La pedagoga Catherine L'Ecuyer aboga por retrasar el uso de redes sociales hasta los 18: “Es un mundo cruel, una jungla terrible”
Ante el debate sobre el uso de redes sociales, la pedagoga canadiense Catherine L'Ecuyer, partidaria de retrasarlo hasta la mayoría de edad, ha señalado: “No se educa para el uso responsable con el dispositivo, sino con una educación en el mundo analógico”. L'Ecuyer, autora de 'Educar en el Asombro', ha incidido, en una entrevista a Europa Press, en que “el mundo de las redes sociales no está hecho para los niños”. “Es un mundo cruel, un mundo en el que hay cosas completamente inadecuadas” para ellos.
Las redes, ha explicado, tienen unas consecuencias demostradas. Hay un vínculo de “causalidad demostrado” entre el uso de redes sociales y el aumento de trastornos en los niños y jóvenes. Por eso, su opinión es que no deberían usarse hasta la mayoría de edad.
¿Cómo educar, entonces, para su uso? Para L'Ecuyer, doctora en Educación y Psicología por la UNAV, “no se educa para el uso responsable con el dispositivo en el bolsillo o en las manos. Se educa en el uso responsable con una educación en el mundo analógico”. “Un adulto no puede estar 24 horas al día haciendo de 'coach' al lado de su hijo que tiene un smartphone en el bolsillo. No es para nada razonable pensar que eso puede ocurrir”, ha considerado.
Es la tesis de su libro 'Educar en la Realidad': “La mejor preparación para el mundo 'online' es el mundo 'offline'”. Dotar al niño del “contexto y la cultura” para que sepa, por ejemplo, reconocer una noticia falsa. Su opinión es que no deberían estar en redes sociales antes de los veinte años. “Sí que es verdad”, ha visto, “que a nivel legal hay que poner una edad. Y la edad razonable podrían ser los dieciocho años para coincidir con la edad de mayoría, que es la que se establece también para el consumo de alcohol”.
Se muestra “escéptica” con lo anunciado por el Gobierno de Pedro Sánchez, que ha apostado por prohibir el acceso hasta los dieciséis años. “No es una medida ambiciosa, porque dieciséis años es el peor momento para introducir a un niño en ese mundo que es una selva, una jungla terrible”, ha argumentado.
L'Ecuyer compareció ante el Congreso de Diputados en el contexto del proyecto de ley del Gobierno para la protección de los menores en el ámbito digital. Y es de esta experiencia de la que emana su segunda reticencia, y es que, ha relatado, “hay un artículo que da derecho a los menores a tener un dispositivo y estar en Internet”, por lo que si estuviese “tan preocupado” lo habría eliminado. Por tanto, lo ha considerado una medida “muy oportunista” que “viene de un momento en el que el Gobierno lo que quiere es convertirse en el sheriff, moderando contenidos”.
Mito de los nativos digitales
L'Ecuyer también se ha referido al “mito” de los nativos digitales. “El niño no ha cambiado, es el mismo de hace 2.000 años y será el mismo dentro de 2.000 años”, ha destacado. Ha señalado cómo “muchas veces hablamos del nativo digital como si fuese una especie nueva que ha surgido” pero el niño, hoy, “aprende de la misma forma”. Lo que ha cambiado es el ambiente en el que se encuentran los niños.
“Sí que es verdad que han tenido más contacto con la tecnología, pero lo que no es verdad es que aprenden mejor a través de la tecnología”, ha indicado. El niño, ha resaltado, “necesita ritmos lentos y necesita, también, contenidos que respeten su inocencia”.
Sin embargo, “si lo sometemos a sobreestimulaciones, un horario terrorífico, unas imágenes que son totalmente inadecuadas para su edad como la pornografía” surge “lo que llamaba Montessori gritos de la naturaleza, que se revela ante una situación para la que no está preparada el niño”.
“Entonces, muchísimos de los problemas que tenemos, ansiedad, inatención, mal comportamiento, niños violentos, acoso escolar, todo eso, en muchos casos, pueden derivar de un ambiente que no respete las leyes naturales”, ha incidido. De este modo, si un niño “tiene una predisposición para ser inatento, para expresar esa genética del TDAH, cuando está en un ambiente totalmente histérico es mucho más fácil que exprese esa condición. Se potencia”.
L'Ecuyer también ha relacionado la estimulación temprana con una mayor tasa de Déficit de Atención. “Lo que dice la teoría de la estimulación temprana, o la sobreestimulación, es que hay que estimular al máximo los niños para que sean más inteligentes”, ha indicado. Sin embargo, “lo que estamos haciendo es embotarlos, colapsarles la memoria de trabajo y estamos diciéndoles que no tienen ese deseo interno de aprender, ese asombro por conocer, que son entes pasivos que solamente aprenden si los estimulamos desde fuera”.
También ha visto como un mito “la teoría de los tres años”, porque “no es verdad que los niños aprenden mucho de cero a tres años, que aprenden casi todo y que es un periodo crucial para el aprendizaje”. Frente a esto, ha abogado por cuidar que el ambiente educativo “se ajuste con los ritmos interiores del niño, que esté acorde con sus etapas evolutivas, con sus necesidades reales y con su sed de belleza, de misterio, con su forma de ser verdadera, con las leyes naturales de la infancia”
L'Ecuyer ha intervenido este sábado en la jornada educativa del décimo Aniversario de Montessori Schoolhouse Logroño, organizada bajo el lema 'La educación que nos hace felices y responsables'. Su participación está basada en analizar el método pedagógico del colegio, bajo el lema 'Montessori, una educación revolucionaria ayer y hoy'.
L'Ecuyer es miembro honorífico del capítulo español de la Asociación Montessori Internationale y doctora honoris causa por la Universidad del Magdalena (Colombia). Actualmente, colabora con el grupo de investigación Mente-Cerebro de la Universidad de Navarra y es Fundadora y Directora de la Fundación CLE y de su Posgrado en Educación Clasicorrealista y Humanidades.
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