eldiario.es

9

En el espacio nadie puede oír tus bostezos

‘Gravity’, de Alfonso Cuarón, asombra por su brillantez  técnica pero carece de suficiente fuerza emocional.

Película no apta para personas alérgicas a la actriz Sandra Bullock.

Ofrece una fascinante belleza visual  sustentada en unos novedosos efectos especiales.

Gravity.

Gravity.

Gravity
Dirección: Alfonso Cuarón.
Intérpretes: Sandra Bullock, George Clooney.
Género: ciencia ficción. EE UU, 2013.
Duración: 90 minutos.

‘Gravity’ es una película con voluntad de convertirse en un hito revolucionario en el ámbito de la ciencia-ficción cinematográfica  y su mayor virtud es mostrar  al espectador el espacio exterior de un modo  técnicamente  superior a cintas precedentes.

El film comienza sobre la atmósfera de la Tierra, donde orbita la lanzadera Shuttle Explorer. La astronauta especialista Ryan Stone (Sandra Bullock), unida a un brazo robótico, está instalando un nuevo sistema de escaneado en el telescopio Hubble. El obvio malestar de la doctora Stone en la gravedad cero contrasta claramente con la aparente soltura del comandante de la misión, Matt Kowalski. En su último viaje al espacio, Kowalski (George Clooney), disfruta  probando la solidez de una nueva mochila cohete que le deja volar sin las restricciones de las fijaciones habituales.

En el otro lado del planeta, la demolición intencionada de un satélite obsoleto ha hecho que algunos fragmentos afilados salgan volando por el espacio, provocando una reacción en cadena que pone el campo de escombros, que crece rápidamente, en trayectoria de colisión con la Explorer. El ineludible impacto es catastrófico, destroza la lanzadera y deja a Stone y Kowalski como únicos supervivientes. Toda comunicación con el Control de la Misión se ha perdido. También cualquier posibilidad de rescate. A la deriva en el vacío, los dos deben encontrar la manera de ver más allá de sus limitaciones y escapar de su inercia para tener alguna oportunidad de volver a la Tierra.

‘Gravity’ está dirigida por el mexicano Alfonso Cuarón cuya anterior película fue la perturbadora historia futurista ‘Hijos de los hombres’, en la que desplegaba un notable poderío técnico al servicio de un sugerente argumento. Antes de esa cinta, realizó con gran éxito de público la tercera entrega de la saga del legendario mago de Hogwarts en ‘Harry Potter y el prisionero de Azkaban’. Aunque su segunda película en Hollywood fuese una moderna adaptación de ‘Grandes esperanzas’ de Dickens con un estelar reparto de la categoría de Ethan Hawke, Gwyneth Paltrow y Robert De Niro;  Cuarón se dio a conocer y obtuvo prestigio con la personal ‘Y tu mamá también’, que protagonizaron Gael García Bernal, Diego Luna y Maribel Verdú. Las obras de Alfonso Cuarón se caracterizan por un potente esplendor a nivel formal y cuando tiene entre manos un material jugoso el resultado es sobresaliente. Su habitual mimo a los aspectos técnicos de la narrativa cinematográfica alcanza en ‘Gravity’ un grado de maestría llamado a ser referente en los años venideros pues para la consecución de las imágenes que la componen se han creado sorprendentes herramientas específicas. El guión está escrito por el propio director y su hijo Jonás. Lamentablemente es el elemento menos cuidado y más vulgar de la refinada pieza de orfebrería audiovisual que es ‘Gravity’ en el plano estilístico. Si bien el comienzo del relato es prometedor, original e interesante, a partir de ahí la película se mueve en círculos repletos de recursos sobados en el género que, salvo en una ocasión, destierran la sorpresa del libreto y desde ese momento la fuerza de la película se limita a las deslumbrantes postales espaciales que incluye el film. El conflicto externo que afronta el personaje de Sandra Bullock actúa como metáfora del interno que tiene toda persona que debe superar una fuerte adversidad vital para seguir adelante pero el desarrollo de la historia no la arropa lo necesario como para dotarla de atractivo. Más prosaicamente, por si no existiesen variados temas con potencial de generar preocupación, la historia nos "regala" uno más: el peligro de la basura espacial que flota sobre nuestras cabezas.

Al no existir el sonido en el espacio, dejando a un lado los diálogos y monólogos que tienen lugar en la cinta;  la música adopta la función de banda sonora referida más al marcaje de los sonidos que se escucharían de no darse tal circunstancia. El trabajo en esas áreas debe ser merecedor de intensa admiración hacia sus responsables, así como  el resto de departamentos técnicos, destacando de forma espectacular el director de fotografía Emmanuel Lubezki y su equipo, por su contribuir a materializar unas imágenes nunca vistas, tan sólo soñadas. George Clooney da vida a un personaje secundario que es resuelto con su acostumbrada destreza y Sandra Bullock se enfrenta a un desafiante papel que afronta con grandes dosis de entrega.

En definitiva, ‘Gravity’ es un impactante híbrido de acción real, animación e imágenes generadas por ordenador, con escenarios, fondos e incluso trajes representados digitalmente; una maravilla técnica. Pero en este caso, el complicado equilibrio en toda expresión artística entre forma y fondo, se inclina claramente a favor de la forma dejando sin peso a un rutinario y perezoso fondo. Existen en el film repetidas referencias a "una historia que dejará a todos alucinados" pero no termina de llegar en forma de historia hechizante. ‘Gravity’ es como si un avión reactor albergarse un motor de bicicleta eléctrica.

Muy Bien, has hecho Like

¿Qué tipo de error has visto?
¿La sugerencia que quieres realizar no está entre estas opciones? Puedes realizar otro tipo de consultas en eldiario.es responde.
Error ortográfico o gramatical Dato erróneo

¡Muchas gracias por tu ayuda!
El equipo de redacción de eldiario.es revisará el texto teniendo en cuenta tu reporte.

Comentar

Enviar comentario

Comentar

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha