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Queridos murcianos: Mariano os felicita las Pascuas

"Después de 22 años y medio de gobierno ‘popular’ en vuestra amada comunidad, podemos presumir y presumimos de que esta murciana región está exactamente donde nos la encontramos. Ni más ni menos."

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Rajoy en Murcia

Rajoy en Murcia

Queridísimos murcianos: antes de dejarme caer por vuestra sacrosanta región, quiero felicitaros con ocasión de estas entrañables fiestas por todo lo que hemos conseguido gracias a vuestro inestimable e ineludible concurso en los últimos años. No os dejéis envilecer por esas especies circulantes de que han condenado a tres altos funcionarios por el asunto aquel de La Zerrichera, ni tampoco porque a mi querido P.A.S. le hayan abierto un nuevo proceso por facilitar el paseo por su pueblo. Valcárcel, Cámara, Bascuñana, Cerdá, Marqués y tantos otros siguen incólumes. Aquí lo que importa de verdad es de dónde venimos, dónde estamos y a dónde llegaremos, con la ayuda de Dios y de todas las vírgenes que hagan falta.

Después de 22 años y medio de gobierno ‘popular’ en vuestra amada comunidad, podemos presumir y presumimos de que esta murciana región está exactamente donde nos la encontramos. Ni más ni menos. Así lo muestran todos los índices y estadísticas de empleo precario y temporal, poder adquisitivo bajo mínimos, riesgo de pobreza y exclusión, prestaciones sociales paupérrimas, atención sanitaria indignante, calidad de la enseñanza ideológica... Eso sí, solo por delante de Ceuta y Melilla y en dura competencia con Extremadura, donde, como sabéis, los socialistas hicieron de las suyas. Así les va.

No puedo dejar de mencionar que semejantes logros no hubieran sido posibles sin la activa, importante e imprescindible ayuda de las dos figuras señeras históricas de nuestro insigne Partido Popular en tierras murcianas: Ramón Luis Valcárcel y Miguel Ángel Cámara. A ambos, y a vosotros, debemos nuestros logros y los “ostentóreos” resultados electorales. Los demás son meras comparsas, aunque ahora tengan que dar la cara por ellos.

Al primero, como premio, lo tengo bien retirado en Bruselas, de donde espero que ningún fiscal o juez malintencionado le haga retornar forzosamente por tonterías de esas como las de Novo Carthago o el Mar Menor, por poner solo dos memeces como ejemplo. Menuda insensatez: hacer venir al décimocuarto vicepresidente del Parlamento Europeo para responder a las impertinentes preguntas de un togado provinciano. ¡Por favor! Menos mal que semejante viaje no supondrá merma importante en sus emolumentos.

El segundo tiene la suerte de que, a pesar de las maledicentes acusaciones, ha sido de nuevo acogido en el Alma Mater universitaria, donde recién consiguió la cátedra que su irrefrenable actividad investigadora le ha hecho merecer. ¡Qué capacidad de trabajo la de este buen hombre!: alcalde del séptimo municipio de nuestra única e indisoluble España y tiempo libre para una producción académica e investigadora simultánea digna de eso, de lo que ha pillado: ¡una cátedra! Ahora ya podrá sacar dinero de los cajeros automáticos.

A buen seguro que Ramón Luis iniciará en 2018 un ciclo de conferencias por toda la Unión Europea sobre la buena gobernanza en las regiones del Viejo Continente y Miguel Ángel nos regalará enseguida con un estudio químico-orgánico que demostrará que el Mar Menor seguirá siendo nuestra viva joya de la corona turística por muchos años, incólume e incorrupto como el famoso brazo.

Esperando esas buenas nuevas de los próceres, no puedo menos que reconocerles que han tenido el gran acierto y virtud de convertir a la Región de Murcia para muchos años en tierra de camareros y jornaleros, auxiliares administrativos y dependientes de comercio. Y eso a pesar de la vocinglera algarabía de aquellos, los de siempre, que han insistentemente reclamado un cambio de modelo productivo y una racionalización de la producción acorde a los recursos disponibles.

