popularmente como La Seu.
Entre facturas, cartas, presupuestos, recibos y correspondencia administrativa se conserva una parte fundamental de la historia contemporánea de la Seu. Son los papeles de la reforma impulsada por el obispo Pere Joan Campins y ejecutada por Gaudí entre 1904 y 1915, una intervención que modificó radicalmente el espacio interior del templo y que hoy sigue siendo una de las obras más singulares de la arquitectura española del siglo XX.
Coincidiendo con el centenario de la muerte del arquitecto catalán y con la celebración del Día Internacional de los Archivos, el Arxiu Capitular de Mallorca ha puesto a disposición de investigadores y público estos materiales en un momento especialmente relevante. Todo ello se enmarca en el denominado Año Gaudí 2026, una iniciativa con la que pretenden reivindicar la importancia de la reforma mallorquina dentro del conjunto de la obra del “arquitecto de Dios” —un apelativo popularizado tras su muerte en 1926 y revitalizado recientemente por el impulso del papa Francisco a su proceso de canonización, que en 2025 reconoció oficialmente sus virtudes heroicas—.
La catalogación ha sido realizada durante más de siete años de trabajo por el responsable de área del Arxiu Capitular, Rafel Morro, quien destaca a elDiario.es que el principal valor del fondo radica precisamente en las múltiples lecturas que permite. “Un historiador del arte encontrará unas cosas; un filólogo, otras; un especialista en vitrales o en técnicas constructivas se fijará en aspectos distintos”, explica, añadiendo que “cada documento abre nuevas posibilidades de investigación”.
Un historiador del arte encontrará unas cosas; un filólogo, otras; un especialista en vitrales o en técnicas constructivas se fijará en aspectos distintos. Cada documento abre nuevas posibilidades de investigación
De esta manera, los materiales permiten seguir el rastro de arquitectos, artesanos, proveedores, obreros y empresas implicadas en la reforma. El fondo también muestra qué materiales se utilizaron, cómo se financiaron determinadas actuaciones y cuáles fueron los desafíos cotidianos de una obra que se prolongó durante más de una década. Se trata de una colección que ayuda a comprender no solo el resultado final de las obras, sino también los procesos que las hicieron posibles.
Los documentos permiten conocer los arquitectos, los artesanos, los proveedores, los obreros y las empresas implicadas en la reforma, así como los materiales utilizados o cuáles fueron los desafíos cotidianos de la obra
La gran transformación de la Seu
Cuando Gaudí llegó a Mallorca ya era una figura reconocida dentro de la arquitectura española. Su desembarco en la Catedral respondía al deseo del obispo Campins de impulsar una profunda renovación litúrgica del templo. La intervención modificó de manera radical el espacio interior de la Seu. El arquitecto eliminó elementos añadidos durante siglos, amplió el presbiterio, recuperó ventanales cegados, reorganizó el mobiliario y diseñó nuevas piezas destinadas a reforzar la dimensión simbólica y ceremonial del edificio.
Entre sus creaciones más conocidas figuran el baldaquino suspendido sobre el altar mayor, las lámparas colgantes, diversas barandillas de hierro forjado, el revestimiento cerámico del presbiterio, abrió ventanales con nuevas vidrieras, introdujo sistemas de iluminación y distintos elementos de mobiliario litúrgico desarrollados junto a colaboradores como Joan Rubió i Bellver y Josep Maria Jujol. En este sentido, la reforma generó debate desde el primer momento. Algunas de sus decisiones fueron recibidas con recelo por quienes consideraban excesivas las modificaciones introducidas en un templo gótico de enorme valor histórico. Con el paso de los años, sin embargo, la intervención ha sido reconocida como una de las aportaciones más singulares al patrimonio de la Catedral.
La reforma generó debate al inicio, ya que algunas de las decisiones de Gaudí fueron recibidas con recelo, pero, con el paso de los años, la intervención ha sido reconocida como una de las aportaciones más singulares
Para la historiadora del arte Mercè Gambús, la intervención de Gaudí fue profundamente “radical”. La especialista sitúa el origen de la reforma en las transformaciones litúrgicas impulsadas por la Santa Sede a partir del Concordato de 1851, que promovía la reorganización de los espacios catedralicios y la supresión de los coros situados en el centro de las naves. Según explica, la Catedral de Mallorca constituye además una excepción dentro de toda la trayectoria profesional del arquitecto catalán. “Fue la única catedral y el único gran edificio histórico en el que intervino una vez ya levantado”, señala. Mientras otras restauraciones contemporáneas apostaban por criterios neogóticos y conservacionistas, Gaudí aplicó en la Seu una visión moderna y experimental guiada por criterios litúrgicos compartidos con el obispo Campins.
Fue la única catedral y el único gran edificio histórico en el que intervino Gaudí una vez ya levantado
Asimismo, Gambús considera que la experiencia mallorquina desempeñó un papel decisivo en la evolución creativa del arquitecto. Durante los años en que trabajó en la Catedral, entre 1904 y 1915, Gaudí desarrollaba simultáneamente algunos de los conceptos espaciales y simbólicos que después llevaría a la Sagrada Familia. El ejemplo más visible es el baldaquino del altar mayor, concebido inicialmente como una estructura efímera y convertido con el tiempo en una de las imágenes más reconocibles de la reforma. Para la historiadora, esta pieza anticipa soluciones que el arquitecto utilizaría posteriormente en Barcelona.
