Noticia de agencia

Noticia servida automáticamente por la Agencia EFE

Esta información es un teletipo de la Agencia EFE y se publica en nuestra web de manera automática como parte del servicio que nos ofrece esta agencia de noticias. No ha sido editado ni titulado por un periodista de eldiario.es.

Cerca de 10.000 detenidos en ocho días de protestas contra la brutalidad policial en Estados Unidos

Los neoyorquinos vuelven a retar el toque de queda pero sin disturbios

eldiario.es / EFE

Washington —

4

Las protestas contra la violencia policial racista cobraron fuerza este martes en distintas ciudades de Estados Unidos, desafiando de nuevo toques de queda y nutridas por la indignación de cientos de personas ante la amenaza de militarización del presidente Donald Trump y las tácticas usadas para despejar a los manifestantes.

Racismo, brutalidad policial y una desigualdad histórica: las razones que empujan a miles de personas a manifestarse en EEUU

Racismo, brutalidad policial y una desigualdad histórica: las razones que empujan a miles de personas a manifestarse en EEUU

Según el recuento de The Associated Press, al menos 9.300 personas han sido arrestadas en protestas en todo el país desde que George Floyd murió asfixiado por un policía. Los Ángeles ha registrado 2.700 detenciones, seguida de Nueva York, con unas 1.500. La policía de Dallas, Houston y Filadelfia también ha arrestado a varios cientos de personas, según la agencia. Algo más elevada es la cifra publicada por BuzzFeed News, que tras solicitar datos a 30 departamentos de la Policía, suma más de 11.000 detenidos. "Es una suma notable, pero el recuento es conservador", señala el medio estadounidense. 

Varias personas han fallecido en el marco de las protestas. El número de muertes y las circunstancias todavía están por esclarecerse en muchas ciudades, pero las primeras informaciones apuntan a que muchas de ellas eran afroamericanas, lo que agrava la tragedia para la comunidad negra. Desde la semana pasada, más de 100 ciudades a lo largo del país han sido escenario de marchas y actos pacíficos, pero también de disturbios, enfrentamientos e incendios, normalmente cuando cae la noche. La tensión ha ido creciendo conforme pasan los días, retroalimentada por algunas actuaciones policiales muy cuestionadas.

Familiares de Floyd asisten a la marcha en Houston

Este martes, una multitud mucho mayor que la del lunes, con miles de personas, se congregó por la tarde en el centro de Washington, mientras los manifestantes inundaban también las calles de Nueva York, Los Ángeles y Houston en el octavo día de protestas por el homicidio de Floyd a manos de un policía blanco. 

En Houston, ciudad en la que creció, una marcha conmemorativa atrajo a decenas de miles de personas. Según informa The Guardian, la familia de Floyd estuvo presente, junto con el alcalde, el jefe de policía y un grupo de manifestantes a caballo, así como los asistentes rindieron homenaje a un "gigante gentil". De acuerdo con el medio británico, la marcha fue organizada por los conocidos raperos Trae Tha Truth, que era amigo de Floyd desde hace mucho tiempo, y Bun B, que trabajó con la familia de Floyd para el evento. "Vamos a representarlo bien", dijo Trae Tha Truth a la multitud de varios cientos de personas reunidas. "Vamos a destruir el sistema desde dentro hacia afuera".

Valla para impedir acercarse a la Casa Blanca

"No tienen vergüenza, en la Casa Blanca hay un racista", coreó un grupo situado en la primera línea de la protesta en Washington, según constató Efe. En Nueva York, miles de manifestantes ignoraron el toque de queda y protestaron hasta bien entrada la noche del martes, pero esta vez sin disturbios ni saqueos, más allá de algunos incidentes puntuales. Los manifestantes se dirigían con esa frase a las fuerzas de seguridad situadas al otro lado de una enorme valla metálica, de unos dos metros y medio de altura (8 pies), instalada la mañana del martes a lo largo del extremo norte del parque Lafayette, contiguo a la Casa Blanca.

La nueva valla impidió a los manifestantes acercarse a la Casa Blanca y ocupar el parque Lafayette, que este lunes fue el escenario de una fuerte polémica cuando las fuerzas de seguridad dispersaron con gases lacrimógenos a las personas que protestaban para que Trump pudiera cruzar a pie la plaza y hacerse una foto delante de una iglesia. El episodio generó duras críticas al presidente por parte de líderes religiosos, políticos demócratas y al menos un senador republicano, Ben Sasse; aunque el líder de la mayoría conservadora en el Senado, Mitch McConnell, bloqueó una resolución de condena a Trump impulsada por la oposición progresista.

La controversia creció cuando varios medios revelaron que fue el fiscal general de EEUU, William Barr, quien dio la orden a los agentes de seguridad federales para que extendieran el perímetro vallado alrededor de la Casa Blanca, en un momento en el que había cientos de manifestantes participando en una protesta pacífica. Eso permitió a Trump acercarse a pie a la histórica iglesia episcopal de Saint John, situada al otro extremo del parque y escenario de un pequeño incendio el domingo que no causó daños, y posar ante las cámaras con una Biblia en la mano, un gesto que muchos consideraron poco más que un guiño a sus votantes.

La Policía niega el uso de gas lacrimógeno

El jefe en funciones de la Policía de Parques de EEUU, Gregory T. Monahan, negó este martes en un comunicado que sus agentes "o los que les apoyaban" hubieran usado gas lacrimógeno para dispersar a los manifestantes, como indicaron numerosos testigos y periodistas que estaban en la zona.

Monahan afirmó que lo que emplearon los policías fueron "botes de humo y bombas de pimienta", y aseguró que lo hicieron para responder al lanzamiento contra las autoridades de "ladrillos, botellas de agua helada y líquidos cáusticos", a pesar de que las cámaras de numerosos medios no captaron ningún choque semejante.

En cualquier caso, el suceso pareció inyectar fuerza a los manifestantes, que, ante la imposibilidad de acercarse a la Casa Blanca, se extendieron hasta el histórico monumento a Lincoln, donde el reverendo Martin Luther King Jr. dio su célebre discurso "Tengo un sueño".

Sentados al pie de la escalinata que lleva al monumento, los manifestantes se mantuvieron en silencio y después, al filo del comienzo del toque de queda de las 19:00 (23:00 GMT), pronunciaron una oración mirando a decenas de efectivos de la Guardia Nacional, que les contemplaban desde lo alto de las escaleras.

Barr, el fiscal general, advirtió de que la presencia de agentes federales se reforzaría todavía más este martes, aunque no se refirió a la amenaza de Trump de sacar a "miles y miles de militares" a las calles de Washington.

El Pentágono ha desplegado a policía militar en activo del Ejército de tierra y a ingenieros de combate en las cercanías de la capital por si fuera necesario enviarlos a la zona de las protestas, según fuentes oficiales citadas por varios medios.

Las imágenes de multitudes también se repitieron en Los Ángeles, Boston o Nueva York, donde el toque de queda, el primero en la Gran Manzana en casi 80 años, se adelantó a las 20:00 (24:00 GMT), después de que el lunes el grueso de la violencia comenzara justo al anochecer.

Etiquetas
Publicado el
3 de junio de 2020 - 08:04 h

Descubre nuestras apps

stats