El ojeador de Osasuna acusado de abusos sexuales en Logroño se acercaba a los menores prometiéndoles mejoras deportivas

Archivo - Balones de fútbol en un campo

Rioja2

10 de febrero de 2026 14:08 h

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Este martes ha comenzado el juicio contra el ex entrenador de fútbol acusado de haber de haber cometido presuntamente delitos contra la libertad sexual de ocho menores de edad en el ámbito deportivo. El Fiscal solicita 47 años de prisión por 14 presuntos delitos de abuso sexual, acoso sexual, revelación de secretos, pornografía infantil y tenencia de material pornográfico infantil.

En concreto, el acusado, se sienta en el banquillo por tres presuntos delitos continuados de abuso sexual a menores de 16 años; tres presuntos delitos de abuso sexual a menores de 16 años; tres presuntos delitos de acoso sexual a menores de 16 años; dos presuntos delitos de revelación de secretos; dos presuntos delitos de pornografía infantil y un presunto delito de tenencia de material pornográfico.

En la primera jornada ha declarado una inspectora de la Policía Nacional y ha asegurado que el acusado “siempre repetía el mismo 'modus operandi'. Se dirigía con las mismas frases para hablar de los menores y a todos solía decirles que borrasen las conversaciones y que no se lo contarán a sus padres”. Además, les aseguraba que “si confiaban en él en el ámbito privado luego confiaría él en el campo”, ofreciendo a los menores contratos con el Osasuna. Ir al Osasuna para un menor de 15 años era muy importante“, ha apuntado la inspectora.

En la misma línea se han manifesetado otros agentes que también han declarado en la jornada de este martes. Estos profesionales, que auxiliaron a la inspectora en el atestado, explican que, según las pruebas, “el acusado se acercaba a los menores a través de redes sociales, les hacía partícipes de su confianza, les daba protagonismo, captaba su atención y finalmente les decía que borrara los mensajes porque eran muy comprometidos”. “Básicamente -afirma uno de ellos- lo que utilizaba con los menores era el mundo del fútbol, al ser ojeador del Osasuna, se iba ganando su confianza para conseguir un encuentro dentro de su entorno dominante”. En este punto, sentencia, “utilizaba todas las armas que tuviera a su alcance para conseguir encuentros”.

A lo largo de la jornada de este martes también ha prestado declaración la instructora de la Policía Nacional quien ha considerado que los mensajes enviados por el acusado a los menores y “viendo la diferencia de edad entre ellos y el calibre de las conversaciones, no eran de broma”.

La defensa, por su parte, ha sugerido que el movil está “manipulado”. Es en este dispositivo donde se “basa toda la acusación” y ha solicitado al juez que se admita un informe que establece que “ha sido clonado”. Sin embargo, la Policía Nacional, y a preguntas de la defensa, ha explicado cómo se realizó la detención y la incautación del movil. Se produjo en la carretera, “en un momento seguro que nosotros supiéramos que el acusado pudiese llevar su teléfono móvil encima. Se le paró el coche y se le detuvo”. En ese momento, relata que se hizo cargo del IPAD y del móvil “y se llevó a sede judicial. Se guardó bajo llave y después se envió en un sobre cerrado parea que se pudiera investigar”. El detenido, añade, “no puso pegas en ningún momento para entregar su móvil”. Y una vez analziado, “se llamó a todos los testigos para declarar en comisaría” y, declaraciones en las que los propios menores “fueron indicando otros posibles perjudicados”.

Responderá de manera subsidiaria el Club Atlético Osasuna

En sus conclusiones, el Fiscal solicita 47 años de prisión, multas por importe de 14.600 euros y 49.000 euros de indemnización por daños morales a los menores en concepto de responsabilidad civil, una cantidad de la que responderá de manera subsidiaria el Club Atlético Osasuna, para el que el acusado trabajaba como ojeador. 

Según el escrito de acusación del Ministerio Fiscal, los hechos se produjeron entre los años 2020 y 2022, cuando el acusado ejercía como entrenador de fútbol. Aprovechándose de su posición de autoridad, del acceso directo a jugadores menores de edad y de la confianza generada tanto en ellos como en sus familias, el acusado habría desarrollado una conducta delictiva continuada de carácter sexual hacia distintos menores.

La acusación sostiene que el procesado mantuvo con varios jugadores conversaciones reiteradas de contenido sexual, principalmente a través de WhatsApp, en las que realizaba proposiciones sexuales, solicitaba imágenes íntimas y pedía expresamente que dichas comunicaciones se mantuvieran en secreto. En algunos casos, los hechos incluyeron encuentros a solas, concertados bajo falsas promesas relacionadas con la mejora deportiva o supuestos fichajes, durante los cuales se habrían producido tocamientos de naturaleza sexual. Asimismo, la investigación permitió localizar en dispositivos electrónicos del acusado una importante cantidad de material de contenido sexual protagonizado por menores de edad.

Al menos ocho menores víctimas

El Ministerio Fiscal considera que estas conductas afectaron al menos a ocho menores y constituyen delitos contra la libertad sexual, delitos en los que, según el Ministerio Pública, se aprecia la agravante de abuso de confianza. El Fiscal solicita, además de las penas de prisión, multas y responsabilidad civil, libertad vigilada, órdenes de alejamiento respecto de las víctimas y la inhabilitación para ejercer cualquier actividad profesional que implique contacto con menores.

El juicio, que está previsto dure dos días, se desarrollará con medidas específicas de protección para las víctimas, con el objetivo de preservar su intimidad y garantizar que puedan declarar en condiciones adecuadas de seguridad y tranquilidad.

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