Las normas de tráfico en 2022: de la reforma del carnet por puntos al nuevo límite de velocidad al adelantar

Un guardia civil regula el tráfico en una autovía.

Elena Herrera


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La normativa sobre seguridad vial sufrirá importantes cambios en 2022. Las principales medidas están incluidas en la reforma de la ley de tráfico, cuyas novedades entrarán en vigor el próximo 21 de marzo. La nueva regulación actualiza después de una década el carnet por puntos para penalizar más los comportamientos que generan mayor riesgo como no ponerse el cinturón, el uso del móvil al volante o la utilización de mecanismos de detección de radares. 

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El texto definitivo también acaba con el margen de 20 kilómetros por hora al adelantar, incluye la tasa de alcohol cero para los menores de edad y establece la obligación de que los menores de 16 años lleven casco al circular en bicis o patinetes. La nueva ley, que según el Gobierno busca reducir la siniestralidad en carretera y reforzar la seguridad vial, obtuvo el pasado 2 de diciembre el respaldo en el Congreso de los partidos del Ejecutivo, sus socios y Ciudadanos, mientras que PP y Vox se abstuvieron

Al margen de esta reforma, el nuevo año trae consigo también la instalación de 26 nuevos radares en las carreteras —entre fijos y móviles— o la obligación, que llega desde la Unión Europea, de que todos los turismos nuevos incorporen de fábrica sistemas de ayuda a la conducción como la cámara de marcha atrás, la señal de frenado de emergencia o la preinstalación del alcoholímetro antiarranque. Asimismo, está previsto que durante 2022 se aborde la reforma del Reglamento de Circulación para la protección de los llamados usuarios vulnerables: peatones, ciclistas y ciclomotoristas. 

elDiario.es detalla a continuación los cambios previstos para el nuevo año: 

Reforma del carnet por puntos. Una de las principales modificaciones de la nueva ley es la revisión de las infracciones que suponen la pérdida de puntos en el permiso de conducir para penalizar más los comportamientos que generan mayor riesgo. Así, sujetar el móvil con la mano pasa a estar penalizado con la retirada de seis puntos del carnet, en lugar de los tres actuales. Según datos de la Dirección General de Tráfico (DGT), desde 2016, las distracciones al volante son la primera causa de accidente mortal, con el teléfono móvil como uno de los elementos más nocivos durante la conducción como consecuencia de la proliferación de las redes sociales y la dependencia de estos dispositivos. Se mantiene la sanción económica de 200 euros por esta conducta de riesgo. 

Por otro lado, aumentan de cuatro a seis los puntos a detraer cuando se adelanta poniendo en peligro o entorpeciendo a ciclistas sin dejar la separación mínima obligatoria de 1,5 metros. Mismo incremento en la retirada de puntos para quienes arrojen a la vía o en sus inmediaciones objetos que pueden producir accidentes o incendios. También se elevan de tres a cuatro los puntos que se perderán por no utilizar o hacerlo de forma incorrecta el cinturón de seguridad, los sistemas de retención infantil, el casco y otros elementos de protección y se mantiene la misma sanción de 200 euros. Los informes de la DGT dan cuenta de que, a día de hoy, uno de cada cuatro fallecidos en accidente de tráfico sigue sin hacer uso del cinturón de seguridad.

Llevar inhibidores o mecanismos de detección de radares o cinemómetros, aunque no se estén utilizando, también será penalizado. En este caso, con la pérdida de tres puntos. Hasta ahora, este hecho únicamente estaba castigado con una multa de 200 euros, que se mantiene. Quedan excluidos de esta prohibición los mecanismos de aviso que informan de la posición de los sistemas de vigilancia del tráfico.

Recuperación del saldo. La nueva ley también modifica el período que tiene que transcurrir para que un conductor pueda recuperar su saldo inicial de puntos. Ahora tendrá que estar dos años sin cometer infracciones, mientras que hasta la aprobación de la reforma este lapso de tiempo variaba en función de la gravedad de la infracción cometida: dos años para sanciones graves y tres años para sanciones muy graves. Además, la ley también incorpora una nueva forma de recuperar puntos a través de los cursos de “conducción segura y eficiente” que imparten asociaciones, clubes de conductores, entidades aseguradoras o autoescuelas. La realización de esos cursos se compensará con dos puntos adicionales hasta un máximo de quince y con una frecuencia máxima de un curso de cada tipo cada dos años.

Fin al margen al adelantar. Una de las cuestiones que más debate generó durante la tramitación parlamentaria de la reforma fue la posibilidad que hasta ahora tenían los turismos y las motocicletas de rebasar en los adelantamientos en 20 kilómetros por hora los límites genéricos de velocidad fijados para las carreteras convencionales, establecidos en 90 kilómetros por hora. Es decir, hasta alcanzar los 110 kilómetros por hora. La nueva regulación prohíbe rebasar ese límite de 90 kilómetros por hora.

Varios grupos —entre ellos PP y Vox— criticaron la medida al considerar que acabar con ese margen es un peligro porque se ralentiza la maniobra y aumenta la distancia a recorrer para superar al vehículo que se pretende adelantar. La DGT defiende, sin embargo, que esta supresión va en consonancia con el principio de eliminar o reducir los riesgos. Según las cifras oficiales, dos de cada tres accidentes mortales se producen en carreteras convencionales. En 2019 hubo 239 fallecidos en colisión frontal en este tipo de vías. 

