La reapertura de las urgencias de Atención Primaria de Madrid: traslados con horas de antelación y un 60% de médicos de baja
Los 37 servicios de urgencias de Atención Primaria que la presidenta Isabel Díaz Ayuso cerró en la Comunidad de Madrid por la pandemia reabrieron este jueves. Pero lo hicieron con una gran carencia de personal. Según fuentes de la propia administración, el 60% del personal causó baja sobrevenida, por incapacidad temporal, situaciones personales de distinta índole o permisos solicitados por incidencias familiares. Los sanitarios, la mayoría de ellos trabajadores de los Servicios de Atención Rural (SAR), habían sido notificados por la Consejería con horas de antelación sobre su nuevo destino.
Pese a estas ausencias, el viceconsejero de Asistencia Sanitaria y Salud Pública de la Comunidad, Fernando Prados, ha explicado que “se ha permitido la apertura de los centros gracias al apoyo del Summa 112 y a los profesionales que lógicamente han venido a trabajar”. Desde la consejería de Sanidad señalan que se tuvo que recurrir a los sanitarios que prestan asistencia a domicilio para cubrir las bajas. “Las situaciones sobrevenidas normalmente no pasan del 10%”, aseguró Prados, que ha adelantado que estudiarán “cuáles han sido estas casos para evitar en lo posible que se vuelva a producir”.
A lo largo de la noche, diversos profesionales han denunciado traslados forzosos a decenas de kilómetros de sus destinos habituales, falta de organización, materiales y ausencia de médicos. Este mismo jueves, los sindicatos habían desconvocado una huelga indefinida tras llegar a un acuerdo con la Administración. Un acuerdo del que se había descolgado el sindicato mayoritario Amyts, que registrará un nuevo paro en los próximos días. CCOO, que sí había aceptado las medidas pactadas con la Consejería de Sanidad, calificó la reapertura de “caótica”, con centros abiertos sin médico o que no han podido abrir e “incidencias en la mayoría”. Además, ha trasladado una queja formal a la Gerencia de Atención Primaria por el “proceder y el maltrato a los y las profesionales”.
Informa David Noriega.