El líder de Vox en Cataluña, Ignacio Garriga

"Es un honor representar a los 52 diputados de Vox en la defensa de la moción de censura que dará voz a millones de españoles". Así anunciaba este miércoles en su cuenta de Twitter el diputado por Barcelona de Vox, Ignacio Garriga, su decisión de defender en el Congreso la moción de censura contra Pedro Sánchez. Con su paso adelante, el partido consigue dos objetivos: por un lado, evita al propio Santiago Abascal el desgaste que supone una moción abocada al fracaso, ya que previsiblemente no va a recibir el respaldo de ningún otro grupo del Congreso; y, por otro lado, impulsará de cara a la opinión pública la figura de Garriga que acaba de ser designado por Comité Ejecutivo Nacional de Vox candidato a la Generalitat.

La dirección de Vox está convencida de que va a tener representación en Catalunya en las próximas autonómicas. El barómetro del CIS catalán del pasado mes de julio les da la posibilidad de entrar en el Parlament con entre 3 y 5 escaños en franca disputa con el PP, que actualmente tiene 4. El mayor hándicap de la formación de extrema derecha es que Garriga es un auténtico desconocido para los votantes catalanes.

Ignacio Garriga nació en San Cugat del Vallés (Barcelona) en febrero de 1987. Es odontólogo y profesor en la Universidad Internacional de Catalunya. Su trayectoria política la inició en su localidad natal, en donde se afilió a Nuevas Generaciones del PP. En el partido conservador estuvo desde 2005 a 2010, momento en el que se dio de baja por "discrepancias ideológicas" al ver que levantaban la mano en cuestiones como el matrimonio homosexual, el aborto o la inmigración.

En 2014 se afilió al partido de extrema derecha y optó por la alcaldía de San Cugat, sin conseguir representación. En las elecciones del 28 de abril de 2019 encabezó la candidatura de Vox por Barcelona y logró escaño en el Congreso, que revalidó tras los comicios del 10 de noviembre. Dentro de la dirección de la formación ultraderechista ha ido ganado peso bajo el paraguas de Jorge Buxadé, y fue elegido portavoz del Comité Ejecutivo Nacional. Abascal le encomendó coordinar la campaña de Vox de las últimas elecciones autonómicas de Galicia y País Vasco.

Su madre -que acaba de fallecer- era natural de Guinea Ecuatorial, y su padre es catalán, de ascendencia belga.

Garriga se muestra a favor de la deportación inmediata de la inmigración ilegal.También es un furibundo antiindependentista, por lo que todo apunta a que que estos dos temas serán los principales ejes del discurso que desgranará en la tribuna el día que se debata la moción.

Ignacio Garriga es primo de Joan Garriga, el candidato oficialista a presidir el comité provincial de Barcelona en las primarias que se votan este jueves. Los críticos de VoxHabla, que han presentado su propia lista alternativa encabezada por Sayde Chaling Chong, han recurrido su candidatura porque en ella figura Juan Cremades, que es a la vez miembro del propio Comité Electoral, el órgano que decide qué candidaturas cumplen o no los requisitos para presentarse a estas primarias. La asociación VoxHabla cree que esta circunstancia vulnera varios artículos del Reglamento Interno de Procesos Electorales (RIPE) ya que Cremadas no puede ser "juez y parte" del proceso. Joan Garriga perteneció, como muchos otros dirigentes catalanes de Vox, a la Plataforma per Catalunya (PxC) que dirigía Josep Anglada, de ideología xenófoba, y está a la espera de juicio junto con otros cargos del partido acusado de un presunto delito de incitación al odio cometido durante la campaña municipal de 2011, cuando pertenecía a la citada plataforma. La fiscalía, no obstante, pide su absolución.

La dirección de Vox ha estado intentando estos meses buscar un "candidato de consenso", "un independiente de prestigio" que diera un paso "valiente por España" y defendiera la moción de censura contra el "Gobierno criminal" de Pedro Sánchez. A falta de esa figura Garriga, que es también portavoz adjunto del grupo parlamentario en el Congreso y portavoz en la Comisión de Sanidad y Consumo, será el que haga ese 'sacrificio por España' pese a saber que la iniciativa no saldrá adelante. En un argumentario interno que la dirección de Vox distribuyó este verano entre sus cargos y diputados, la formación de extrema derecha aseguraba: "Más vale perder mil veces que ser espectadores pasivos de la ruina. Esta moción no es una estrategia, es una demostración de que hay oposición, alternativa y esperanza para los españoles. Con el único fin de devolver la voz al pueblo español".

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23 de septiembre de 2020 - 22:16 h

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