Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.

La borrasca deja una marisma de Doñana inundada casi por completo y augura un buen año de cría para las aves

Concentración de flamencos en una de las masas de agua de Doñana.

Antonio Morente

Sevilla —
5 de febrero de 2026 13:45 h

0

La borrasca Leonardo, asociada a las que le han precedido en muy poco tiempo, ha dejado una de sus mejores caras en Doñana, donde la marisma está inundada al 90%, “y sigue entrando agua”. La imagen la describe el director de la Estación Biológica de Doñana (EBD), Eloy Revilla, que este jueves ha expresado su confianza en que este año se viva una “reproducción muy potente” de aves en el parque, después de un 2025 que no fue tan boyante porque la lluvia no cayó en el mejor momento.

“A Doñana esta agua le viene muy bien”, ha subrayado Revilla en la presentación del informe sobre el estado de este paraje natural. Llueve como el año pasado, ha señalado, “pero este año antes y eso viene mucho mejor” con la vista puesta en la cría, ya que en 2025 los chaparrones cayeron cuando ya se había iniciado la reproducción y eso trajo sus problemas.

Este buen síntoma, eso sí, no implica que ya se ha superado la actual tendencia a la baja en la demografía porque “las poblaciones de aves no son el verdín de la pared que aparece cuando llueve, requieren años porque es una cosa lenta”. Pero no se niega el optimismo en el actual ejercicio, porque dejará de llover, bajará el nivel de agua en la marisma y estará todo abonado para una buena reproducción de las aves acuáticas. “El año pasado ya hubo una mejora, pero espero que este año se note todavía más”.

La marisma, como si fuera un gran lago

La marisma está ahora por encima de la cota de 1,8 metros sobre el nivel del mar y en breve superará los 1,9, una inundación que va muy rápida ya que se produce a un ritmo de más de 15 centímetros en los últimos dos días. Esto se traduce en que esta gran extensión empieza a conectarse como si fuera una única y gran lámina de agua, y es que ahora mismo están anegadas unas 30.000 hectáreas de las 34.000 del parque nacional y el entorno natural asociado.

Esta agua viene en general muy bien, incluido el sobrecastigado acuífero, que es del que dependen unas lagunas que siguen a la baja. Eso sí, lo importante es que, como ocurre con Doñana en general, se ha “estabilizado” porque “estaba en tendencia negativa”. “El acuífero ha dejado de empeorar y se ha iniciado una lenta recuperación”, pero sin olvidar que estamos ante “sistemas que responden de forma lenta y requieren de tiempo”.

El otro elemento básico, ha recordado, es la demanda, de hecho en los últimos años se repetía el escenario de que se sacaba del acuífero más agua de la que entraba. El “problema” principal es la “sobreexplotación”, de ahí que uno de los pilares básicos en los que se trabaja es la reducción de cultivos que tiran de estas aguas subterráneas. “El cierre de las explotaciones seguro va a ser positivo, ya que si reducimos la demanda de agua, vamos a hacer que se acerque más a la disponibilidad. Y eso en el medio plazo es positivo”, ha apostillado.

Etiquetas
stats