PERFIL | Celia Villalobos, la lenguaraz 'outsider' que se hizo famosa por jugar al Candy Crush, se despide del PP
Corría febrero de 2015 y el entonces presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, defendía en la tribuna su gestión durante el Debate del Estado de la Nación previo a la convocatoria de las elecciones generales. El presidente del Congreso, Jesús Posada, había decidido tomar un descanso relegando la ordenación del debate en su vicepresidenta primera, Celia Villalobos (Arroyo de la Miel, 1949), que, abstraída de lo que sucedía en el hemiciclo, interactuaba detenidamente con su Ipad. Una cámara reveló que lo que en realidad hacía la aún diputada del PP era jugar al famoso Candy Crush.
Aquella anécdota marcó muy a su pesar –“que por 15 segundos se destroce una carrera política es muy doloroso”, dijo en una entrevista en Antena 3– la larga trayectoria pública de la malagueña que este miércoles anunciaba su retirada de la política por las desavenencias que mantiene con la actual dirección del PP y su presidente, Pablo Casado, después de que en las primarias apostara por la exvicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría, llegando a asegurar que “muchos” de los que apoyaban al hoy líder popular eran de “extrema derecha”.
Su reacción ante aquel suceso del Candy Crush –ella dijo que, en realidad, a lo que jugaba era a un juego de la película Frozen que les gustaba a sus nietas– refleja a la perfección la actitud lenguaraz y políticamente incorrecta que marcó a la parlamentaria durante los últimos años de su carrera política: “La cagué en technicolor con balcones a la calle, que diría una amiga mía”, dijo entonces, cuando también ironizó: “Los del Candy Crush se hincharon de ganar dinero y ni siquiera me llamaron para darme las gracias”.
Iñigo Aduriz retrata a la histórica dirigente del PP aquí.