Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.

El Obispado aparta a un párroco por presuntos abusos sexuales a una mujer en Mallorca

Una persona sostiene un rosario.

Esther Ballesteros

Mallorca —
6 de noviembre de 2026 11:06 h

0

El Obispado de Mallorca ha apartado de sus responsabilidades pastorales a un sacerdote diocesano ante la sospecha de que podría haber realizado tocamientos a una mujer adulta. La decisión se ha producido después de que la institución eclesiástica tuviera conocimiento del testimonio de la afectada, quien trasladó a una trabajadora social que habría sufrido estos presuntos abusos por parte del religioso, quien ejercía como párroco en Santa Maria y Alaró.

Según ha informado Diario de Mallorca y han confirmado a elDiario.es fuentes de la Diócesis, aunque la afectada no ha interpuesto por el momento denuncia por estos hechos, la institución ha decidido actuar conforme a sus protocolos vigentes.

El Obispado señala que ha adoptado la decisión que ha considerado proporcionada a lo sucedido y, a falta de información adicional, considera que, por ahora, no procede adoptar nuevas medidas. No obstante, ha mostrado su “plena disposición” a colaborar si aparecen nuevas informaciones relacionadas con el caso y a contribuir al esclarecimiento de los hechos.

El episodio vuelve a situar bajo el foco la gestión de los abusos cometidos por integrantes de la Iglesia en Mallorca, donde en los últimos años han salido a la luz distintos procedimientos judiciales y eclesiásticos contra sacerdotes y religiosos.

Uno de los antecedentes más graves es el del sacerdote Pere Barceló, antiguo párroco de Can Picafort, quien en 2013 se convirtió en el primer religioso expulsado del sacerdocio en España por un caso de pederastia. En 2016 fue condenado a seis años de prisión por agredir sexualmente de forma reiterada a una monaguilla de diez años entre 1997 y 1998. La Audiencia Provincial de Balears volvió a condenarlo en julio de 2025 a dos años y un día de cárcel por abusar de otra menor, que tenía entre seis y siete años cuando acudía a catequesis. El Tribunal Superior de Justicia de Balears confirmó posteriormente esta segunda condena.

También en 2024 trascendió el caso de Guillem Feliu i Ramis, sacerdote diocesano que ejercía como párroco en Génova y capellán en la iglesia de la Bonanova, sobre quien pesaban dos denuncias por presuntos abusos sexuales a menores. Los hechos habrían ocurrido años atrás en el colegio religioso de Sant Pere, en el barrio palmesano de Es Rafal. El sacerdote falleció antes de que pudiera esclarecerse judicialmente lo sucedido, por lo que no llegó a determinarse su responsabilidad.

Otro procedimiento que ha tenido recorrido judicial es el de un sacerdote diocesano de Mallorca y dos jesuitas vinculados al convento de Montesión, investigados por presuntos abusos sexuales y violaciones a una mujer con discapacidad durante más de tres décadas. La denunciante, que actualmente tiene 55 años, puso los hechos en conocimiento de la Justicia. En junio de 2024, el sacerdote diocesano reconoció ante una jueza que había mantenido relaciones sexuales con ella, aunque sostuvo que habían sido consentidas y cuando la mujer ya era adulta.

En octubre de 2025, el caso volvió a cobrar relevancia después de que uno de los jesuitas investigados contactara telefónicamente con la denunciante y reconociera parte de los hechos, según una grabación a la que tuvo acceso este diario. La investigación judicial seguía entonces en manos del Juzgado de Instrucción número 5 de Palma.

Etiquetas
stats