El uso de malla antigranizo ahorra un 39% de agua en el cultivo de frutas de hueso precoz

Albaricoques / Cooperativas Agro-alimentarias

El Grupo Operativo Optimización de Fertirrigación en albaricoquero y paraguayo precoz bajo malla agrotextil en el Valle de Ricote ha desarrollado un proyecto junto al Grupo Operativo con la colaboración especial de ENAE Business School, coordinado por Jesús Gambín quien ha trabajado con las variedades de albaricoque temprano Mayacot, Lillycot y Magic-cot y con el melocotón paraguayo de la variedad Carioca. Se trata de frutas a recolectar en los meses de abril y antes de finales de mayo, para evaluar el impacto del microclima de cultivo que producen las mallas antigranizo combinadas con un buen uso del riego deficitario controlado (RDC)  y los efectos beneficiosos que podrían tener en el manejo de la plantación.

La observación inicial partía del hecho de que las plantaciones con malla antigranizo parecían tener un exceso de riego respecto a sus necesidades algo que con la misma cantidad de riego y mismas variables productivas no ocurría fuera de la protección de la malla antigranizo, lo que dejaba espacio para la practica del RDC con bajo riesgo de impacto productivo bajo esta protección de cultivos.

 Se evaluó si esta sencilla práctica de protección era capaz de reducir el consumo de agua en el cultivo de estas especies sin perjudicar a la cantidad y calidad de la fruta. Los resultados de estas evaluaciones están siendo exitosos y han permitido llegar a importantes conclusiones respecto al uso combinado de mallas antigranizo y RDC; Jesús Gambín comentó que las cubiertas plásticas producen cambios en el microclima del cultivo que se reflejan en el desarrollo de la planta e influyen en la fruta producida: “Estos cambios produjeron una mayor eficiencia en el uso del agua bajo la malla”, explicó el agente de innovación. Gambín agregó que “la variación microclimática bajo la malla antigranizo produjo cambios en la evapotranspiración del cultivo debido fundamentalmente a la reducción del efecto desecante del viento sobre la planta respecto al impacto del viento al aire libre (en las variedades y condiciones evaluadas durante el estudio)”. El agente de innovación comentó que: “En general, las investigaciones realizadas en cultivos de frutales bajo malla antigranizo confirman que es posible disminuir el agua aplicada, sin afectar la calidad y cantidad producidas; en otras condiciones de suelo y precipitaciones pueden presentarse resultados diferentes”.

Sin embargo, considerando las condiciones del ensayo, se puede concluir que se podría considerar prudente aplicar entre un 20% y un 30% menos de agua en cultivos de albaricoque bajo malla antigranizo, según Jesús Gambín. Eso sí, se insistió que es importante llevar siempre un control de la humedad de suelos mediante sondas capacitivas colocadas a diferentes profundidades o similares a estos.

Otros resultados. La temperatura del aire, la humedad relativa y el déficit de presión del aire fue muy similar tanto dentro como fuera de la protección antigranizo, sin embargo, el impacto del viento fue muy inferior y la malla antigranizo produjo una mayor radiación difusa respecto a las plantaciones al aire libre. Este hecho provocaba que las necesidades hídricas de la planta se redujeran, lo que a su vez supone un ahorro en términos de poda y clareo de frutos, y una mayor calidad organoléptica y vida postcosecha de la fruta, explicó Gambín.

Mayor calidad de la cosecha y menor estrés para la planta

Según resume Jesús Gambín el uso combinado de mallas antigranizo y Riego Deficitario Controlado nos permite llegar a las siguientes conclusiones agronómicas: “La utilización de malla antigranizo genera un microclima en el interior que conlleva una reducción de la evapotranspiración del cultivo; este hecho permite mantener una mayor disponibilidad del agua en el suelo, reduciendo los aportes de riego necesarios para satisfacer las necesidades hídricas del cultivo e induciendo un menor estrés en la planta. Por tanto, tras los resultados obtenidos en este ensayo, se puede concluir que la utilización de estrategias de riego deficitario en frutales de hueso tempranos cultivados bajo malla antigranizo permite un importante ahorro de agua de hasta el 39% a la vez que mantiene los niveles de producción y calidad de las cosechas”.

Evidentemente la viabilidad económica de la utilización de estas técnicas depende del coste del agua, del coste de la instalación y de los materiales antigranizo así como de los precios de venta de la fruta; pero en cualquier caso, en el contexto actual de sequía estructural de la Región de Murcia se ha sumado el cambio climático y sus frecuentes tormentas de granizo con el consiguiente incremento del coste de aseguramiento de cosechas, y la necesidad de garantizar producción en el momento preciso a las cadenas de distribución cada vez más preocupadas por la seguridad en el suministro con la menor huella hídrica posible, hace que lo observado en este proyecto pueda ser una innovación viable desde el punto de vista productivo.

Por supuesto el uso responsable de los restos de materiales agrotextiles es fundamental para la sostenibilidad de estas prácticas culturales. “Deben privilegiarse y darse las condiciones necesarias para el reciclaje de los mismos y contabilizar el gasto de este proceso en los costos de producción”, argumentó Gambín. El agente de innovación agregó que es necesario que la tecnología avance hacia la reutilización de los plásticos usados en la agricultura o en la reconversión del material para otros usos. “También a la búsqueda de materiales biodegradables y más inocuos para el medio ambiente”, puntualizó. 

Etiquetas
Publicado el
7 de septiembre de 2020 - 12:28 h

Descubre nuestras apps

stats