Los patinetes no podrán ir en Sevilla por las aceras ni circular a más de 15 km/h por el carril bici

Usuarios con patinetes en la Puerta de Jerez.

Antonio Morente

Sevilla —

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Sevilla ha culminado el proceso el endurecimiento de la ordenanza municipal de circulación para ponerle coto a los patinetes eléctricos, a los que se ponen nuevas limitaciones por motivos de seguridad y para garantizar la convivencia con peatones y ciclistas. La bendición definitiva la ha dado el pleno municipal de este jueves y entrará en vigor en cuestión de días, cuando se publique en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP), y entre otras cuestiones se impone que estos vehículos de movilidad personal no podrán ir por las aceras ni circular por el carril bici a más de 15 kilómetros por hora.

Las nuevas medidas han salido adelante con el voto del gobierno local del PP, a los que se han sumado Podemos-IU y PSOE, mientras que Vox se ha abstenido y ni ha llegado a intervenir en el debate. El delegado de Movilidad, Manuel Pimentel (PP), ha expuesto que esta modificación de la ordenanza es la “respuesta contundente” del equipo del alcalde José Luis Sanz ante el “aumento de la siniestralidad”: sólo en el hospital Virgen del Rocío ingresan cada día dos personas por accidentes que tienen a un patinete como protagonista.

El mayor caballo de batalla para validar esta vuelta de tuerca a la ordenanza ha sido la limitación de la potencia de esos vehículos para transitar por el carril bici. El Ayuntamiento hispalense impone que para ello no podrán tener más de 250 vatios, algo contra lo que batallaban las únicas diez alegaciones que se han presentado, todas desestimadas. Es una forma de intentar garantizar que no se exceda el límite de 15 km/h, que se reduce a 10 km/h en itinerarios compartidos con peatones.

“Riesgo inasumible” para los peatones

Pimentel ha defendido que con esta restricción a la potencia (se pedía que se autorizaran patinetes de hasta 1.000 vatios) por tres cuestiones: seguridad vial, protección de los peatones y seguridad jurídica. El delegado ha recordado que la ciudad tiene unos 200 kilómetros de carril bici, pero con un “alto porcentaje” de uso compartido, de ahí que más potencia en los vehículos acabaría derivando en una mayor velocidad “y elevaría de forma inasumible el riesgo para los peatones”.

Además de anunciar una campaña de difusión para explicar la nueva normativa, se ha apoyado en que el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) “ya validó la legalidad y la lógica” de esta limitación de potencia. A ello se suman nuevas imposiciones para adaptarse a la normativa estatal, como la obligatoriedad de llevar casco, contar con seguro, no usar auriculares, chaleco reflectante por la noche... La edad mínima se mantiene en los 15 años, como ya pidió la Policía Local, ya que a partir de esa edad se permite el uso de motocicletas.

En cuanto al nuevo régimen sancionador, el gobierno local considera que es “coherente”, siempre con el objetivo de que las calles “no sean un inventario de obstáculos para las personas con movilidad reducida”. “Sevilla gana en seguridad, la Policía Local en herramientas de control y la ciudadanía en tranquilidad”, ha apostillado.

Multas de hasta 500 euros

La reforma de la ordenanza considera infracciones muy graves circular con un vehículo manipulado o alterado para aumentar la potencia, lo que se sancionará con entre 201 y 500 euros. En estos casos, o si se carece de documentación, la Policía Local podrá inmovilizar el patinete o retirarlo al depósito municipal si se considera que supone un peligro para la circulación.

Los incumplimientos graves acarrearán el pago de entre 101 y 200 euros, como no cumplir la edad mínima, no usar el casco o chaleco o circular por vías ciclistas con una potencia de más de 250 vatios. Por último, las faltas leves supondrán multas de entre 50 y 100 euros, y aquí se incluye aparcar en aceras o zonas peatonales, en árboles o anclar el vehículo al mobiliario urbano, incluyendo los estacionamientos para bicicletas.

Desde la oposición, el socialista Juan Carlos Cabrera ha recordado que durante la esta de Juan Espadas el de Sevilla “fue de los primeros ayuntamientos en regular los vehículos movilidad personal”. Ahora, ante la evidencia de que “los índices de siniestralidad están siendo alarmantes”, ha apuntado la necesidad de un mayor control por parte de la Policía Local, “porque van por la acera a toda velocidad y con dos subidos en un patinete”. “Hace falta mayor vigilancia para hacer cumplir la ordenanza, porque están en riesgo personas mayores y niños”.

Susana Hornillo (Podemos) ha admitido que esta modificación de la ordenanza de movilidad “era necesaria para ajustarse a la normativa estatal”, una decisión que “había que tomar” ante el aumento de la siniestralidad por el incremento uso de estos vehículos de movilidad personal. El único reparo que ha puesto es que, a su juicio, “era el momento para abordar la situación de la movilidad en la ciudad”, una revisión para “adaptarla a la realidad de la Sevilla de hoy día”.

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