eldiario.es

9

REGIÓN DE MURCIA

Con la iglesia hemos topado

Le sucedió a mi amigo José Vicente en una capilla de la Catedral. No querían dejarle pasar con Dina; a pesar de que le había explicado que era una perra guía por lo que ambos tenían permitido el acceso, según la Ley de Perros de Asistencia de la Región

La Policía Local medió con el responsable de la iglesia hasta que entró en razón. Y aunque José Vicente no quiso denunciarle, podría haberlo hecho con la ley en la mano

Horas más tarde, se puso en contacto con el Obispado para transmitirle lo ocurrido y evitar que ningún otro usuario de perro guía volviese a vivir un episodio similar

Concentración de perros guías ( 28-04-18)

Por desconocimiento, son muchas las personas que dificultan el acceso de perros guías a determinados establecimientos R.L.T.

Hace unos meses me llamó apurado José Vicente. Ronda los 78 y hace unos años que se quedó ciego. Jamás usó bastón durante casi una década de ceguera, ni tampoco solicitó a la Once un perro guía. A todos sitios iba cogido del brazo de su mujer.

Cuando enviudó, hace ahora apenas dos años, se tuvo que poner las pilas para poder vivir de forma independiente. A pesar del duro golpe de quedarse sin su compañera, decidió seguir luchando por tener una vida de calidad y autónoma los años que le queden, que seguro que serán muchos porque se conserva en plena forma física y es muy optimista.

Para ello, solicitó a la ONCE que le adjudicaran un perro guía, ya que no quería acabar viviendo en una residencia ni tampoco quería ser una carga para sus hijos. Pocos meses después llegó a su vida Dina, una preciosa y joven labradora de un año que le devolvió a José Vicente la ilusión por levantarse cada día. Desde que tiene a Dina, amanece a las 6 sin falta cada mañana solo para ponerle el desayuno a su perrita, quien duerme junto a él a los pies de su cama, en su propia camita para perros.

Recuerdo como si fuera ayer el día en que conocí a José Vicente en Elche en un encuentro para favorecer la concienciación sobre el perro guía. Era abril de 2018. Dina nos acompañaba en el paseo en el que José Vicente me empezó a relatar su historia. Me contaba que que gracias a ella, a Dina, había conseguido tener una vida digna y que la pérdida de su mujer había sido muy dura porque era su pareja, su amiga y su bastón; pero no le quedaba otra que seguir viviendo hasta el día de reunirse de nuevo con ella.

Acostumbrado a su nueva compañía, me comentaba que siempre iban juntos a todos los sitios, y que la perrita era muy buena. Que estaba planeando irse de crucero con una asociación y que por supuesto, tenía pensado irse con su Dina.

Este verano, tras más de un año desde nuestro primer encuentro, José Vicente me llamó porque estaba de turismo por Murcia con unos buenos amigos y se había encontrado con una pequeña incidencia que les había perturbado. Recuerdo que me llamó y me dijo: "Raquel, estoy en Murcia; necesito tu ayuda, tengo un problema porque con la Iglesia hemos topado". "¿Cómo?, ¿Qué pasa?", le respondí.

La normativa

Lo que había ocurrido es que al visitar la Catedral, no querían dejarle pasar a una capilla con Dina; a pesar de que muy amablemente le había explicado que era una perra guía por lo que tanto él como su perra tienen derecho a acceder a cualquier sitio, según la Ley de Perros de Asistencia de la Región de Murcia. Normativa, en general, extensible a todas las leyes de perros de asistencia de todas las Comunidades autónomas de España.

Al desconocer esta normativa la persona en cuestión encargada de la iglesia se aferraba a su criterio e impedía el acceso de José Vicente con su perra Dina. Eso sí, le comunicó a José Vicente que él podía entrar, pero que su perra NO. 

Tras unos largos, intensos y desagradables minutos de discusión, y tras ser requerida la Policía Local, consiguió acceder a la capilla con su can. Los agentes, según me refirió mi amigo, fueron muy agradables y mediaron con el responsable de la iglesia hasta que entró en razón. Y aunque José Vicente no quiso denunciarle, podría haberlo hecho con la ley en la mano.

Horas más tarde, los amigos de José Vicente se pusieron en contacto con el Obispado para poner en su conocimiento los hechos y evitar que ningún otro usuario de perro guía volviese a vivir un episodio similar en los espacios de la Iglesia abiertos al  público.

Este tipo de incidentes son más frecuentes de lo que la gente se pueda imaginar, esta vez ocurrió en un sitio eclesiástico pero otras veces sucede en supermercados, restaurantes, confiterías, etc. Generalmente los protagonizan personas que actuando de buena fe, dificultan ilegalmente el acceso de perros guías con sus usuarios simplemente porque desconocen la normativa que regula los perros de asistencia.

En la Región de Murcia, tanto la Ley 6/2017 de protección y defensa de los animales de compañía como la Ley 4/2015 de perros de asistencia permiten el acceso de los perros guía a todos los sitios donde pueda ir su usuario, excepto a un quirófano.

Este artículo está dedicado con todo mi respeto y admiración a José Vicente por su valentía y sus ganas de vivir,  por ser un ejemplo de superación, y en especial por el cariño con el que cuida a Dina.

Si quieres que escriba algún post, sobre algún tema que te interese, puedes contactarme a través de mi web www.deanimals.com

Muy Bien, has hecho Like

¿Qué tipo de error has visto?
¿La sugerencia que quieres realizar no está entre estas opciones? Puedes realizar otro tipo de consultas en eldiario.es responde.
Error ortográfico o gramatical Dato erróneo

¡Muchas gracias por tu ayuda!
El equipo de redacción de eldiario.es revisará el texto teniendo en cuenta tu reporte.

Comentar

Enviar comentario

Comentar

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha