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Cámaras de vigilancia para controlar que la gente recicla: la solución eficaz de varios ayuntamientos de Ibiza

Restos contaminantes en Ibiza.

Esther Cabezas

Eivissa —

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Esta es la solución que han encontrado varios ayuntamientos de Eivissa para acabar con el incivismo de la ciudadanía: cámaras de vigilancia instaladas en los puntos de recogida de basuras más conflictivos, aquellos que durante años vienen luciendo como un vertedero de residuos de todo tipo. A pesar de los esfuerzos de los municipios en la renovación de los contenedores de reciclaje, la mejora de los puntos de recogida y la ampliación de los servicios específicos de recogida de muebles y objetos voluminosos por parte del Consell de Eivissa en puntos limpios fijos y móviles, la realidad es que no se habían visto los resultados que estos dispositivos están consiguiendo, a pesar de que muchos residentes se muestran molestos por este tipo de vigilancia y de que aún existe la incógnita de dónde irán a parar los residuos contaminantes de actividades ilegales que no pueden llevar sus residuos a las instalaciones oficiales.

El pasado mes de septiembre, y después de numerosas quejas de los vecindarios y de los grupos ecologistas sobre el estado insalubre y contaminante de varios puntos negros muchos de ellos en mitad del campo, la regidoría de Medio Ambiente del municipio de Sant Antoni de Portmany decidía instalar cámaras en los puntos de recogida más afectados por el vertido de residuos peligrosos. Entre ellos que se encontraba el situado en el paraje del ‘Taulell des cura’, que estaba siendo contaminado por la filtración de residuos al Torrent d'en Cala, donde se sitúa uno de los acuíferos más importantes de la isla, tal y como comentó en noviembre de 2022 en elDiario.es.

Como este medio pudo comprobar en aquella ocasión, los infractores descargaban en este lugar idílico volquetes de obra, pinturas, residuos químicos y cancerígenos, restos de poda, uralitas, metales pesados, aceites, además de cristales y productos inflamables, implicando, asimismo, peligro de incendio, ya que se encuentra dentro de una zona forestal. En aquel momento, se dispuso una patrulla rural que tenía como función vigilar 8 puntos negros dentro de la red de recogida de residuos, además de un dron de vigilancia. Sin embargo, la misma regidora del ramo asumía que las medidas no eran suficientes y anunciaba la instalación de cámaras, si las cosas no mejoraban, como finalmente así ha sido un año después.  

El resultado de la instalación de las cámaras, que están conectadas directamente con la Policía Local de Sant Antoni, es contundente porque supone identificar las matrículas de los vehículos. Desde septiembre hasta la fecha, Medio Ambiente ha incoado 38 expedientes de sanción en los 5 puntos de residuos donde finalmente se han instalado estos dispositivos. Los mismos constan de una placa solar para su funcionamiento y un cartel explicativo sobre las sanciones aplicables a este tipo de conductas, al amparo de la Ley 8/2019 de 19 de febrero, de residuos y suelos contaminados de las Iles Balears, que al parecer no han sido suficientes para disuadir a todas las personas infractoras.

Desde septiembre hasta la fecha, Medio Ambiente ha incoado 38 expedientes de sanción en los 5 puntos de residuos donde finalmente se han instalado las cámaras

La mayoría de las sanciones, tal y como asegura el Ayuntamiento, “han sido producidas por dejar residuos fuera de los contenedores habilitados, incumplimiento que está tipificado como infracción leve”. Las sanciones propuestas por la norma para este tipo de infracciones van de los 300 a los 9.000 euros, siendo la media de las cuantías impuestas hasta el momento de 1.000 euros, lo que supone un montante de más de 40.000 euros. Algunas de ellas se han interpuesto “por el volumen depositado o por el grado de intencionalidad y se han valorado en cerca de 3.000 euros mientras que, en otras, se ha aplicado la mínima sanción de 300 euros”, aseguran fuentes municipales, que especifican que la función de los nuevos dispositivos es disuasoria y tiene como finalidad que “el número de sanciones disminuya”.

En función de la tipología y gravedad de la infracción, la normativa prevé importes de hasta 1.750.000 euros en los casos muy graves, como el vertido de sustancias contaminantes. Por el momento, puntualiza la regidora de Medio Ambiente, Pepita Torres, están notando “una mejora significativa desde su instalación”. “El objetivo es combatir los vertidos incontrolados, especialmente de residuos voluminosos, en estos puntos negros, aumentando así la calidad del servicio de recogida”, ha añadido Torres.