 ¿Os acordáis del aquello de “Agua Para Todos”? Yo, tampoco.

No puedo, en la emocionante visita que giraré a esa Región bien amada, menos que referirme al sempiterno problema del agua y sus derivaciones. ¿Os acordáis del aquello de “Agua Para Todos”? Yo, tampoco.

Hemos conseguido no solo dejar sin solución el problema de la racionalización del uso de los escasos recursos hídricos de la Región y sus provincias colindantes, sino que también hemos gallardamente llevado la situación a un callejón sin salida aparente. No en balde hasta nuestros más queridos seguidores de esa descabellada política hídrica e hidráulica –– o sea, los agroindustriales, los aguatenientes y el SCRATS–– se encuentran ahora en posición rampante (no confundir con la de primer tiempo de saludo). ¡Qué gallardía la de los sufridos regantes del Sureste español! Me recuerdan el bajorrelieve del escudo de Ricardo Corazón de León...

En fin, a lo que íbamos. Esto del agua se solucionará por sí solo, como se ha solucionado lo de Cataluña. Ahí están los resultados electorales del 21-D para corroborar lo que digo. Entretanto, no nos dejemos llevar por cantos de sirena ni rumores infundados. Aquí, lo importante es que nosotros supimos boicotear en su momento la construcción de desaladoras como alternativa a los menguantes trasvases. Y fruto de esa nuestra posición férrea y sin compromiso estamos ahora en este caos inexplicable… para quienes no entienden que las cosas son como son y no como nos gustarían que fueran. Confiemos en las alturas y que el obispo haga rogativas.

Tengo que reconocer que Ramón cometió el desliz de dejarse llevar por la opinión dominante y embarcarse en lo de Escombreras. Pero ahí estaba el amigo Florentino para rescatarlo y hacerle desviar los doblones hacia su destino real. Lo explico en pocas palabras. Fue algo así como lo del rescate de la banca: pagáis todos para que mis amiguetes se lo lleven crudo. Quien no lo entienda es que no lo quiere entender o que vive fuera de la realidad. Vamos, que el de Bruselas estuvo fetén.

Como no quiero aburriros, dejo de lado asuntos menores ––más bien anecdóticos–– como lo de la apertura del aeropuerto de Corvera. Solo una referencia: ¿Acaso no tiene esta bendita región capacidad suficiente para pagar entre todos los 22.000 euros al día que cuesta? Pelillos a la mar, como aquellos hilillos que hice saltar a la fama cuando lo del Prestige. Y no se os ocurra multiplicar los euros por los días que lleva cerrado desde que lo terminaron. Eso es juego sucio.

De lo del soterramiento..., por favor, seamos serios. ¿Qué más da ahora aquel protocolo de 2006 sobre los tropecientos millones para hacerlo? Lo importante es que el AVE llegará, aunque no sepamos cuándo, y que el soterramiento se hará cuando Dios y la Virgen lo estimen conveniente. O no. Así que los de Quitapellejos, Santiago el Mayor, el Carmen, el Infante… que hagan ejercicio, ¡hombre!, que anden. No será porque yo no doy ejemplo, que me falta tiempo para ponerme el chandal y arrear, uno, dos, uno, dos… Por cierto, a ver si en este viaje me estreno en el Malecón.

De manera que estad contentos con que voy a veros el próximo miércoles y a pegarme una buena comilona con vosotros. Corren tiempos difíciles por esa izquierda poliédrica ––ya lo dijo mi Ramón Luis–– que acecha y esos irredentos ahijados del IBEX que se han permitido el lujo de fundar un partido amarillo, digo naranja. Así que espero que acudáis en masa a darme las gracias. No sólo a mí. También a todos esos dirigentes regionales vuestros que habéis tenido en 22 años y medio de paz y prosperidad y de los que podéis estar orgullosísimos. Casi tanto como de mí. Por los siglos de los siglos, amén.

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