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Vuelta a las guerras napoleónicas

Vista general de una sesión plenaria del Parlamento Europeo en una imagen de archivo. EFE/Mariscal
9 de julio de 2026 22:53 h

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Aunque parezca asombroso, el informe del Servicio de Investigación del Parlamento Europeo 'Military Mobility' comienza como 'Guerra y paz' de Tolstoi, rememorando la Batalla de Austerlitz. El documento, fechado en julio de 2025, se debatirá esta semana en el Parlamento Europeo como parte de la estrategia de movilidad militar y redes de transporte. Acorde con la hoja de ruta 'ReArm Europe 2030', las carreteras, túneles y puentes deben estar preparados para el paso de los ejércitos que, como los soldados franceses de Napoléon Bonaparte en 1805, cruzarán toda Europa hasta Rusia de Oeste a Este. Y así se detallan, como en las Guerras Napoleónicas, los cruces, las ciudades y los países que protagonizarán la nueva gesta contra Moscú.

Austerlitz fue la primera batalla ganada por Napoleón contra el Imperio ruso en lo que hoy es territorio de Chequia. La 'Batalla de los tres emperadores', se la llamó: el autoproclamado emperador de los franceses Napoleón Bonaparte contra la Alianza ruso-austriaca del zar Alejandro y el emperador Francisco I. Cabe decir que la victoria fue fruto de un engaño. Para ganar tiempo y soldados, Bonaparte se mostró débil y les ofreció una paz negociada. La victoria de la Grande Armée cambiaría profundamente la naturaleza de la política europea para los próximos siglos.

En el seno de los Comités de Defensa, los eurodiputados dieron luz verde por primera vez a los planes para apoyar el transporte de equipos militares, tropas y activos a través de la Unión Europea (UE) “para disuadir mejor cualquier posible agresión”. Ahora necesitan el apoyo del pleno del Parlamento y garantizar su interoperabilidad con la OTAN.

“El barón Antoine-Henri de Jomini, uno de los generales más estimados de Napoleón Bonaparte, fue de los primeros en destacar la interdependencia entre la estrategia y la logística: la estrategia determina dónde y cómo actuar, mientras que la logística garantiza que dichos planes puedan llevarse a la práctica”. El informe del Parlamento Europeo 'Military mobility', también habla de preparar el terreno para la guerra. ¿Contra quién? Bien, dos líneas más abajo ya nombra a Rusia y recuerda su escalada con la invasión de Ucrania. ¿Para qué? Para reforzar la “capacidad de las fuerzas armadas de los Estados miembros con el objeto de desplazar rápidamente tropas y equipos por toda la UE”.

Por tanto, el sujeto y el objeto están claros: la UE se prepara para la próxima guerra contra Rusia. Este documento, como su antecesor “ReArm Europe 2030” -aprobado como Reglamento para incentivar la compra de armamento-, vuelve a señalar al enemigo. Pero en esta ocasión, además, señala la ruta que trazó Napoleón hace 220 años. En principio, todas las vías de transporte deben ser de uso dual -civil y militar- para poder soportar el peso de los carros de combate. Para ello, se establecerán corredores multinacionales, como el holandés-alemán-polaco, que coordinará el cruce de fronteras, los permisos de movimiento de tropas y armamento, infraestructura e intercambio de información.

Otros corredores fueron firmados durante la cumbre de la OTAN en Washington el año pasado, como el de Albania, Bulgaria, Italia y Macedonia del Norte, y otro firmado por Bulgaria, Grecia y Rumanía. Una vez trazada la senda de Napoleón, los Estados designarán las zonas militares de movilidad y, en la tercera fase, habilitarán las zonas específicas para el paso de las tropas a través de sus territorios, de la Grande Armée…

El Comisario Europeo de Transporte ya anunció ante el Parlamento que se había “simplificado las normas en relación con las mercancías peligrosas, la eliminación de límites de peso obsoletos y la supresión de cuellos de botella burocráticos”. En dichos corredores, existen ya unos 500 proyectos en “puntos críticos” de movilidad militar, que se nutren de información procedente de los ministerios de defensa nacionales y de la OTAN. A corto plazo, se prevén inversiones específicas para reforzar puentes viarios y ferroviarios, ampliar túneles, mejorar las instalaciones portuarias y añadir vías de apartado ferroviario con el fin de aumentar su capacidad.

Y no sigo porque me asusto, aunque me faltan las tres cuartas partes del documento. Y me paro cuando se apela al artículo 47, que obliga a todos los Estados miembros a ir en ayuda de otro en caso de emergencia. Y porque un informe del Tribunal de Cuentas Europeo critica el plan de acción de la UE sobre “movilidad militar 2.0” por su financiación insuficiente, su enfoque estratégico débil, su deficiente coordinación y su lenta implementación. Que 1.700 millones de euros destinados a la movilidad militar no es suficiente y que ha pasado por alto rutas clave, especialmente en las proximidades de Ucrania. Recordemos -porque lo hemos contado por aquí- que es el mismo tribunal que, desde 2021, no ha hecho su trabajo, que es auditar y fiscalizar los fondos europeos destinados a Ucrania -en estos momentos-, más de 215.200 millones de euros. Suficientes para la guerra y la paz.

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