La inminente exposición gaudiniana
Uno de los principales ejes del Año Gaudí en la isla será la exposición Gaudí en la Seu de Mallorca. Liturgia, Arte y Modernidad, que se inaugura el próximo 18 de junio y que pretende acercar al gran público una intervención arquitectónica que, pese a su relevancia internacional, sigue siendo poco conocida para buena parte de la sociedad mallorquina. Comisariada por las técnicas de gestión cultural Cristina Ortiz, Marta de Castro y Aina Rotger, la muestra ha sido concebida con un marcado carácter divulgativo y con especial atención a la accesibilidad de los contenidos. “A veces nos damos cuenta de que la propia sociedad mallorquina es la que tiene una mayor falta de conocimiento sobre su propia historia, su propio patrimonio y su propia identidad”, explica Ortiz. “La idea es dar a conocer la reforma de Gaudí al gran público”, añade.
La muestra se articula en tres espacios complementarios que permiten conocer en profundidad la huella de Gaudí en la Catedral. El recorrido comienza en el propio templo, donde se muestran las principales intervenciones del arquitecto a través de paneles, imágenes y piezas originales como maquetas previas a la reforma, mobiliario litúrgico, atriles, bancos y una singular escalera considerada una de las joyas del arte gaudiniano conservadas en Mallorca.
El claustro acoge el núcleo interpretativo de la muestra, con fotografías, planos y documentos que reconstruyen el contexto histórico de la reforma, desde las transformaciones del siglo XIX hasta la influencia posterior de la obra de Gaudí en creadores como Miquel Barceló. “Es la parte más interpretativa de la muestra”, señala la comisaria, que resume el objetivo del recorrido como una forma de explicar “todo lo que fue y supuso la reforma de Gaudí”. Finalmente, la exposición se completa en el Museu d’Art Sacre de Mallorca, donde se exhibirán vitrales, elementos de hierro forjado y otras piezas diseñadas por el arquitecto.
Sin embargo, este proyecto constituye solo una parte de la programación que han diseñado desde la Seu para el Año Gaudí. La institución prepara también un podcast divulgativo sobre la reforma, un amplio programa de visitas guiadas y actividades educativas que arrancará a partir de septiembre, así como propuestas específicas dirigidas a centros escolares, familias y colectivos en situación de vulnerabilidad. Además, el programa alcanzará su punto más alto el próximo 8 de diciembre con un gran acto conmemorativo que recordará la inauguración de la primera fase de la reforma impulsada por Gaudí y Campins.
Los documentos detrás del mito
La nueva accesibilidad del fondo documental permite además aproximarse a una imagen menos idealizada de Gaudí. Frente a la figura del genio aislado, los documentos muestran el funcionamiento cotidiano de una gran obra colectiva. Las cartas, facturas y contratos reflejan negociaciones, encargos, problemas técnicos y decisiones prácticas que rara vez aparecen en los relatos tradicionales sobre la arquitectura. También permiten identificar a numerosos profesionales cuya contribución resultó indispensable para materializar las ideas del arquitecto.
Esa dimensión humana y coral de la reforma fue uno de los aspectos explorados en el documental El Bisbe, l'arquitecte i el baldaquí. Gaudí a la Catedral de Mallorca, dirigido por Cesc Mulet en 2015. La producción reconstruyó el proceso de transformación de la Seu mediante testimonios de especialistas en patrimonio, historia del arte y arquitectura. Mulet recuerda aquel proyecto como una inmersión en uno de los momentos más fascinantes de la historia contemporánea de la Catedral.
Según explica el cineasta a elDiario.es, la investigación permitió descubrir hasta qué punto la estancia de Gaudí en Mallorca coincidió con una época de profundas transformaciones técnicas, sociales y culturales. “Era un momento de cambio comparable a las revoluciones tecnológicas actuales”, señala el cineasta, que destaca cómo la reforma de la Seu “convivió con la llegada de la electricidad, los avances industriales y una nueva concepción de la arquitectura religiosa”.
Mulet, quien recuerda con gracia y cariño interpretar al obispo Campins en el documental, considera, además, que la intervención mallorquina funcionó como un auténtico “laboratorio creativo” para Gaudí. Durante el rodaje pudo acceder a espacios normalmente inaccesibles y observar de cerca elementos como el baldaquino del altar mayor o las intervenciones decorativas realizadas junto a Josep Maria Jujol. Del mismo modo que Mercè Gambús, asegura que “muchas de las ideas que después desarrolló en la Sagrada Familia ya estaban presentes en Mallorca”.
Muchas de las ideas que después desarrolló en la Sagrada Familia ya estaban presentes en Mallorca
Archivos que explican una sociedad
La apertura de este fondo coincide con una creciente reivindicación del papel de los archivos como herramientas fundamentales para preservar y comprender la memoria colectiva. La celebración del Día Internacional de los Archivos ha servido también para visibilizar otros proyectos de conservación patrimonial en las islas, como el Archivo de Casa Planas. Considerado uno de los fondos fotográficos más importantes vinculados a la construcción del imaginario turístico del Mediterráneo, conserva millones de imágenes que documentan la evolución social, económica y paisajística de Baleares desde la década de 1940.
Tras años de reclamaciones para garantizar su conservación, el archivo ha iniciado recientemente una primera fase de catalogación e inventariado gracias al apoyo del Govern. El proyecto pretende ordenar miles de postales, registrar centenares de miles de imágenes y sentar las bases para futuras tareas de digitalización y conservación.
La comparación entre ambos casos revela una misma preocupación: la necesidad de proteger y hacer accesible un patrimonio documental que resulta esencial para comprender la historia de las Islas. Si el archivo de la Catedral permite reconstruir la transformación de uno de los edificios más emblemáticos de Mallorca, el de Casa Planas ayuda a explicar cómo se construyó la imagen turística que acabaría definiendo buena parte de la economía y la identidad contemporánea de las islas.
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