Estamos notando una mejora significativa desde su instalación. El objetivo es combatir los vertidos incontrolados, especialmente de residuos voluminosos, en estos puntos negros, aumentando así la calidad del servicio de recogida

Pepita Torres Regidora de Medio Ambiente de Sant Antoni

Las cámaras instaladas están ubicadas en los puntos de contenedores de la zona de los Bomberos, en la calle Garrovers de ses Païsses, en Can Guillemó, en el hipódromo de Sant Rafel y en el mencionado punto negro de es Taulell, entre Sant Rafael y santa Agnès. El coste del proyecto, que asciende a 18.000 euros, ha sido financiado en su totalidad por el Consell d'Eivissa.

Otros ayuntamientos planean sumarse

El Ayuntamiento de Sant Joan, al norte de la isla, ha tomado la misma decisión que Sant Antoni y ha decidido la instalación de cámaras después de la toma de posesión de la nueva alcaldesa, Tania Marí. En este caso, los puntos vigilados para detectar posibles depósitos irregulares son 6, aunque fuentes del Consistorio aseguran que estos dispositivos no son fijos: “Son cámaras móviles que se pueden ir cambiando de ubicación”. Asimismo, puntualizan que “son útiles, porque al saberse que el punto está controlado los depósitos se realizan correctamente”. No obstante, a día de hoy se han interpuesto 9 actas de infracción, sin que haya trascendido la cuantía de las mismas.

Este medio ha comprobado la veracidad de la información del Consistorio. Puntos de recogida como el que se encuentra en la carretera de Sant Miquel de Balansat a Sant Joan, muy cercano al cruce con la carretera de Sant Llorenç, que tradicionalmente era un vertedero de muebles, residuos de obra, pinturas y un sin fin de desechos contaminantes, unidos al abocamiento de papel, vidrio y plásticos fuera de los contenedores, forma parte del pasado. Asimismo, la instalación de nuevos contenedores y el cambio en la ubicación de muchos de los puntos de reciclaje han supuesto un cambio significativo en la red de recogida de basuras que dispone la mayoría de sus puntos en zonas rurales de gran valor paisajístico.

Al suroeste de la isla, en el municipio de Sant Josep de sa Talaia, el equipo de gobierno prevé que se tomarán medidas similares a los otros consistorios mencionados. Las fuentes municipales consultadas aseguran que “desde la regidoría de Medio Ambiente se está trabajando en este sentido”. De momento, no está aprobado, “pero se ha iniciado el expediente para ello”.

Críticas de las organizaciones

En la ciudad de Eivissa la instalación de cámaras en los puntos de recogida de basuras se enmarca dentro del plan de vigilancia de la Policía Municipal en todo el perímetro municipal. A principios del mes de septiembre el Consistorio dispuso 12 cámaras que se suman a las 32 que ya controlaban sus calles, cuestión que muchas organizaciones ciudadanas critican por lo que supone de control de la población y que otras instancias defienden para la vigilancia de conductas delictivas que, sin embargo, han aumentado en los últimos tiempos. 

Aunque el Consistorio no ha podido concretar cuántas cámaras están dispuestas en los centros de contenedores, sí han especificado que mediante estos dispositivos visuales se controla cualquier tipo de conducta que no responda al buen uso de los mismos, incluida la del incumplimiento de los horarios en los que se pueden utilizar los contenedores de rebuig, a partir de las 20:30 horas.

El Ayuntamiento ha publicado esta información en su Instagram con este mensaje: “Instalamos más cámaras en las calles para controlar el tráfico y prevenir delitos. Y sí, cerca de contenedores para mejorar la recolección de basura y controlar horarios. Tu seguridad y limpieza son nuestra prioridad. sonríe estás siendo grabado”. Entre los meses de septiembre y octubre la Policía Municipal de Eivissa ha interpuesto 48 denuncias por infracciones de la ciudadanía en los puntos de recogida de residuos.

La isla de Eivissa cuenta con una red de puntos limpios fijos y móviles que dependen del Consell Insular repartidos por todo el territorio. Son los de can Guerxo, en Sant Josep; ca na Palava y Cor de Jesús y can Sansó, en Santa Eulària; cala de Bou, que comparten los términos municipales de Sant Antoni y Sant Josep; ses Païses, también en Sant Antoni. Además, la máxima institución insular ha puesto a disposición de la ciudadanía otro dispositivo de puntos limpios móviles, en los que no se admiten los residuos de grandes dimensiones que sí pueden ser trasladados a los puntos fijos.

Sin embargo, en ninguno de los puntos de recogida de basuras a lo largo de la isla existe información acerca la localización de estos puntos, de sus horarios ni de los residuos que se pueden depositar en ellos. Asimismo, la proliferación de todo tipo de obras y empresas de reformas y pintura ilegales, entre otras actividades, no permite que todos estos residuos lleguen al lugar adecuado, ya que sus vertidos no pueden depositarse en instalaciones oficiales por su procedencia. La cuestión que se plantea ahora es: ¿dónde irán a parar todos estos residuos contaminantes ilegales?

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