Un Nobel de la Paz de segunda mano
Lo último que quedaba por prostituir al límite era el concepto de paz. Y entre la Academia Noruega que concede ese Nobel, la política de ultraderecha que pedía que invadieran su país y echaran al dictador que lo presidía y el ejecutor de la acción, lo han dejado a ras del suelo. María Corina Machado le ha entregado la medalla del Nobel a Donald Trump en uno de los actos más serviles y humillantes que se recuerdan. El mandatario de Estados Unidos dio un perfil bajo al acto, le había dicho que no cuenta con ella para el inmediato futuro de Venezuela y así lo continúa pensando, pero ha agradecido el regalo como “un bonito gesto de respeto”. A él, que se cree merecedor de ese galardón y de veneración y acatamiento de sus actos. Se ha quedado contento con su Nobel de segunda mano que, según el Comité noruego, no tiene ninguna validez en esas condiciones. Miel sobre hojuelas porque el golpe que está dando... ése sí es de primera categoría.
Estamos viviendo una degeneración total de grandes pilares que parecían sostener nuestro sistema. Los Estados Unidos de Trump son el germen de una erupción que se extiende y destruye cuanto toca. No ha sido por casualidad. Cada paso de esta tragedia se fue viendo venir y cómo se iba gestando el caldo de cultivo para que fuera posible.
Trump está dando un golpe a la democracia de su país y al derecho internacional que, como ya dijo, no le afecta: solo cuenta su voluntad. Y la ejerce, a manera de un Hitler del Siglo XXI, en Estados Unidos y en el mundo que quiere a sus pies, mientras se forra y forra a su círculo de seleccionados con cuanto pueda arramplar de otros países. Pobre María Corina Machado, hasta le ofreció el petróleo venezolano que no era suyo, y lo va a tener igual, sin ella, porque es lo que verdaderamente quiere, Trump no lo ha ocultado.
En su propio país, va más allá de los grandes tajos que ha dado a los servicios para los ciudadanos -seña de identidad de la ultraderecha-. Porque Trump ha desmantelado parte de la Seguridad del Estado con sus cambios ad hoc, trata de hacerlo con la justicia y con la información, y se ha dotado claramente de un cuerpo que recuerda a la Gestapo nazi para la represión interior. El presupuesto anual del ICE, Servicio de Inmigración y Control, es ahora de 28 mil millones de dólares, según algunas fuentes. Lo ha aumentado un 400% y supera el presupuesto anual del FBI y de agencias federales clave como la DEA (drogas), ATF (armas, explosivos, alcohol, tabaco), el Servicio de Alguaciles (seguridad judicial, fugitivos, transporte de presos) y la Oficina de Prisiones, juntos. El ICE es, pues, la prioridad de Trump.
Minneapolis arde tras el asesinato a sangre fría de la estadounidense Renne Nicole Good a manos de uno de sus agentes. Y del apoyo expreso que se le ha dado al ejecutor por parte del gobierno Trump que intenta desfigurar la realidad de cómo fueron los hechos. Un clásico del autoritarismo corrupto. Seguimos viendo escenas de enorme violencia contra los ciudadanos, más mujeres a las que recuerdan “lo que les puede pasar” y hasta niños. Según 'The Washington Post', con una nueva muerte ayer, el ICE, la policía migratoria de Trump, ha matado a cuatro personas en el último mes y medio.
Tim Walz, gobernador del Estado de Minnesota, un demócrata considerado progresista que fue de tándem con Kamala Harris a las elecciones presidenciales, está oponiendo una fuerte resistencia ante esta militarización violenta impuesta por el presidente Trump, a lo que él ha respondido amenazante: “Si los políticos corruptos de Minnesota no obedecen la ley y no detienen a los agitadores e insurrectos que atacan a los agentes del ICE, voy a instituir la Ley de Insurrección.”. Es una herramienta excepcional que implica un gran recorte de libertades. Cuenta el New York Times que la lucha de Trump contra Minnesota va más allá de la inmigración porque este Estado encarna un ideal cívico que quiere desacreditar. Una actitud típica de los fascistas.
Para el resto del mundo, el Premio Nobel de la Paz de segunda mano también tiene planes. Quiere dominar todo el continente americano (Canadá se le escapa y busca a China), quiere Groenlandia en Europa por las buenas o por las malas y quiere hundir la UE más de lo que está. Porque hacer maniobras militares en la zona ¡con Estados Unidos! Por si atacan China o Rusia es tan patético… como el premio Nobel del jefe y el de Corina.
