CRÓNICA | Otra versión de Sánchez
Pedro Sánchez ya no mira a la cámara, mira a los ojos de la gente. Ya no se eleva, camina con paso firme pegado al suelo. Ya no imposta saludos, los “regala” sin esfuerzo. Ya no reniega del “viejo” socialismo, lo reivindica. Ya no ve peligro, sino ayuda, en las baronías del PSOE. Y ya no se siente en absoluto interpelado ni por sus antecesores ni por los tótem del partido.
Hay una nueva versión del secretario general de los socialistas más transversal, más moderada y más abierta en la que ya no caben frases grandilocuentes dictadas por los spin doctors de turno, ni discursos elevados que no entienda la gente, ni tampoco burbujas que lo mantengan aislado. “Es otro Sánchez”, sentencia un barón socialista. “Nada que ver con el de 2017”, intercede otro líder regional del PSOE. “Ha habido tantos pedros que puede que este tampoco sea el último”, apostilla otro referente autonómico más escéptico.
Escribe Esther Palomera.