En Argensola 20 y 22 se encuentra uno de los portales de viviendas más espectaculares de Madrid

Atlantes y cariátides pueblan el distribuidor de la entrada de los edificios 20 y 22 de la calle Argensola | SOMOS CHUECA

Pasar por la calle Argensola y encontrar abierto el portal que comparten los edificios de los números 20 y 22 de esta vía es una suerte que podemos forzar sabiendo lo que nos espera dentro: una de las entradas de viviendas más espectaculares de todo Madrid, llena de esculturas clásicas y con un techo de madera digno de admirar. A través de ella, que actúa como distribuidor, se accede, a derecha e izquierda, a las escaleras de ambas comunidades de vecinos.

En 1890, el arquitecto Ricardo Rodrigo construyó estos dos edificios sobre dos parcelas pertenecientes a una misma familia. Uno quedó en propiedad de Julio Baulenas Oliver y el otro, en manos de los hermanos Rodolfo y Gustavo Oliver.

Sobre estos inmuebles podemos leer lo siguiente en la Guía de Arquitectura del COAM: "Estos dos edificios de viviendas fueron construidos simultáneamente y con un criterio unitario, pues los propietarios, D. Julio Baulenas Oliver y los hermanos D. Rodolfo y D. Gustavo Oliver, prefirieron dar homogeneidad al conjunto y construir dos casas mancomunadas. Se distribuyeron sendas viviendas por planta en los pisos superiores y una sola en el principal, destinadas todas ellas a la clase alta. Destaca sobre todo el magnífico portal, que también es común a ambos edificios, con majestuosos pilares de atlantes y cariátides a tamaño natural apoyados en estípites, que dividen el paso de carruajes hacia el patio interior. Las figuras humanas son el elemento más teatral, pero no el único, pues todos los muros reciben una decoración neoplateresca con paños de grutescos y candelieri. El conjunto se completa con la armadura de madera del techo, un alfarje con casetones y unas interesantes puertas de madera labrada. Es uno de los portales más espectaculares de Madrid".

Situada en el entorno de Salesas, donde abundan las bellas construcciones de viviendas burguesas surgidas a finales del siglo XIX, las imágenes que acompañan este artículo son una invitación más para visitar en persona esta poco conocida joya de la arquitectura residencial madrileña.

El mismo arquitecto fue también autor de otra obra cercana que podemos ver en el número 29 de la calle Génova. Se trata del Palacio de los Condes de Egaña, que fue sede del Tribunal Económico Administrativo Central y es propiedad del Ministerio de Hacienda. Construido en 1879, el inmueble se encuentra actualmente en desuso.

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Publicado el
28 de septiembre de 2020 - 16:02 h

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