El trumpismo en su peor versión (hasta el momento) infecta todo, como decíamos, especialmente cuando cae en tierra fértil para la corrupción y los extremismos de derechas. El periodista que viene actuando casi como portavoz de Trump para España en medios de derechas españoles cuenta que “Vox informa al Capitolio y al gabinete de Trump de las vinculaciones de Zapatero con Venezuela”. Saquen conclusiones.
El atroz problema que representa para el mundo Donald Trump, agravado para nosotros con la actitud de la UE, se encuentra en España con una derecha que era trumpista ya antes de él. Es decir, fascista y tramposa. La repulsión que produce oírlos en el Congreso y en sus declaraciones públicas obliga a desconectar de tanta vileza. Pero no de lo que hacen.
Aquí tenemos a otra dirigente a quien le sobra la ley como a Trump: Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid. Y con razón porque el trato que reciben sus chanchullos y los de su círculo es inmejorable en toda la precisión de la palabra. Condenado en tiempo récord el fiscal general del Estado García Ortiz, sin pruebas y cada vez con más denuncias de irregularidades en el entorno del juicio, se nos dice que el novio de Ayuso -su denunciante- encausado por varios delitos no se sentará en el banquillo hasta 2027. Sin contar con que el informe de la UCO lleva al parecer 200 días sin terminar de elaborarse.
Esto es inadmisible y seguro que tiene responsables y responsables más arriba de ellos que habrían de hacerse cargo y ponerle solución, al menos explicar sus porqués. ¿La UCO no depende del ministro García Maslaska? ¿Y el CGPJ no tiene nada qué decir con los chirriantes tempos que se emplean para unos y otros?¿No han de dar cuentas a nadie? Isabel Perelló es presidenta de ese organismo y también del Tribunal Supremo. ¿Tampoco ella responde ante nadie?
Hay varios temas muy cuestionables en la actuación de Ayuso, la misma que se llena la boca como Trump con insultos a sus oponentes sin mirarse en su espejo. Un par destacan estos días, opacados por la actualidad mediática, incluidos los ruidos de distracción que también se cuelan.
Primero se conoció que el gobierno de Ayuso transfirió 61 millones de euros de las residencias públicas en 2024 para pagar la deuda con Quirón por los costes de la libre elección sanitaria. Después, que también había desviado otros 191millones en 2022 para pagar deudas con la sanidad privatizada. El Gobierno de Ayuso pagó a los hospitales de Quirón el doble de lo presupuestado en cuatro años. Cuando Quirón es el principal cliente de su novio y él mismo figura con una identidad falsa (Alberto Burnet) en el correo corporativo como Director de Proyectos. Igual un par de vueltecillas habría que darle a este asunto. Y sus presumibles ramificaciones.
Otro asunto es el dineral con el que Ayuso riega a los medios afines que se ha molestado en buscar el experto en redes Marcelino Madrigal. La mayoría con muy poca audiencia real. El Mundo lidera con casi tres millones de euros en cuatro años. Los resultados de la inversión están a la vista. Total, a ella no le cuesta nada.
Asusta pensar que todo esto se vota cuando se va a las urnas. Ni vislumbran lo que los fascismos actualizados del SXXI nos preparan con la red que están tejiendo. Trump amenaza a Groenlandia con aranceles. Y a lo países que defiendan su postura. A Irán ya con nada porque a Israel ahora no le conviene no vaya a salir trasquilado. De buenas y altruistas intenciones, ni una. ¿No hay solución a tanta arbitrariedad? Todavía la hay. Y no parece que sean consciente de su responsabilidad cuantos pudiendo detener esta deriva no se implican. Solo no se resolverá. No hay más que ver la evolución.
El Premio Nobel de la Paz fue en 1964 para Martin Luther King al ser reconocida su lucha no violenta por los derechos civiles y la no discriminación racial. Tenía 35 años y murió asesinado 4 años después. Varias veces formuló su condena a la indiferencia: “El lugar más caliente del infierno está reservado para aquellas personas que permanecen neutrales en tiempos de gran conflicto moral”. Y en la línea de aquella maravillosa idea final: “Si supiera que el mundo se acaba mañana yo, hoy, aún plantaría un árbol”, animó a hacer lo posible al menos, todo lo posible: “Si no puedes volar, corre; si no puedes correr, camina; si no puedes caminar, gatea, pero hagas lo que hagas, debes seguir adelante”. Vamos, nada que ver con María Corina Machado y Donald Trump, ni con dos mitades sumadas su moral sobrepasa la altura del suelo.
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