Los curas del castillo de Ibiza: el Papa León XIV declara mártires a 20 sacerdotes asesinados durante la Guerra Civil en la isla
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El papa León XIV ha autorizado la beatificación de 20 sacerdotes de la diócesis de Eivissa y Formentera asesinados durante los primeros meses de la Guerra Civil. El decreto, aprobado este jueves por el Dicasterio para las Causas de los Santos, reconoce el martirio de Juan Torres Torres y otros 19 diocesanos muertos entre agosto y septiembre de 1936 en las Pitiüses. El Vaticano considera acreditado que fueron asesinados in odium fidei -por odio a la fe-, circunstancia que permite su beatificación sin necesidad de atribuirles un milagro previo.
La decisión culmina un proceso iniciado hace casi dos décadas. La causa fue abierta oficialmente en noviembre de 2008 por el entonces obispo de Ibiza, Vicente Juan Segura. Tras la recopilación de testimonios y documentación histórica, la fase diocesana concluyó en 2015 y el expediente fue remitido a Roma. El Dicasterio para las Causas de los Santos validó el proceso en 2017 y, después de que los consultores históricos avalaran la denominada Positio a principios de este año, el Vaticano ha dado ahora el visto bueno definitivo a la beatificación.
Los futuros beatos son Juan Torres Torres, Antonio Tur Costa, Antonio Roig Guasch, José Tur Bennàssar, Miguel Planells Tur, José Ramón Escandell, Joaquín Cirer Sala, José Riera Bonet, Antonio Cardona Vingut, José Torres Torres, Mariano Roig Marí, José Ferrer Guasch, Antonio Marí Torres, Ignacio Serra Riera, Antonio Ramón Orvay, Mariano Escandell Roig, Miguel Riera Bonet, Andrés Tur Tur, José Tur Ferrer y José Serra Ribas. La mayoría eran párrocos repartidos por las distintas localidades de Eivissa y Formentera y varios de ellos llevaban décadas ejerciendo cuando los militares sublevados se alzaron contra la Segunda República en julio de 1936, derrocando por la fuerza el orden constitucional entonces vigente.
Entre ellos convivían dos generaciones muy distintas. Por un lado, sacerdotes veteranos como José Tur Bennàssar, canónigo de la Catedral desde 1935, o párrocos históricos de municipios como Sant Joan, Sant Jordi o Es Cubells. Por otro, clérigos muy jóvenes como Juan Torres Torres, ordenado apenas tres meses antes de su muerte, o José Serra Ribas y José Tur Ferrer, que apenas habían iniciado su ministerio sacerdotal. La documentación difundida por el Obispado permite reconstruir sus destinos pastorales, pero aporta pocos detalles sobre su papel en la vida política y social de la Eivissa republicana.
La mayoría de los sacerdotes cuya beatificación ha sido recientemente aprobada por el Vaticano fueron asesinados por milicianos vinculados al bando republicano el 13 de septiembre de 1936 en el castillo de Eivissa en lo que se conoce como 'Es fets des Castell' ('los hechos del castillo'). Las muertes se produjeron apenas unas horas después de los bombardeos llevados a cabo por la aviación italiana fascista que apoyaba a los militares sublevados y que causaron decenas de víctimas civiles en la ciudad.
Otros casos se produjeron en circunstancias distintas. Antonio Tur Costa, párroco de Sant Carles, fue asesinado el 8 de agosto de 1936, más de un mes antes de la matanza en el castillo. Diversas fuentes señalan que murió junto a su padre, Antonio Tur Clapés, y su hermano Vicente Tur Costa durante los primeros días de la ocupación republicana. También Antonio Roig Guasch, párroco de Sant Francesc Xavier, fue ejecutado fuera del castillo: según la documentación reunida por la diócesis, fue rematado por sus captores en sa Carrossa cuando era trasladado hacia Eivissa.
El Obispado asevera que, con esta beatificación, la Iglesia “reconoce el testimonio de quienes entregaron su vida por fidelidad a Cristo en medio de la violencia y la persecución, convirtiéndose en memoria viva de fe, esperanza y reconciliación”. En otro comunicado, sostiene que todos ellos murieron “únicamente por ser siervos de Cristo” entre el 7 de agosto y el 13 de septiembre de 1936. “Ellos son la prueba más elocuente de la verdad de la fe, que sabe dar un rostro humano -incluso a la muerte más violenta- y manifiesta su belleza en medio de atroces padecimientos”, abunda la institución.
La beatificación, previsiblemente en Eivissa
El obispo de Eivissa, Vicent Ribas, ha celebrado el anuncio y ha destacado que se trata de los primeros mártires oficialmente reconocidos de la diócesis. La ceremonia de beatificación está prevista para el próximo otoño y, según ha avanzado el Obispado, podría celebrarse en la catedral de la isla, lo que la convertiría en la primera beatificación organizada en Balears, ya que las anteriores vinculadas a religiosos de las Islas tuvieron lugar en Roma.
La beatificación vuelve a situar sobre la mesa un debate recurrente en torno a la memoria de la Guerra Civil. Desde hace décadas, la Iglesia católica impulsa procesos de reconocimiento de religiosos asesinados en la zona republicana durante el conflicto. Historiadores y asociaciones memorialistas han cuestionado en ocasiones que estos reconocimientos se centren exclusivamente en víctimas vinculadas a la Iglesia sin referirse de forma equivalente a las víctimas del franquismo, miles de las cuales continúan desaparecidas en fosas comunes o pendientes de reparación institucional.
En octubre de 2013, la Plataforma por una Comisión de la Verdad, que reúne a un centenar de asociaciones contra los crímenes del franquismo, solicitó en una carta al entonces Papa Francisco que pidiera perdón por el apoyo que la Iglesia dio al golpe militar y a la dictadura y ayudase en la búsqueda de verdad, justicia y reparación para las víctimas.
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