Casco en patinetes y bicis. Menos clara es la reforma en cuanto a la obligación de que los conductores de patinetes, vehículos de movilidad personal y bicicletas lleven casco. Sí serán obligatorios para los menores de 16 años y quienes circulen por vías interurbanas. Para el resto, esta medida queda a expensas de una próxima regulación. En su última comparecencia en el Congreso, el director general de Tráfico, Pere Navarro, reconoció que sobre esta cuestión hay un “debate abierto”, si bien afirmó que en la DGT sí hay consenso para que este elemento de seguridad sea obligatorio, al menos, para los riders que “se pasan el día haciendo entregas en bicicleta” y para quienes usan el patinete para trabajar como profesionales. 

Según datos de la Fundación Línea Directa, la mitad de los siniestros de estos vehículos son colisiones con otros vehículos, generalmente coches, y caídas a la vía. Y las lesiones más habituales y peligrosas se producen en la cabeza y, sobre todo, en la cara. Desde hace un año los patinetes eléctricos son considerados un vehículo más y, por tanto, quedan sujetos a las mismas leyes que los conductores de coches o motocicletas. Al ser considerados conductores, las personas que los usan no pueden llevar auriculares ni usar el móvil y se les pueden realizar controles de alcoholemia. También quedó prohibida su circulación por las aceras y por las zonas peatonales, por las vías interurbanas y por autopistas y autovías. 

Alcohol al volante. La ley también establece una tasa de alcohol cero, tanto en sangre como en aire espirado, para los conductores menores de edad de motos y ciclomotores de baja cilindrada, bicicletas y vehículos de movilidad personal. Además, a partir del 6 de julio, los vehículos de transporte de viajeros por carretera que dispongan de interfaz normalizada para la instalación de alcoholímetros antiarranque deberán disponer de esos dispositivos y sus conductores estarán obligados a utilizarlos. Este sistema, también llamado alcolock, permite al conductor conocer su grado de alcoholemia y si está en condiciones plenas para conducir y le impide arrancar el vehículo si supera la tasa máxima de alcohol establecida. Los datos del Instituto Nacional de Toxicología indican que, en 2019, el 45,5% de los conductores fallecidos en accidente de tráfico a los que se les realizó la autopsia dieron positivo en alcohol, drogas y/o psicofármacos.

Restricciones por contaminación. La nueva norma también trae novedades en materia de medio ambiente. Así, introduce una nueva infracción grave, sancionada con 200 euros de multa, por no respetar las restricciones de circulación derivadas de la aplicación de los protocolos ante episodios de contaminación y de las zonas de bajas emisiones. La Ley de Cambio Climático y Transición Energética obliga a los municipios de más de 50.000 habitantes a establecer estas áreas con restricciones al tráfico para mejorar la calidad del aire.

Cerco a los 'copiotas'. La ley de tráfico también endurece las penas por copiar en las pruebas para la obtención y recuperación de permisos o licencias de conducción. Se introduce, como infracción con 500 euros de sanción, utilizar móviles para copiar en estos exámenes, que es el fraude "más habitual", según establece la norma. Además, los aspirantes que sean cazados copiando no podrán presentarse de nuevo a las pruebas para la obtención del permiso en el plazo de seis meses.

Sistemas de ayudas a la conducción. Otra de las medidas que entrará en vigor este año viene de la Unión Europea. A partir del próximo 6 de julio, todos los turismos nuevos que se matriculen en el espacio comunitario tendrán que incorporar de serie ocho asistentes electrónicos de ayuda al conductor. Muchos de estos elementos, llamados Sistemas Avanzados de Ayuda a la Conducción o ADAS (por sus siglas en inglés, Advanced Driver Assistance Systems), ya están incluidos por los fabricantes, pero a partir de entonces serán obligatorios. Entre estos dispositivos está la cámara de marcha atrás, la señal de frenado de emergencia, la llamada caja negra o la preinstalación del alcoholímetro antiarranque. 

Según un estudio llevado a cabo por el Parlamento Europeo, estos dispositivos permitirán evitar hasta 25.000 muertes y más de 140.000 heridos graves en Europa en los próximos 18 años. Su objetivo, defiende la DGT, es proteger a los usuarios vulnerables y evitar colisiones frontales, salidas de carril, choques por no respetar la distancia de seguridad o excesos de velocidad. A pesar de estas medidas, la campaña de la DGT para estas fiestas lanza el mensaje de que la mejor tecnología sigue siendo la capacidad humana de pensar en qué momento parar a hacer un descanso, levantar el pie del acelerador o estar atentos a la carretera para no invadir el carril contiguo.

Protección de vulnerables. Para 2022 también está pendiente la reforma del Reglamento de Circulación para la protección de los llamados usuarios vulnerables: peatones, ciclistas y ciclomotoristas. Entre las medidas que se barajan está la posibilidad de que las motos circulen por el arcén en zonas congestionadas y, como máximo, a 40 kilómetros por hora; o la obligación de que los motoristas usen guantes. Según datos de la DGT, en 2020 fallecieron en vías urbanas 153 peatones, 134 motoristas, 21 usuarios de bici y siete usuarios de vehículo de movilidad personal, de los cuales un elevado porcentaje de accidentes con fallecidos y heridos graves se produjo entre usuarios vulnerables y vehículos comerciales y pesados.

Nuevos radares y drones para la vigilancia. Durante su última comparecencia en la Comisión de Seguridad Vial del Congreso, el director de la DGT también anunció que durante 2022 se instalarán diez nuevos radares fijos con veinte cabinas y otros dieciséis de tramo, que son los que constan de dos o más cámaras de visión artificial sincronizada situadas en ambos extremos de un tramo de carretera para calcular la velocidad media de cada vehículo en dicho recorrido. Asimismo, reveló la incorporación de drones al sistema de vigilancia y control, aunque no dio más detalles de cómo será su implementación. 

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