Periodistas de la televisión pública balear denuncian presiones para cubrir los toros e ignorar una protesta antifascista
La tensión crece en los servicios informativos de IB3. El comité de empresa de la televisión pública balear ha expresado en un comunicado su “preocupación” por varias decisiones adoptadas recientemente por la Dirección de informativos que, según consideran, afectan “directamente a la calidad, el rigor y la credibilidad del ente público”. La plantilla denuncia, entre otras cuestiones, presiones para no cubrir este fin de semana una manifestación antifascista celebrada en Palma y a la que asistieron 200 manifestantes y una amplia cobertura informativa de las corridas de toros por decisión editorial.
Los trabajadores reclaman la creación de un Consell de Informatius independiente que garantice el respeto al código deontológico profesional y un buen funcionamiento del servicio público. Lo han hecho a través de una carta que el comité ha hecho pública en redes sociales y después de crear una Comisión de informativos para dialogar con la empresa, que “no ha querido formar parte” de la comisión, asegura Mercè Valero, vicepresidenta del comité. elDiario.es todavía no ha recibido respuesta por parte de IB3.
En el documento, la plantilla denuncia la “estocada” que están sufriendo los criterios periodísticos bajo la actual dirección, que ejerce desde febrero de 2025 Josep Codony. “Nos preguntan -desde la dirección de televisión, cuyo máximo cargo ocupa Juan Mestre- por qué reclamamos ahora y no en los 21 años que lleva funcionando IB3 un Consell de Informatius. La respuesta es que era, hasta ahora, prácticamente un suicidio profesional: estábamos subcontratados y nos jugábamos el puesto”, explica Valero.
Codony, que no es periodista pero sí exafiliado del Partido Popular (PP), fue nombrado director general de IB3 tras la dimisión del independiente Albert Salas y gracias a un acuerdo entre PP y Vox en el Parlament. No era la primera vez que dirigía la radiotelevisión pública balear, sino que ya ocupó el cargo durante el Govern de José Ramón Bauzà (2011-2015), antes de ser sustituido por Andreu Manresa. La Dirección de Informativos, por su parte, recae desde mayo de 2024 en Silvia Pol, designada por Salas.
Fue durante la etapa de Salas cuando se cerró un acuerdo en diciembre de 2024 con el comité de empresa para integrar a más de 300 trabajadores, que no aceptaron luego ni Presupuestos ni Función Pública. Los trabajadores se quedaron así -con el cambio de dirección- sin la regularización necesaria para que sus condiciones se equiparen al resto de empresas del sector público instrumental, detalla por su parte la directora del comité, Laura Fernández. “Hemos tenido que reanudar las negociaciones como si no hubiéramos conseguido nada en estos últimos tres años”, lamenta.
El retorno de las crónicas taurinas
Una de las preocupaciones que el comité ha manifestado en el comunicado público es el rumbo que ha tomado el ente público en cuestión de contenidos. Lamenta, en ese sentido, que en las emisiones se haya vuelto a dar cabida a las crónicas taurinas. La cobertura se ha retomado después de que la primavera pasada, la tauromaquia resucitara en Balears.
El primer Govern Armengol (PSIB, Més per Mallorca, Podem), en julio de 2017, aprobó la 'Ley de Toros a la balear': sin rejones, banderillas ni estocada final, pero el Gobierno de Mariano Rajoy llevó el asunto al Constitucional y, más tarde, PP y Vox terminaron de tumbar los cambios progresistas que había hecho Armengol. Lo hicieron permitiendo que los menores (acompañados de un tutor legal) pudieran entrar de nuevo a las plazas.
Se trató de una de las múltiples medidas que la extrema derecha logró incluir en el acuerdo de gobierno alcanzado con el PP a principios de legislatura como canje para que los populares pudieran gobernar las islas en solitario. “Creemos que hay muchos argumentos para plantearse seriamente si es necesario ofrecer este tipo de información que, además, crea gran rechazo y controversia social”, sostienen desde el comité.
La plantilla de IB3 ha considerado, además, “desafortunada” la decisión de reducir a la “mínima expresión” las protestas y movilizaciones frente a las plazas por parte de entidades antitaurinas. La última, hace apenas una semana frente a la plaza de toros de Inca, el primer municipio donde hace un año se volvió a celebrar la primera corrida de toros ‘a la antigua’ tras los cambios realizados por PP y Vox.
