La Comisión Europea reconoce que ha "subestimado la dificultad de la producción en masa de vacunas"

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha hecho algo de autocrítica ante el Parlamento Europeo. El pleno de Bruselas debate este miércoles durante más de cuatro horas el proceso de vacunación en la UE, sacudido por la rebaja en las previsiones de entrega de AstraZeneca, por la lentitud de las vacunaciones en los Estados miembros, por las variantes y mutaciones descontroladas, así como por el golpeo de la nueva ola de la pandemia.

"Es un hecho que no estamos donde queremos estar en la lucha contra el virus, éramos demasiado optimistas sobre la producción masiva de vacunas. Y tal vez estábamos demasiado seguros de que lo que pedimos se entregaría a tiempo. Tenemos que preguntarnos por qué es así y qué lecciones podemos aprender de ello", ha reconocido Von der Leyen en alemán, país donde hay un debate dentro de la CDU/CSU, entre el Gobierno de Angela Merkel y uno de los aspirantes a candidato a las elecciones federales de otoño, el presidente de Bavaria y líder de la CSU, Markus Söder, sobre la decisión de la compra mancomunada de vacunas dentro de la Unión Europea. Un debate interno alemán en el que participa la presidenta de la Comisión Europea, con entrevistas en exclusiva para la prensa alemana mientras se desarrolla el debate.

"No quiero ni imaginar lo que habría significado que unos pocos Estados miembros importantes hubieran obtenido la vacuna y el resto hubiera salido con las manos vacías", ha insistido la presidenta del Ejecutivo comunitario, en línea con lo que avanzó a los grupos políticos en los días previos: "¿Qué habría significado para nuestro mercado interior y para la unidad de Europa? Sería una catástrofe económica y el fin de nuestra comunidad".

En todo caso, Von der Leyen ha afirmado que hay lecciones que aprender de este proceso: "Necesitamos mejorar el intercambio de datos de ensayos clínicos con la Agencia Europea del Medicamento [EMA, regulador encargado de autorizar las vacunas], trabajaremos en un marco regulatorio para permitir que la EMA revise las vacunas lo más rápido posible".

"Otra lección que debe aprenderse", ha dicho Von der Leyen, "se refiere a la producción masiva de vacunas. Hemos subestimado la dificultad de la producción en masa. Normalmente se necesitan de cinco a diez años para producir una nueva vacuna. Lo hicimos en diez meses, y es un gran logro científico del que deberíamos estar orgullosos de ello".

La presidenta de los socialistas en la Eurocámara, Iratxe García, ha señalado la "decepción" y "desconfianza" que están suponiendo los retrasos.

En este sentido, la presidenta de la Comisión Europea sostiene que "la ciencia ha superado a la industria, la producción de nuevas vacunas es un proceso muy complejo. Simplemente no es posible montar una planta de producción de la noche a la mañana. Además, estas vacunas tienen hasta 400 componentes, y la producción involucra hasta 100 empresas".

Y luego está la amenaza de las variantes y mutaciones. "Todavía no tenemos el panorama completo en lo que respecta a la efectividad de los tratamientos y las vacunas en nuevas cepas. Pero sabemos que estas variantes seguirán apareciendo", reconoce Von der Leyen: "Todos sabemos que la información que tenemos sobre el virus y las vacunas puede cambiar cada hora".

En cuanto a la crisis diplomática con Londres por la amenaza de imponer controles en Irlanda para evitar la fuga de vacunas de la UE al Reino Unido, Von der Leyen reconoce que "se cometieron errores en el proceso que condujo a la decisión". "Lo lamento profundamente", ha afirmado: "Pero al final, lo hicimos bien. Y puedo asegurarles que mi Comisión hará todo lo posible para proteger la paz en Irlanda del Norte. Como lo ha hecho durante todo el proceso del Brexit".

Así, el presidente de los populares en la Eurocámara, Manfred Weber, ha abierto la puerta a mayores controles en las exportaciones para garantizar los productos dentro de la UE.

"No hay espacio para los errores", ha sentenciado en el debate el presidente de los liberales Dacian Ciolos (Renew Europe).

La copresidenta de los Verdes, Ska Keller, ha afirmado, por su parte: "No superaremos la pandemia mientras nos retiramos al egoísmo nacional. La ambición de abordar esta crisis juntos y de administrar las vacunas juntos, garantizando el acceso igualitario para todos los ciudadanos de la UE, fue y sigue siendo la receta correcta. Nadie está protegido contra la COVID-19 hasta que todos estén protegidos. No podemos permitir que este virus agrave las injusticias globales. La UE debe asumir la responsabilidad y mostrar solidaridad".

La intervención más dura ha llegado por parte de La Izquierda (GUE/NGL). La copresidenta, la francesa Manon Aubry, ha criticado severamente a las grandes farmacéuticas, mostrando en el pleno uno de los contratos censurados que ha hecho públicos con tachaduras la Comisión Europea.

"Interpelo a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, sobre su desastrosa gestión de la estrategia de vacunación. Opacidad de los contratos, retrasos en la entrega, beneficios récord de los laboratorios, privatización de las patentes", ha dicho Aubry.

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10 de febrero de 2021 - 12:36 h

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