Los demócratas se encomiendan en Texas al progresismo amable de James Talarico para aspirar a un escaño en el Senado
Ya es un nuevo referente del progresismo en EEUU. Se llama James Talarico y ha ganado esta madrugada las primarias demócratas para un escaño en el Senado en las elecciones legislativas de mitad de mandato del próximo noviembre. Con su victoria sobre la congresista Jasmine Crockett, el diputado estatal de Texas pondrá a prueba si un mensaje amable de cambio es suficiente para dar respuesta a las necesidades de los votantes como para ganar un escaño que se le resiste durante casi tres décadas a los demócratas.
“No solo estamos tratando de ganar unas elecciones”, ha dicho Talarico a sus seguidores en la capital de Texas este miércoles por la mañana, informa AP: “Estamos tratando de cambiar fundamentalmente nuestra política, y está funcionando”.
Talarico, aspirante a pastor presbiteriano, ha hecho campaña con el lema “ama a tu vecino”, frente a los mensajes de odio y la represión migratoria que emanan cada día de la Administración Trump.
Crockett reconoció la victoria de Talarico este miércoles: “Texas está preparada para volverse azul [demócrata] y debemos permanecer unidos porque esto es más grande que cualquier persona”.
El lunes por la noche fue presentado por Carlos Eduardo Espina, un influencer uruguayo-estadounidense en redes sociales que afirma tener más de 20 millones de seguidores en distintas plataformas. La música con la que salió al escenario fue de Bad Bunny. Las mayores ovaciones de su discurso llegaron cuando pidió “procesar a los agentes que abusan de su poder” y “llevar a estos hombres enmascarados ante el Congreso” si los demócratas ganan la mayoría en el Senado —algo que este año solo podría ocurrir si el partido logra imponerse en estados tradicionalmente republicanos.
Mientras Crockett pasó el lunes contrastando su experiencia con la de Talarico, él evitó hacerlo cuando se le pidió que señalara diferencias importantes entre ambos: “La congresista y yo compartimos los mismos valores, compartimos el mismo objetivo, que es cambiar la política de este estado y de este país”.
En cambio, señaló que sus verdaderos adversarios en la campaña son la clase multimillonaria que, según él, controla el país y “posee a muchos de los políticos que vemos enfrentándose en nuestras pantallas”.
Poner fin a la racha de 38 años de derrotas de los demócratas en las elecciones al Senado en Texas, dijo Talarico, requerirá tres cosas: el entorno político adecuado, el rival republicano adecuado (una clara referencia a Ken Paxton, el fiscal general del estado y favorito en las primarias republicanas) y el candidato demócrata adecuado.
Talarico recibió tras su victoria el respaldo de Kamala Harris, la candidata presidencial demócrata de 2024, quien había apoyado a Crockett en las primarias.
La victoria de Talarico, según The New York Times, tiene que ver con que los demócratas de Texas apuestan por un estilo de campaña que los candidatos del partido han ido abandonando con Trump en el poder.
“Existe una profunda hambre de un tipo distinto de política”, dijo a una multitud reunida el lunes por la noche en un acto en Houston: “No una política del miedo, no una política del odio, no una política de la división, sino una política del amor. Un amor por el estado, un amor por este país. Y, lo más importante, un amor por todos nuestros vecinos. Un amor que pueda sanar todo lo que está mal en este país”.
Bastión republicano
Los demócratas llevan tres décadas largas sin ganar unas elecciones en el estado de Texas, y Talarico se medirá al senador estadounidense John Cornyn o al fiscal general del estado Ken Paxton, que el martes pasaron a la segunda vuelta republicana que se celebrará en mayo.
Talarico, de 36 años, es un seminarista presbiteriano que cita las Escrituras y rara vez levanta la voz. Crockett, de 44 años, es una política sin complejos que ataca a Trump y a otros republicanos con ácida elocuencia.
Ambos han sido votos progresistas fiables en sus cargos actuales y rostros telegénicos en las noticias y las redes sociales. Ambos representan un cambio generacional para un partido con un liderazgo envejecido. Y ambos abogaron por una economía y una sociedad más equitativas.
Pero el argumento más amplio de Talarico es uno que podría haber planteado independientemente de si Trump estuviera en la Casa Blanca. La campaña de Talarico, como él mismo ha dicho a menudo, consiste en abordar un país cuya división fundamental no es partidista, sino de “arriba contra abajo”.
Talarico ataca el auge del nacionalismo cristiano, ha defendido la educación pública y se ha opuesto a las políticas conservadoras de Texas para restringir el plan de estudios y remodelar la forma en que se enseña la historia de Estados Unidos, informa AP.
Crockett prometió a los demócratas que podría aumentar la participación dentro de la base del partido, mientras que Talarico hizo campaña con la teoría de que podría atraer a nuevas personas al partido, ha llegado a decir: “No sabría decirte cuántas personas se me han acercado para susurrarme que no son demócratas. No sabría decirte cuántos jóvenes me han dicho que es la primera vez que votan y que participan por primera vez”.
Los resultados de las primarias muestran que Talarico se ha impuesto en su bastión de Austin y en zonas mayoritariamente blancas. Superó a Crockett en gran parte de las zonas rurales y los pueblos pequeños de Texas, incluyendo el Valle del Río Grande, donde Trump se impuso en su victoria presidencial de 2024 entre los votantes hispanos. Crockett, afroamericana, obtuvo sus mejores resultados en las áreas metropolitanas de Houston y Dallas-Fort Worth, incluidas las zonas con una gran concentración de votantes negros.
Para que los demócratas ganen en Texas, sería necesario unir esa coalición multirracial y multiétnica, que abarca las áreas metropolitanas y el sur y el oeste de Texas, con una gran población latina, al tiempo que pueda limitar el margen del Partido Republicano en los condados rurales más blancos, informa AP.
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