Por otro lado, el comité ha denunciado presiones, el pasado 24 de mayo, para que los servicios de informativos del fin de semana no diesen cobertura a una manifestación antifascista en Palma en la que participaron 200 personas y que finalmente sí se emitió porque el redactor que hizo cargo insistió en hacerse cargo. Sí se dio cobertura, por el contrario, a un acto organizado por el grupo ultraderechista Núcleo Nacional al que asistieron apenas 20 personas.
La reivindicación de un Consell de Informatius
“Los trabajadores de informativos hace tiempo que reclamamos la creación de un Consell para poder aportar nuestro criterio profesional y hacernos oír”, recuerdan los informadores en el comunicado publicado en X. Representantes del comité han explicado a elDiario.es que, mientras en el Parlament no se acuerde la modificación de la Ley de IB3 para crear este órgano, han propuesto crear una comisión paritaria entre el comité de Empresa -ahora mismo, el único órgano representativo de los empleados de la radiotelevisión pública- y la Directiva de IB3. “Pero, una vez y otra, nos hemos encontrado con negativas”, lamentan.
Los sindicalistas han recordado las dos décadas de experiencia que tienen la mayoría de informadores del ente a sus espaldas y han lamentado que no puedan, siquiera, disponer de un espacio de diálogo para abordar cuestiones que les “preocupan” desde su “opinión, criterio, experiencia y conocimiento”.
Por otra parte, los trabajadores han valorado negativamente la creación de un nuevo cargo de subdirector de informativos, para el que no se requiere ni titulación periodística ni conocimientos de catalán (lengua en que se producen los contenidos de la cadena), y que ha supuesto la desaparición de una plaza de personal laboral. “Consideramos que hay muchos departamentos con carencias importantes para los que no hay tanta prisa por poner solución”, añaden desde la plantilla.
Mientras estos cambios se producen, los empleados continúan a la espera de que arranque la nueva negociación del convenio y de la Relación de Puestos Laborales (RTL, por sus siglas en catalán), donde se fijan las plazas de trabajo existentes y las retribuciones correspondientes. De momento, solo existe RTL de los periodistas que llevan en IB3 desde 2005 -cuando empezó a funcionar el ente público- y quedan por incorporar todos aquellos internalizados hace tres años.
El polémico nombramiento de Codony
El nombramiento de Codony, que se consideró una decisión “con tintes ideológicos” en un momento político clave, desencadenó varias dimisiones en IB3: la de la directora de Comunicación Corporativa, Marketing y Medios Digitales, Marisa Candia; la de la directora del área de Televisión, Mar Comín, y, por último, la de la gerente, Vanessa Cursach.
La designación también provocó que la temporada pasada la cadena pública se convirtiera en un campo de batalla para el PP por los atrasos en mejoras laborales tras más de veinte años de protestas. El comité de empresa ya se plantó en mayo del año pasado para reclamar igualdad de condiciones -salariales y horarias- para los 320 de los 430 profesionales que sacaban en ese momento adelante el contenido producido por la radiotelevisión directamente (sin contratar a productoras externas). Ahora mismo, la plantilla cuenta con cinco empresas para alimentar la parrilla, cuatro de ellas subcontratadas y la quinta es la propia IB3. Entre las acciones para hacer presión al Ejecutivo autonómico se convocó una huelga y varias concentraciones frente a la sede del Govern, en el Consolat del Mar.
En junio, un mes después, las conversaciones entre los trabajadores y el Govern habían caído en saco roto y seguía sin haber una hoja de ruta clara para que la plantilla de la radiotelevisión pública balear avanzara hacia las garantías que exige para seguir trabajando. Entre los cinco puntos que exigían en la negociación estaban -y siguen estando- la integración en una sola plantilla y mejoras laborales como la armonización de los horarios y la retroactividad salarial.
Ahora se ha vuelto a abrir la Mesa para dialogar de nuevo sobre estos puntos, aunque la dirección general, valoran desde el comité, no “está por la labor”. “Aún así, lucharemos y trabajaremos para que los informativos del ente público y la razón de ser de nuestra radiotelevisión pública no pierda el rigor y el prestigio que se merece la ciudadanía”, han aclamado.
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